Imagen

La video poesía de Lucía Jazmín Tarela

Lucía Jazmín Tarela

Acerca de la imagen visual

La imagen visual fija, en su doble carácter de configuración perceptual y representacional, puede provisoriamente y para su comprensión dividirse en: imagen material, la que está siendo observada; imagen perceptual – la que participa del proceso de observación e imagen mental – la que atraída en el proceso de percepción se (re)presenta. En la pintura abstracta, en las instalaciones contemporáneas, en el modo de ver del fotógrafo actual, del cineasta o incluso del plástico, el espectador no necesariamente se subsume en sus puntos de vista y perspectivas sino que atribuye un sentido a la imagen percibida sobre la base de las distintas capas que conformaron su experiencia cognitiva. Quizá en la plástica figurativa la cosa no se veía tan clara, pero los tiempos cambiaron y desafiaron nuestro pensamiento: nunca hay un signo cero, este jamás es unívoco. La cultura es signo y como dijera André Breton respecto de la imagen surrealista, El vicio llamado surrealismo consiste en el uso apasionado e insoportable del estupefaciente llamado ‘imagen’. El surrealismo recreó la afección propia del inconsciente y aún hoy vierte sus marcas oníricas en los textos visuales y escritos, objetos, etc.

La función del ver (y comprender) es manifiestamente referencial. No observamos solo aquello que está sino lo que actualizamos en nuestra mente, que incluye toda la gama de configuraciones recibidas en el registro mnémico de percepciones anteriores, análogas o no a la imagen vista y actualizada.

 

Sobre la imagen visual en movimiento del cine

La “imagen visual en movimiento”, desde el punto de vista cinematográfico, implica una secuencialidad representativa siempre y cuando subsistan las siguientes condiciones:

A. fotogramas de toma instantánea;

B. equidistancia de los mismos;

C. montaje que los vincula;

D. perforación de la película;

E. mecanismos de arrastre;

F. banda sonora incorporada a la cinta (salvo en el cine mudo);

G. proyección en un aparato especial a

H. una pantalla especial en

I. un salón con butacas organizadas en hileras a igual distancia y a oscuras.

Hoy H e I han sido reemplazadas por formatos distintos. Plataformas nuevas combinan la experiencia de los cines y organizan un material de uso doméstico, privado, no siempre compartida.

Si a la imagen visual fija se le agrega la complejidad del movimiento, que tiene –como dice Deleuze- la característica de carecer de centro de anclaje y horizonte, pasamos a percibir (siempre desde los mundos posibles de nuestra experiencia) una unidad cinética prevista, diseñada y luego mediatizada en la etapa del montaje o la edición. Por tanto, no podemos caer en el reduccionismo de pensar que el espectador ve la imagen material “movida”. Porque hay un punto de encuadre que eligió el director de fotografía, además de la resolución última en la isla, etc.

Por lo demás, como lo advirtiera la fenomenología y la psicología de la Gestalt, no hay imagen visual material movida ni siquiera en un flip book, pues aun en este último es el recorrido de las hojas lo que ve el ojo humano y no, las imágenes fijas que se suceden una tras la otra.

Para el concepto de un conocimiento sobre la experiencia visual, la percepción nunca es exterior a su novedad sino que esta misma es el objeto del conocimiento: ninguna imagen acontece en sí misma. Más bien, el conocimiento de dicha experiencia visual es un conocimiento del contexto de su percepción por alguien y para alguien.

Entonces, si se desea integrar al espectador, que opera como interpretante social además del agente-crítico, no basta con una clasificación de imágenes visuales para buscar, encontrar y atribuir sentido a la imagen sino más bien de permitir que interactúen las distintas teorías estéticas y semiológicas para verificar el proceso de percepción y la acción de significar, que es continua y difiere en el tiempo.

 

Imagen visual sobre imagen visual (fija o en movimiento).
Una obsesión de la época

La imagen visual, incluso la palabra como imagen gráfica que circula (zócalos televisivos, resúmenes que abrevian o anticipan) se han transformado en este Siglo en una verdadera prótesis: dependemos de esta. Como si quisiéramos evitar la palabra escrita o la hablada en la profundidad de sus fuentes etimológicas y significantes, las redes, las fotografías posteadas en una especie de celebración infantil de los signos individuales (“soy lo que muestro”) y el debate reduccionista al que acuden incluso destacadas celebridades y políticos, constituyen hoy el alfabeto básico de la comunicación perceptual capitalista. La palabra, devaluada y repetida al cansancio, se transformó en un texto gráfico en lugar de sostener la nobleza del discurso vigente hasta hace poco menos de un siglo, cuando definíamos a tal discurso como un texto semantizado. Y como el Arte no está ajeno a la época de la palaba impúdica y banalizada, se apropió de las mismas herramientas que el resto de los mortales, pero –he ahí la importancia- revalorizándolas: un artista si bien se debe a su tiempo, no es jamás un devoto seguidor de las tendencias (ni siquiera los del arte-pop: ellos se las toman con la publicidad y el márquetin con ironía extrema).

 

El video poema
¿Poética visual; imagen y sonido o unidad expresiva?

