Arte Pintura

Actualidad del Arte Naif valenciano: síntesis expositiva de “Els Gats de Mansura” del artista Antonio Nadal.

Antonio Nadal - Arte Naif

INTRODUCCIÓN: SOBRE EL AUTOR, LA EXPOSICIÓN Y LA TÉCNICA

Antonio Nadal nace en Càrcer (Valencia) el 1958. Crecería y aprendería en completa simbiosis con el medio que rodea este pequeño y tradicional pueblo valenciano hasta que, con el paso del tiempo, su vocación condujo a nuestro autor a licenciarse en magisterio para ejercer como maestro durante toda su vida. No obstante, sus primeros pasos e intereses por el mundo artístico empezarían desde una edad muy temprana. Él mismo se considera un artista autodidacta, que lo es, condición que no le resta valor para experimentar aún a día de hoy con varias disciplinas y técnicas de entre las que destacamos la pintura, el dibujo, el modelaje e incluso la azulejería tradicional.

Citando algunos trabajos previos de Nadal que, por su parte, siguen muchos paralelos técnicos con las obras que presentamos, destacamos básicamente las series artísticas sobre las Meninas y Bicicletas de los que también pudimos ver algún ejemplar en el recinto el día que se inauguró la exposición allá por diciembre del 2019.

Nadal - Menina / Bicicletas

Figura 1.- Cuadro de la serie las Meninas (Arriba a la izquierda) y cuadros de la serie Bicicletas (Arriba a la derecha y abajo) del autor Antonio Nadal.

Para mencionar un poco las características fisonómicas de la exposición diremos que la sala que albergaba las obras era de planta cuadrangular y a lo largo de las cuatro paredes de la misma se colocaban longitudinalmente las obras que conformaban la exposición sin ningún discurso concreto, más allá de disponer en un plano de singularidad el lienzo predilecto, por así decirlo, del autor (Figura 2).

Mansura02

Figura 2.- Lienzo de la colección Els gats de Mansura del autor Antonio Nadal. Muestra un grupo de gatos sobre un muro, tras ellos se extiende una ciudad nocturna y su skyline.

Vamos a hablar ahora del objeto artístico: la exposición “Els Gats de Mansura” (Los Gatos de Mansura) es una serie que se compone de 13 cuadros de gran formato. En cuanto al aspecto técnico diremos que el autor utiliza en las obras una técnica mixta desarrollada ya en trabajos anteriores, pero perfeccionada y consolidada en las obras de esta colección donde se llega al dominio de la técnica. El proceso consiste en la inserción en un primer estadio de un material maleable con pistolas y aplicadores, después la superficie restante pasará a ser pintada con colores planos y vivos.

Figura 3.- Algunos de los lienzos de la exposición Els Gats de Mansura del autor Antonio Nadal.

Las líneas y los contornos de los cuadros se moldean concretamente en una masilla acrílica, más propia del sector de la construcción que del gremio artístico. Este es un material que requiere primero, un largo proceso de experimentación para testar distintos fabricantes, herramientas de aplicación, diluciones, etc.; y en segundo lugar un proceso de uso bastante complicado por su fragilidad a la hora de aplicarse sobre el lienzo, este rasgo explica porque muchas veces encontramos en el planteamiento de los dibujos una simplificación (e incluso caricaturización) de las figuras. Con este material se genera un relieve de distintas texturas y volúmenes, buscando en cada figura resultados distintos, como por ejemplo las concavidades y convexidades o los motivos decorativos fitomórficos en los estampados que tapizan los cuerpos de los gatos.

Una vez la masilla ha adherido en el lienzo se procede al pintado de cada una de las zonas “estancas” que han quedado dibujadas. El autor lo hará siempre con colores brillantes, contrastados y complementarios entre sí, creando por tanto unas composiciones muy llamativas.

CONTEXTO: MANSURA Y EL ARTE NAIF

Para saber un poco más de Mansura, empezamos diciendo que nace en el barrio de La Fortuna en Leganés, el 1974. Una enfermedad cardiaca ya superada es el detonante que la lleva a pintar desde el 2008 aproximadamente hasta hoy. Su obra la ha llevado a exponer en la Feria de Arte Contemporáneo de Bélgica, en otra muestra de pintura moderna de Berlín y bastante recientemente en Escocia.

A grandes rasgos, en su temática encontramos retratos llenos de color, ciudades imaginativas y sobre todo, los gatos. Animal, según afirma la autora, “elegante y que siempre, sin ni siquiera saberlo, está posando”. La definición de su pintura es la definición de ella misma, siendo así una producción artística donde prima el vitalismo y el colorido.

Antonio Nadal por distintas situaciones y comitencias de particulares se encuentra con el trabajo de Mansura en el que se inspira posteriormente para elaborar las presentes obras, a pesar de que fusionando algunas técnicas artísticas y dotándolas de una imagen renovada y de una personalidad propia. Un trabajo que innegablemente desde el “colegueo” gremial busca rendir homenaje a la autora madrileña y su personal estilo artístico.

Figura 4.- Cuadro original de la artista Mansura (Sin título).

Mansura y por extensión las obras de la exposición, se enmarcan dentro del movimiento artístico conocido como Arte Naif1. Históricamente el Naif, tras el interés por la frescura y el lirismo, se desarrolla en la Francia de finales del siglo XIX y en un estadio más primitivo del movimiento, éste se centraba sobre todo en realizar pinturas populares o folclóricas.

