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EL FEO: Bola de Nieve

por Dionisio Rodriguez


La esperada aparición en nuestras pantallas comerciales de un documental de José Sánchez-Montes sobre la figura de Ignacio Jacinto Villar Fernández titulado Bola de Nieve "El hombre triste que cantaba alegre" - que ha clausurado el Festival de Cine Latino de Nueva York - ayudará a comprender mejor la vida y la obra de este artista verdaderamente singular. La proyección ha podido verse en la Casa de América en Madrid y en los Festivales de Barcelona, La Habana y Huelva, entre otros muchos.

En Babab hemos coincidido en intenciones ya que pensábamos inaugurar con Bola de Nieve nuestra nueva serie El Feo, que incluirá perfiles de personajes como Agustín Lara, Héctor Lavoe, Ernesto Lecuona, José Alfredo Jiménez, Rafael Hernández, Xavier Cugat - en los que ya estamos trabajando y que verán la luz en próximos números de nuestra revista - junto a tantos otros, acompañados en la medida de lo posible por algún texto que glose al personaje en cuestión con una visión acertada y complementaria a nuestro trabajo.

Nada nos cuesta sumarnos al evento adelantando algo del contenido del documental y trazando un perfil humano y artístico de este cubano universal.



Citemos a Mariana Gumá en su descripción del ambiente en que se crió nuestro artista:

"Bola de Nieve nació en Guanabacoa, conocida como ¨La Bella¨, villa de tradición musical de altura, cuna de Rita Montaner y del propio Lecuona-, el 11 de septiembre de 1911. Su madre, cuentan, era negra de budeque, es decir, mujer fértil que dio a luz trece hijos. Cultivaba el arte de la tradición oral, y poseía el ánimo de una bailadora empedernida en ¨rumbas¨ hasta el amanecer, lo mismo en fiestas de ¨solares¨ que en improvisados ¨toques¨ con palos y latas. Talentosa igual para la rumba de cajón , que para un toque de Yemayá, había sido educada por el padre, ¨ñáñigo¨ y capataz de los muelles, entre congos, carabalíes, comparsas de diablitos, y salidas de cabildos...
En ese ambiente de danzas ancestrales, de babalaos y fiestas de ¨bembé¨, fue creciendo el futuro Bola de Nieve. Mamaquina, su tía abuela, lo matriculó en la academia municipal. Sus dotes de adivina con los caracoles, le habían pronosticado que su sobrino sería artista. Gracias a ella, Ignacio inició los primeros estudios en una escuelita particular y a los 12 años comenzó clases de solfeo y teoría musical."

Bola de Nieve de fue siempre un hombre preocupado por cultivarse.

Primero conoce la paciencia del profesor Guanche - ¿De los descendientes de guanches que fundaron la ciudad cuando la arribazón de canarios hacendosos? - quien le da las iniciales nociones de solfeo y teoría. Más tarde, piano al fin en serio, en el conservatorio Mateu. A los diez o doce años, los proverbiales actos de fin de curso en la escuela pública.
[Reynaldo González para "Cuaderno de Bitácora"]

Habiendo terminado el bachiller se matricula en la Escuela Normal con la intención de hacerse maestro. La dictadura de Machado trunca sus afanes viéndose abocado a tener que ganarse la vida. El mismo lo contó en una entrevista con su proverbial sencillez y humildad:

"Yo no sé si me inicié en el arte o si me iniciaron, no pude decir: quiero ser. Yo era un aspirante a la universidad, cuando vino una revolución en Cuba, (años 30) y yo tocaba el piano, sabía música, tenía nociones de lo que era hacer música popular, que es la que siempre he hecho. Pero entonces hubo que comer y me dediqué a tocar el piano en un cine, acompañar a una cantante"...

Esa necesidad hizo de él un pianista muy curtido y eficaz. Tuvo que acostumbrarse a tocar en cualquier sitio y a estar al día en todo tipo de sones populares. Se presentaba siempre correctamente vestido y totalmente rapado, lo que unido a su intenso color negro y su redonda cara le acarrearon apodos del que derivaría su nombre artístico. Todo gracias a su encuentro con Rita Montaner "La Unica", paisana suya al igual que el gran Ernesto Lecuona, que le brinda la oportunidad de incorporarse como pianista a la orquesta de la ya por entonces muy reconocida cantante.





