Literatura Poesía

Dos poemas de Lauren Honrado

Portada Lauren Honrado

VAYA POR DELANTE

«Vaya por delante

que está prohibido

desanimarse», dice, o algo así.

Su acento aragonés trata de abrirse

paso, de pronto, entre el estruendo sordo

del metro, línea 6, en hora punta.

«Y vergüenza ninguna, oye,

que estamos todos parecido».

Su historia es la de siempre: verdadera

o no, al fin y al cabo, poco importa.

Es la historia de miles, de millones.

Triste, triste como una lluvia triste;

sórdida, sórdida y también monótona.

Yo hago como que leo, indiferente,

parapetado tras el fuego amigo

de la frase que está bajo mis ojos:

ridícula trinchera ciudadana.

Mis manos se encomiendan o se aferran

a la seguridad falsa del libro,

transformado en fusil de palabras metálicas.

¿Y Hemingway? ¿Qué crees que hubiera hecho

en mi lugar? ¿Habría

actuado de otro modo?

Tener y no tener, reza el anverso.

Entonces,

advierto que un viajero, sentado frente a mí,

–lo noto– se ha quedado con la copla.

Me observa.

El convoy aminora su marcha enfebrecida,

y al poco, aullando, emboca la estación.

«La cosa no es tener o no tener

–me aclara el hombre antes de bajarse–,

sino comer o no comer… Pregúntale

no más a ese compadre».

Y gira la cabeza, en dirección

a aquel que ni la voluntad

recoge, salvo –ahora, sin saberlo–

lo que no necesita: este poema.

ÉL

De que Él proveerá no cabe duda.

Ten fe. Siempre lo hace.

Conoce tu aflicción. Escucha tus plegarias.

Más ahora que, acorde con los tiempos,

responde vía móvil, web, app, redes sociales

–¿no has probado la nueva aplicación?

Por supuesto que sí, tú no eres tonto.

Sin complicaciones, a un paso, fácil

e inmediato. Lo quieres y lo tienes.

Just do it, porque nada es imposible,

porque tú lo vales y Él lo sabe.

Y aunque cruces pasillos de estrecha cuarentena

no temas mal alguno, pues él está a tu lado

connecting people–. Un envío suyo

bastará para sanarte.

Ejércitos de ángeles, jinetes

de dos ruedas, procesan cada rezo,

rastrean los portales en la noche,

como magos confiándose a una estrella

por Él actualizada, sobre un cielo

rectangular y táctil.

Abre la puerta. Eres su mesías.

Acepta los presentes que te sirven.

Calmada ya tu sed, el mundo es otro.

¿Verdad?

De que Él proveerá no cabe duda.

Ten fe. Siempre lo hace.

Lauren Honrado (Zamora, España, 1980) vive actualmente en Madrid, ciudad en la que ejerce la docencia. Ha publicado relatos en revistas como Ariadna R.C., Narrativas. Revista de narrativa contemporánea en castellano o Almiar-Margen Cero.
Asimismo, ha escrito los libros inéditos de poemas Esta sed, La máscara y la vigilia, Fiebre (treinta y siete poemas y medio), Canciones ingenuas (bajo el heterónimo de Samuel Balché) y el ciclo Aires de la isla gris.

Texto © Lauren Honrado
Fotografía © Jonas Jaeken


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