En muchos estudios sobre el video poema es común leer que estamos frente a una variante de la poesía visual, variante a su vez de la poeisis experimental, que tiene su propio lenguaje. Por consiguiente, no sería la video poesía una amalgama de imagen visual y de palabras sino una unidad autónoma que produce sentido poético utilizando las TIC (técnicas de informática y comunicación) como un recurso distinto o agregado al de la palabra impresa (en papel o digitalizada). Se podría decir, empero, que sus orígenes se encuentran en el cine, en L’etoile de mer, de Man Ray (1928). Y menos podríamos afirmar con rigurosidad que el video poema es un híbrido, pues este carece del mestizaje de géneros tan caro a la época. Es cercano al cortometraje sin serlo, produce poesía no solo lingüística y se vale de los métodos digitales del diseño para configurar un todo novedoso que toma la palabra como sonido en off o la transforma en mera imagen visual de contexto al integrarla como gráfica. A decir verdad, el video poema no constituye una poesía ilustrada ni se reduce a una imagen visual en movimiento experimental.

El Arte es representación. Y como todo lenguaje, no debe analizarse en su resultado acabado sino en su proceso y acción significante, en su instituirse permanente en el contexto histórico colectivo. Y a no ser que le atribuyamos al semema, a la palabra, apenas el lugar gráfico de su territorio impreso o digitalizado, en la video poesía hay algo más, aunque haya palabras inscriptas o leídas.

El video poema experimenta. Tal como lo hacían también (sin digitalizar) Michaux y Mallarmé en la poesía escrita. Ver Los sueños y la pierna:

y glo

y glu

y deglutió a su nuera

gli y glo

y deglutió su pie

que gli que glu

y se englugliglolerá.

 

En la video poesía si bien se celebran los sentidos, se construyen signos con una imagen visual en movimiento, anclada en sonido y palabras explícitas en el vídeo o bien introducidas como voz en off. La mayoría de los video poetas, diseñadores de imagen y sonido, cineastas, fotógrafos experimentales expresan. Herencia del cubismo, del puntillismo, de la contra poesía. Deleuze, cuando alude a la “imagen cristal” porque para él ya no tiene razón de ser distinguir la imagen virtual de la real, permite filmar, por ejemplo, a un buque transatlántico dentro de una habitación en dimensiones cuasi reales. Trucos de la dirección de fotografía que ya amanecían en el cine y son receptados ahora por los nuevos diseñadores de imagen y sonido, sus poetas y artistas.

Los video poemas de Lucía Jazmín Tarela 

Presento 3 video-poemas de Tarela. Es posible percibir en estos los trucos fotográficos de aquella incipiente “imagen cristal” a que alude Deleuze que hoy, con técnicas audiovisuales importadas de la plástica y del cine, lanzan al espectador a mundos antes imprevisibles y hoy diseñados.

Geotextil

Video-poema realizado en marzo de 2021 (5´:10). Se trata – en la definición de Tarela – de un proyecto indeterminado que posibilita desambiguaciones. 

Técnica vídeo digital que combina formas fractales, a veces secuenciales. Predominio en blanco y negro aunque a veces aparece el color (sol, planeta tierra, universo). En los inicios se lee “ljt” (acrónimo de la diseñadora), lo que podemos presumir como una ironía, develada hacia los finales ya con la firma (literal) de ella. Lo interesante no son solo las formas cúbicas, redondas; palabras en su dimensión meramente gráfica como despojadas de sentido que, sin embargo, “desambiguan” y se unen en universos, estrellas de mar, flores y plantas. Aparece el planeta tierra, el universo, un huevo. El sonido remite al agua, pájaros trinan incesantemente. Hay un cúmulo de texturas digitales que producen estallidos violentos y se transforman después en letras y configuran prismas, rectángulos que hacen las veces de aquellos propios de los ISBN de los libros o de esos rótulos de calidad estampados en las mercancías. Podemos inferir el conocimiento académico de la autora al desarrollar significantes visuales a partir, tal vez, de L´Etoil de mer, de Ray (el precedente más antiguo del video poema) y su tratamiento de la palabra como un significante más sin otra jerarquía que la que le otorga el conjunto de las formas.

A diferencia del que sigue a continuación, aquí podríamos intuir un hilo narrativo. Pero, en todo caso, esto queda a elección conforme el gusto del espectador. Y tampoco es necesario aseverarlo o negarlo: estamos frente a una obra bella que deconstruye y reconstruye con ironía, auto referencialidad, cierta violencia y mucha ambigüedad. Hay en Tarela una obsesión polifónica en movimiento, el nacimiento mismo del sujeto y su pulsión.

Cinético

Ensayo visual a través de imágenes y sonidos, así definido por su autora. Realizado en marzo de 2021 (2′). 

Aquí predomina el movimiento, hay más color que en el video poema anterior. Aparecen letras en un celeste indefinido que relampaguean bajo el sonido del agua y un piano lejano, que después regenera sonidos dodecafónicos. En Cinético las letras juegan con texturas, cierres de relámpago sugeridos van y vienen mientras observamos transformaciones. Una especie de vago devenir. Se trata, tal cual lo define la propia Tarela, de un ensayo, un esbozo, unos apuntes cinéticos que exploran sonido, forma y movimiento.