Rita Montaner

Tras recorrer la isla con su espectáculo, la Montaner emprende viaje a México con enorme éxito. Terminada la tournée decide regresar un tiempo a la isla, pero Ignacio se queda junto con otros músicos trabajando en la entonces muy activa capital mexicana. Una noche los colegas lo animan a que realice en público uno de los números que él ejecuta en la intimidad para ellos. Tras unas reticencias iniciales se ve empujado al escenario de un importante teatro mexicano del momento.

Con su atildada y pequeña voz, acompañándose al piano con su estilo inigualable interpreta "Vito Manué tu no sabe inglé" de Emilio Grenet y Nicolas Guillén al que siguió un auténtico clamor. Sus carencias vocales de "vendedor de duraznos y ciruelas" como solía decir el mismo, nunca fue óbice para su éxito. Es más, en ella radica parte de su magia como artista.

Los éxitos se repitieron y Rita Montaner de vuelta a México se anuncia ya como "Rita Montaner y Bola de Nieve" oficializando el mote provinciano que por su aspecto tuvo y con el que ya se presentaba. A partir de entonces se consagró como su nombre artístico del brazo de tan venturosa madrina.

Fue en un cabaret de la capital de México donde lo escucha repetidas noches Ernesto Lecuona, sin duda el más internacional de los músicos cubanos, que le invita a unirse a su espectáculo y lo anima a regresar y presentarse en Cuba donde triunfa de la mano de su mentor:





Bola de Nieve y Ernesto Lecuona

El, lo resumía años más tarde en una entrevista radiofónica con su estilo directo y en su habla popular: "Llegué a Cuba y debuté, y me tocó la suerte de que no me tiraran hollejos de naranja y piedras, ni nada, me aguantaron. Yo seguí abusando de la gente y hasta hoy estoy trabajando en eso", contaba el carismático artista en 1971.

Era una oportunidad única. En el Teatro Principal de La Habana, Lecuona y Bola ejecutaron a dos pianos afamadas composiciones del primero, como El cabildo de María la O y Como arrullo de palmas.

En 1936, como integrante del elenco de Lecuona, Bola viajó a la Argentina, donde cantó y tocó en teatros, cabarets y su voz se escuchó en la radio bonaerense.

Con Lecuona y con Esther Borja como cantante recorrió muchas ciudades de Europa y América y de esa ronda data su primera visita a Madrid. En 1947, junto con la compañía de Conchita Piquer, canta por toda España.





Esther Borja y Ernesto Lecuona

Tiene la oportunidad de conocer a grandes artistas que pronto le manifiestan su adoración: Chabuca Granda, Libertad Lamarque, Ary Barroso, Edith Piaf.

En Nueva York, entusiasma y triunfa en el Carnegie Hall. En Europa se hará también muy popular actuando en ciudades de Francia e Italia. Es hombre de mundo, con el apoyo del nuevo régimen cubano, viaja por los países del este europeo y del lejano oriente.

"A principios de los 50 Cuba era conocida como "La isla del del juego" y La Habana como "Las Vegas del Caribe". El casino de TROPICANA tenía línea telefónica directa para jugar a la lotería de Miami, en las mesas de juegos llamados "palas", elegantes hombres y mujeres contratados por el casino servían de anzuelo a los clientes. También había un salón con máquinas tragaperras, a las que llamaban "ladrón de un solo brazo". En este ambiente el cabaret va creciendo. El local se amplía entonces con el salón "Arcos de Cristal", una sala cubierta que permite actuar en las épocas de lluvia sin perder de vista la naturaleza circundante.

Los espectáculos son cada vez más vistosos y se contrata a importantes figuras de la época. Josephine Baker, Xavier Cugat, Celia Cruz, Oiga Guillot, Bola de Nieve, Carmen Miranda, Nat King Cole... son algunos de los que actuaron en TROPICANA durante de los 40 y 50".

Su instintivo gusto, estas experiencias y el consiguiente bagaje cultural dieron cierta pátina al repertorio de Bola que incorpora versiones entrañables de canciones como "La Vie en Rose" o "Ne me quitte pas". En sus grabaciones y en sus apariciones públicas, vestido de frac y tocando en un piano de cola, interpreta junto con las canciones de los hermanos Grenet que le lanzaron: "Drume negrita", "Quirino con su tres", otras de Gilberto Valdés como "El Botellero" y "Baró", "Babalú Ayé" de Armando Oréfiche, todas de marcado sabor cubano.

Es un Bola de Nieve cercano el que interpreta a Adolfo Guzmán: "No puedo ser feliz", María Greever: "Alma mía", Manuel Merodio: "Te olvidaré", canciones que entraron en su repertorio por las excelencias de su música y la cuidadosa elaboración de los textos.

Inolvidables sus versiones de "Mama Inés", "El Manisero", "Lacho" y "Chivo que rompe tambó", con su textos de claro signo santero y sus ritmos de tambores que recogen la tradición y la reinterpretan, junto a tiernos boleros como "Vete de mi", "Tu me acostumbraste", "Corazón" o "No te importe saber". Acompañaba las interpretaciones con introducciones que incluían chistes, anécdotas e historias personales. También es autor de canciones muy bonitas como "Ay Amor", "No dejes que te olvide" y "Tu me has de querer".



"Tu no sospechas" primer éxito de la sensible autora cubana Marta Valdés y uno de los mas notables logros interpretativos de el Bola, provocó en su estreno una anécdota que ella misma cuenta.

"El hecho de verme incluida en su repertorio siendo yo tan joven sembró para siempre en mi la fe en la obra verdaderamente sentida... La lección más grande que recibí de este artista está ligada al momento en el que él la estrenó, en uno de sus acostumbrados conciertos de gala en La Habana. Un pequeño olvido en el texto hizo que cuando al final fui a agradecerle su puesta, que había sido verdaderamente bella, se mostrara apenado y culpable y no se cansara de mostrarme su desconsuelo. Al otro día recibí un gigantesco ramo de rosas rojas acompañados de una tarjetica que conservo con mucho celo y que decía de su puño y letra: "Perdóname equivocación", Bola.

En esto corrían ya aires revolucionarios por la isla y los artistas optaron al principio por un exilio mas o menos encubierto o por adaptarse y quedarse. Entre estos últimos estuvo hasta su muerte el Bola. El se declaraba "marxista, fidelista y yoruba".

No debió ser ajena a esta posición su condición de negro y homosexual, aparte lógicos lazos familiares y el reconocido amor por su tierra.

"No puedo ser feliz/ no te puedo olvidar/ siento que te perdí/ y eso me hace llorar/ Me han echado de ti/ quizás nada puedo esperar/ Pero, mi vida, mi sueño, mi amor/ si las almas hablaran/ en su conversación/ las nuestras se dirían/ Cuba, mi Cuba libre, plural y musical/ te llevo, te llevare siempre en mi corazón".

Al respecto de ello y a la luz de testimonios, nuevos documentos y entrevistas dijo el director del documental José Sánchez-Montes a Cubaencuentro:

Yo creo que Bola fue un "seguidista", una especie de abanderado de la revolución. Viajaba por todo el mundo: en Rusia cantó en ruso y en China en chino, tenía fotos con Mao. Él era un pro-revolucionario muy declarado, y de hecho, su enemistad con Reinaldo Arenas vino de ahí. [En su novela Viaje a La Habana, se refiere a Bola de Nieve en tono burlón e irreverente]. Arenas empezó siendo su amigo, pero luego acusó a Bola de ser "el calesero del Partido". Yo creo que eso se entiende porque vivió los primeros años de la revolución, en aquel mundo idílico en el que de pronto los negros pensaron que iban a ser felices y a cambiar su estatus; los homosexuales -seguramente- pensaron lo mismo. Él vivía prácticamente en una especie de nube, donde se codeaba con Fidel y con todos los artistas internacionales que iban a Cuba.

Junto al tenaz revolucionario convive el hombre culto y delicado, cocinero que agasaja a los amigos, buen conversador y estudioso e investigador de la música cubana. Consiguió hablar un buen ingles y francés, Grabó en varios idiomas: italiano, portugués y ¡catalán! (el villancico "Lo desembre congelat"). En los países que visitaba, siempre introducía algún detalle o alguna canción en la lengua local así fuera el checo, el ruso o el chino.