Sino una luz distinta

Realizado en setiembre de 2021 (5´:11).

Se trata, en las palabras de la artista, de

un texto visual-sonoro realizado a partir de animaciones 3D en colores, asistido por computadora sobre una pantalla negra, sonidos y sentidos intercontempor(á)neos, letras osciladas entre tecnopoéticas en el espacio. La pieza audiovisual es un diseño abstracto que extiende lo oculto hacia lo irreal donde es posible leer no una luz, sino una luz distinta, hundiéndose cada vez más en lo íntimo e intermitente.

Así lo refiere la autora, y continúa:

De modo que ese afuera que excava lo íntimo dentro de mí y lo revela, ¿qué podría ser sino una luz inmutable, “luz incommutabilis: no la luz vulgar que percibe la carne, ni tampoco una luz superior, sino una luz distinta, una luz otra” escribe y plasma Francois Jullien en “Lo íntimo. Lejos del ruidoso amor” publicado por Cuenco del Plata en 2016. El término incommutabilis también refiere al enigma en forma de subjetividad a partir del compartir subterráneo que ya ni siquiera necesita mostrarse ni probarse.

En este video poema se trabaja la luz por contraste. Blanco y negro, pero hay colores. Hay claroscuros incluso de contenido (mundos con puentes, aves que parten, sencillos por oposición a las imágenes geométricas subjetivas y complejas). Se destacan los enlaces de fundido a negro que hacen un corte a una especie de imagen generadora continua. El sonido se acrecienta a medida que se resuelve en pantalla lo siguiente: “No son los escombros” (y hacia los finales) “sino una luz distinta”. Una luz subjetiva, quizá, que se escapa de las metonimias colectivas “racionales”… 

En definitiva y según la obra de esta artista argentina, la migración de los esquemas o conjuntos visuales y su modernización con las TIC y demás herramientas icónico plásticas han permitido un diálogo entre imagen e imagen y con el sonido en sí mismo de modo harto inter icónico, tal cual sucede también con la intertextualidad en la Literatura (Bajtin). Si todo es signo, ninguna semiosis es autosuficiente. Y como el Arte dialoga, viendo estos video poemas de Tarela quizá vayamos adquiriendo los espectadores en el siglo que transitamos una experiencia conceptual más acabada para estatuir los fundamentos (siempre cambiantes) de la mirada humana, de la que no debemos excluir tampoco a la Literatura, al Cine y, desde luego, a estas novedosas formas del Arte y la Poesía.



BIBLIOGRAFÍA
DELEUZE, Gilles (1990) Estudios sobre cine. I y II, Buenos Aires: Cátedra.
GONZÁLEZ DE ÁVILA, Manuel (2010) Cultura y razón. Antropología de la literatura y de la imagen. Barcelona: Anthropos.
GRUPO µ (1992), en Marr, David (1982). Vision. A computational investigation into the human representation and proccesing of visual information, New York: Freeman.
LOTMAN, Yuri (1978) La estructura del texto artístico. Madrid: Itsmo.
MICHAUX, Henri (1927) Qui je fus. Paris: Gallimard. Traducción de Ariel Dilon (2018). Buenos Aires: Paradiso.
PECHEUX, Michel (1969) Analyse automatique du discours. Paris: Dunod.
PRÉDAL, René (1979) Alains Resnais, Etudes cinémagraphiques. Cahier du cinema, nª 286, 3/78.
TENEKINA, Idie (2000) Acerca de la imagen. Razón y palabra, México: Revista Tópicos de Comunicación.


FILMOGRAFÍA: (2021) Tarela, Lucía Jazmín.
GEOTEXTIL 
CINÉTICO 
SINO UNA LUZ DISTINTA 

 

Lucía Jazmín TarelaLucía Jazmín Tarela nació en la Ciudad de Buenos Aires, Argentina. Se graduó de Diseñadora de Imagen y Sonido en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU), Universidad de Buenos Aires (UBA).
Se especializa en trabajar digitalmente imágenes, sonidos y palabras. Ejerce la docencia en diferentes talleres, de los que participa y enseña vía online a todo el mundo. Invitada en varias oportunidades por universidades del interior de la Argentina, entre sus piezas destacan Rastros Afectivos, Líneas de Fuga, Afluencia y Wabi Sabi. Es video-poeta y “escritora no-creativa” (su definición). En 2016 creó Terremoto Lunar, instalación interactiva audiovisual de realidad virtual, presentada en el Centro Cultural de la Ciencia de Buenos Aires. Sus obras han sido seleccionadas para distintos festivales, eventos y galerías de arte. Fue investigadora en los Proyectos de Investigación: 1_ Pantallas violentas, dimensiones de la violencia en la producción audiovisual contemporánea 2_ Proyecto IDIS 3_ Tecnopoéticas del diseño audiovisual 4_ La imagen expuesta: ensayismo y performatividad.
 
 

Texto © Paula Winkler
Fotografía © Lucía Jazmín Tarela


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