Los artistas y los intelectuales le adoraban y le dedicaban grandes elogios. En España representan el gran bastión que lo conoce y lo respeta, encabezados modernamente por Pedro Almodóvar, que al igual que con La Lupe, Chavela Vargas, las canciones de Agustín Lara y José Alfredo Jiménez ha señalado una vez más hacia el sitio adecuado. De todos los piropos recibidos el más bello que conozco es el que le dedicara Pablo Neruda.

"Bola de Nieve se casó con la música y vive con ella en esa intimidad llena de pianos y cascabeles, tirándose por la cabeza los teclados del cielo. ¡Viva su alegría terrestre!¡Salud a su corazón sonoro!"

La primera vez que uno oye una canción interpretada por Bola de Nieve puede resultar sorprendente. Hay que esperar y adentrarse en los matices, conocerlo, hacerlo pianista y cantor de nuestra casa, de la familia, de nuestros momentos, enseñarlo a los amigos y conocer algo de su vida.

"Suena, procedente de un disco, la voz de Bola de Nieve y en ella, en su fraseo que tan pronto se hincha como raspa, se adivina la blanquísima, enorme sonrisa, los sabios dedos prietos percuten las teclas bicolores del piano y casi se le ve agitarse con fabulosa pluma y exclamar:
"¡Ay venga, paloma, venga / y cuénteme usted su pena!".
¿Piensa el oyente en una escena de confesión homo o interracial, se detiene en la paloma como símbolo fálico o se huele una adaptación criolla de lo de Leda y el cisne? ¿Y qué pasa si Bola, en vez de ponerse zoófilo se pone tribal y festivo e imita el habla de los negros rurales de Cuba con estrofas como:
"Aquí 'tamo tolo negro / que venimos a rogá / que noh consedan pemiso / para cantá y bailá" o "Que yo le quiere pedí a Babalú / una negra bebona como tú"
Un hispano-oyente que escuche la grabación de esas estrofas interpretadas de forma tan magistral que no parece perfectible ¿se sentirá mal, se sentirá bien, se sentirá regular?, ¿se considerará aludido, quizá humillado?
[Fragmento de "Se equivocó la Paloma" de Javier de León]

A Bola hay que hacerlo nuestro como él hacía suyas las canciones que cantaba:

"Yo no tengo fanáticos, devotos es lo que tengo yo. ¿Por qué?...porque yo soy la canción; yo no canto canciones ni las interpreto. Yo soy".

Al mismo tiempo como músico cultivado tenía los pies en el suelo.

"Yo no me creo compositor, ni me respeto como tal, de las cosas que así me salieron, cancioncitas de esas baratas que yo hago, algunas han gustado. Yo creo que la palabra compositor es demasiado seria y respetable. Yo he hecho cancioncitas"...

Corre 1965. Un antiguo restaurante cubano, el Monseigneur, fue restaurado y se convirtió en el Chez Bola. Ahí Bola cantaba y departía con el público.

En sus últimos años fue un hombre de salud delicada, acosado por la diabetes y con asma, que tampoco andaba bien del corazón y que había tenido ya algún susto. Aún así se ilusiona extraordinariamente con el homenaje que le preparan en Lima los amigos peruanos capitaneados por Chabuca Granda, a quien él había grabado y cantado mil veces - en versión de hombre a hombre - "La Flor de la Canela".

Al respecto de su interpretación de esta canción cuenta el director del documental en la misma entrevista ya mencionada:

"Él es el precursor internacional de canciones tan conocidas como "La Flor de la Canela" y "La Vie en Rose"... Bola es mucho Bola. Es un icono absoluto. Edith Piaff decía que nadie cantaba "La Vie en Rose" como Bola. Chabuca Granda le tenía absoluta pasión, y la interpretación que él hace -amanerada como dice Helio Orovio (Musicólogo del film), u homosexual como digo yo- de "La Flor de la Canela", es genial".


El 20 de Agosto de 1971 actuó en el Teatro Amadeo Roldán, en un homenaje a Rita Montaner. Fue su última actuación en público.

Ese viaje al Perú tenía una escala en el México que le vio nacer artísticamente y allí pasó su última noche (2 de Octubre de1971) en casa de unos amigos e ilusionado como en sus comienzos.

Repatriado su cuerpo a su isla querida, tuvo un entierro multitudinario cuyas imágenes dan comienzo al documental objeto de nuestra atención. Podremos ver en él imágenes nuevas para nosotros, que solo conocemos a Bola de Nieve por fotografías.

Igualmente escucharemos testimonios muy cercanos y entrevistas prácticamente inéditas u olvidadas. Sánchez-Montes tenía muy claro que no tenía que ser una voz en 'off' la que guiara al espectador por el documental, sino que tomaran la palabra los documentos sonoros del propio Ignacio Villa y los discursos de la gente que le conoció o que le admira.

"La intención es reivindicar una figura desconocida para la mayoría de la gente y que ésta se enamore del personaje"

En este sentido, Sánchez-Montes reconoció que han guardado parte del misterio que rodeó a Bola de Nieve. "Sabemos sobre él más de lo que hemos contado", señaló este realizador, quien también afirmó que Villa llevó "una vida discreta", por lo que lo importante para ellos era su música.

Ya la comentaremos cuando lo hayamos visto. En tanto, no estaría de más escuchar a Bola de Nieve y ser un poco más felices.

Madrid 11 de Septiembre de 2004
¡Feliz Cumpleaños, Bola!




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COMPOSICIONES:
(Ignacio Villa) BOLA DE NIEVE


Cuba
(Guanabacoa, Cuba, 11/IX/1911 - México D.F., México, 2/X/1971)
¿Por qué me la dejaste querer?
Arroyito de mi casa
Ay venga paloma, venga (BOLA DE NIEVE, NicolásGUILLEN)
Ay, amor
Becqueriana
Canción de la barca
Carlota ta' morí
Drume mobila
Manda conmigo papé
No dejes que te olvide
No quiero que me olvides
No siento
Pero, tú nunca, comprenderás
Pobrecitos mis recuerdos
Si me pudieras querer
Tú me has de querer
El Reumático


Ficha Técnica del documental

"Bola de nieve. El hombre triste que cantaba alegre"

España, Cuba, Méjico, 2003, 73 min.
Director / José Sánchez Montes
Guión /José Sánchez Montes, Mariano Maresca
Montaje / Francisco L. Rivera
Fotografía / Francisco L. Rivera
Música / Jordi Sabates
Sonido / Héctor Quevedo
Intérpretes / Roberto Zurbano, Nisia Aguero, Santiago Auserón, Miguel Barnet, Esther Borja, Luis Carbonell, Alberto Domingo, Vicente Garrido, Israel González, Harold Gramatges, Helio Orovio, Rogelio París, Antonio Peñalver, Georgina Pérez, Miriam Ramos, Lázaro Ros, Julio Sabre, Ramón Valdés, Domingo Villa, Raquel Villa
Producción / Ático 7 (España). Coproducción: Canal Sur T.V. (España), Once T.V. de Méjico, ICAIC (Cuba) Media 3.14
E mail: [email protected]
Web: www.atico7.com
Ha participado en unos 30 festivales por todo el mundo, clausurando el festival latino de Nueva York
(La Cinema Fe Film Festival) y ganando cuatro premios:

Premio al Mejor Documental 9º Mostra de Cinema Llatinoamericà de Lleida

Mención Especial al Mejor Documental Muestra de Cine y Vídeo Latinoamericano de Managua, Nicaragua

Premio del jurado Sección "Pueblos del mundo", Festival Internacional para la infancia y juventud de Buenos Aires.

Premio Sara Gómez, Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana.


Paginas web con referencias

www.cubaencuentro.com
www.cuadernoscervantes.com/art_37_extranjeria
www.comohacercine.com/articulo
www.festicinehuelva.com/29edicion/bolade.html
www.lamercedrefugiados.org/Doc_Rec_Mu_BolaNieve.html
www.filmfest-granada.com
www.cervantesvirtual.com


Bibliografía, Testimonios y Curiosidades:

Bola de Nieve (Letras Cubanas, 1998).

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Los hermanos Emilio y Eliseo Grenet, que dotaron al repertorio cubano de un conjunto de obras que le han dado la vuelta al mundo, tanto desde voces nacionales como las de Rita Montaner y Bola de Nieve como desde la incorporación de muchas de estas canciones al repertorio internacional.
En las primeras décadas del siglo XX, poetas como Ballagas, Guirao, Arozarena y, sobre todo, Nicolás Guillén, adoptaron las formas del habla del negro y las llevaron a la poesía escrita, lo que implicó uno de los primeros reconocimientos por parte de la intelectualidad cubana de que los descendientes de los esclavos poseían una cultura propia y no costumbres salvajes.
La popularización de algunos de esos poemas gracias a la obra de los Grenet constituyó, por tanto, un gran impulso en la aceptación de lo negro como parte de nuestra cultura.
[JOAQUíN ORDOQUI GARCíA en Cubaencuentros.com]

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Sobre Bola de Nieve.

Heredero de un acervo, ha sido calificado como precursor del "filin"; junto a Margarita Lecuona y René Touzet, se le señala entre los primeros compositores conocidos en la historia de la música popular cubana que recurrieron, de manera sistematizada, a los principios armónicos del impresionismo francés, que nos habían llegado por distintas vías: Francia, Estados Unidos, México.
Y es bueno recordar que esto lo hacía en pleno auge de la conga, del son y, más propiamente, de los sextetos de Ignacio Piñeiro, Matamoros, Occidente y otros muchos que estremecían La Habana, desde las nacientes emisoras de radio a inicios de la década del treinta, donde el danzón y el danzonete también ejercían su reinado.
Se conoce que Rita Montaner ayudó a su fama, pero pocos saben que el famoso Israel López "Cachao" se hizo profesional con él, según contó en una entrevista en Madrid a Alejandro Calzadilla.
"Con la orquesta de Bola de Nieve fue con la primera que toqué, en el año 1927. Con él estuve tres años, tocábamos en las salas de cine que no tenían sonido".
[ARSENIO RODRíGUEZ para cubaencuentro.com]

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Bola en "Monseigner"

Solía frecuentar, yo solo, el restaurante Monsigneur donde, además de iniciarme en el consumo de Martinis y Negronis, y devorar suculentos Mignones, pasaba las horas escuchando a Martha Jean Claude y a Bola. ¿Cuántas veces habré oído Ay mama Inés, La flor de la Canela, Vete de mí, Mesié Julián o Chivo que rompe tambó? ¿Cien? ¿Mil? ¿Acaso más? Imposible saberlo. Porque, si nos ponemos a pensar, el repertorio de Bola no era demasiado extenso, al menos el conocido y publicitado.
Por ello, todos los que frecuentamos la deslumbrante intimidad de sus canciones hemos tenido, por fuerza, que escuchar incontables veces las mismas obras. ¿Cómo es posible que un cantante pueda soportar tan dura prueba y salir airoso? Acaso porque sus interpretaciones variaban muchísimo, de acuerdo con sus estados de ánimo...... Recuerdo, por ejemplo, que Vete de mí (mi canción preferida) podía provocarle lágrimas si ese día estaba especialmente conmovido.
Bola era tan él, que incluso sus propias interpretaciones no resistían ningún otro formato que no fuera su propio acompañamiento al piano. En las versiones en las que canta acompañado por orquesta, por muy buenas que fueran, faltaba siempre el Bola nuestro de cada día....
Nada puede compararse a escucharlo en la intimidad de Monsigneur, cerca de las 10 de la noche, con la posibilidad de acercarnos al piano y pedirle, con voz muy queda, "Bola, tócame el Caballero de Olmedo, por favor".
[JOAQUíN ORDOQUI GARCíA en Cubaencuentros.com]


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A inicios de los setenta, circuló en el mercado mexicano el disco "El inolvidable Bola de Nieve", marca Regis. El dato curioso de este disco es la interpretación que hace de la canción "Es tan difícil", de John Lennon.

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VIBURNO
(Viburnum sp.)

Es un género de arbustos que pueden alcanzar una altura de 5 m. y un diámetro de 1,20 m., existen muchas especies distintas y dentro de éstas, multitud de variedades. Los hay de hoja caduca o perenne, y de floración primaveral o invernal.

Especies y Variedades:
Durillo o Bola de Nieve (Viburnum tinus), es el más conocidos de todos. Es de hoja perenne y de aspecto redondeado. Sus flores son de color blanco. Florece en pleno invierno.
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Título: "La Bola de Nieve" de Tamayo y Baus, Manuél (1829-1898)
Publicación: Alicante: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 1999
Nota: Edición digital a partir de Obras Completas, Madrid.
Teatro español - Siglo IXX




Texto, Copyright © 2004 Dionisio Rodríguez.
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Última actualización: enero 2005

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