Para hacer un breve resumen diremos que es una corriente no académica que alardea de la espontaneidad y el autodidactismo de sus autores, de elementos muy subjetivos e irreales, de interpretación libre de la perspectiva o directamente de su ausencia, y de utilizar una paleta de los colores planos, brillantes y contrastados.

Según las propias palabras de la artista Mansura:

“Naif es una pintura no académica, no se estudia, no se aprende y no se puede fingir, sino se siente.

El estilo Naif muere con la educación. En el momento que se aprende a dibujar, a pintar de cierta manera o a componer pensando ciertas ideas más sofisticadas, el estilo íntimo y personal que es único y exclusivo, muere porque deja paso a ideas y conocimientos más sofisticados, pensados, donde según el artista perdería proximidad. 

La complejidad del arte Naif reside en la manera de expresar sensaciones, de representar el mundo de los sueños, de los deseos… de una forma mágica e idealizada con una libertad personal, íntima, sencilla y a la vez compleja del artista”.2 3

 

COMENTARIO CRÍTICO DE LA EXPOSICIÓN

En primer lugar, me gustaría reflejar que nos encontramos ante una exposición de ámbito local, por lo que las características básicas de la misma fueron la humildad y la sencillez, tanto de los recursos como de la puesta en escena. El montaje y las características del recinto creaban un ambiente bastante distendido, además de propiciar un acercamiento cuanto menos didáctico con el público; un público que por su parte mostró mucho interés en las características técnicas y contextuales de las obras expositivas.

También, y lo que para mí ha sido la propuesta de la exposición más interesante y rompedora por así decirlo (tal y como anticipaba el propio cartel de presentación) es que el autor pretende la ruptura de la barrera tradicional entre el binomio espectador-obra, que es verdad que siempre ha estado marcado por esta especie de “pared invisible protocolaria” por la cual hay que rendir un respeto a la obra, y que a su vez dispone de manera clara y restrictiva cuales son los espacios del espectador y la misma; aquí Antonio Nadal busca que el público pueda interactuar directamente con el cuadro tocándolo, sintiéndolo y experimentando su volumen y su textura; hace entonces cómplice al público del proceso artístico de una manera directa.

Críticamente, hablando ahora respecto aquello que concierne al arte o el concepto Naif, vemos que se alude no solo a cierto estilo aplicado en el arte, sino que este se formaliza en una graciosa falta de conocimientos técnicos y teóricos. En este sentido lo Naif puede darse por dos motivos diferentes, aunque no excluyentes: en primer lugar, una ingenuidad o sencillez (que rozan la “ignorancia” técnica y teórica) y, en segundo lugar, una búsqueda (consciente o no) de formas de expresión que evocan a la infancia4. En el primer caso, la sencillez aparente es un elaborado esfuerzo de evocaciones; en el segundo, para que el Naif sea auténtico, la intención tiene que ser precisamente expresar formalmente lo que evoque a una infancia supuestamente ingenua.

Todo esto genera en el espectador al final preguntas como: ¿qué tiene de relevante un arte cuya plasmación plástica roza la sencillez técnica del dibujo de un alevín? La óptica adecuada, según nuestro planteamiento, puede que sea la inversa: ¿cómo una sencillez técnica tan latente y una temática tan libre puede manifestar una genialidad artística tan intrascendentemente subjetiva, propia y personal?

A resumidas cuentas, hemos podido sacar claras al menos un par de conclusiones de la presente actividad: la primera de ellas gira en torno la significancia y el tejido cultural que tienen los centros culturales municipales. Los centros culturales son, o deberían de ser, un primer estadio promotor de cultura, aunque la mayoría de veces estos brillen por su inexistencia, inoperancia o inactividad. Tienen a su vez la capacidad de romper con la presunción supuestamente elitista, por decirlo de alguna manera, de otros espacios culturales como pueden ser los museos o las galerías de arte, que si bien es cierto que inducen a pensar que existe la necesidad de tener un sustrato cultural previo más rico o cierta preparación para poder disfrutar del objeto cultural en cuestión, los centros culturales por su parte hacen que este aspecto sea más mundano y menos exigente, disolviendo todo lo anterior para aproximar la cultura ahora sí, a todo el público, de distintas condiciones o nociones culturales.

Esta exposición es testigo de que estos centros son espacios en los que numerosas obras culturales, de distintas las disciplinas (plásticas, musicales, teatrales, literarias, etc.), ven la luz por primera vez dando a conocer toda una gama de artistas locales que sin este medio probablemente no se darían nunca a conocer, al menos de manera física puesto que el mundo de las redes sociales hoy es prácticamente un requisito para ser artista. Ultimamos pues que vemos necesario incentivar el uso de estos espacios y fomentar las actividades que en ellos se llevan a cabo.

La segunda conclusión que derivamos de la actividad y con esto concluimos, es que el arte (y su consumo) no tiene que ser necesariamente intelectual ni académico. Un arte ligado a prerrogativas más subjetivas y a su vez más distantes con el academicismo como supone el arte Naif, tal y como hemos explicado, también desarrolla todo un cómputo de expresiones técnicas y experimentales propias, así como un lenguaje donde serán protagonistas los elementos subjetivos e irreales. La investigación de emociones que es el elemento a conseguir, siguiendo las pautas y características de este movimiento artístico, se cumple cuando el consumidor, un público sin “cultura cultural” previa, disfruta de una exposición como la que hemos tratado en el presente trabajo. Esta reacción, sin ninguna duda, fue la que vimos el día de la inauguración de la exposición “Els Gats de Mansura”.

BIBLIOGRAFÍA COMPLEMENTARIA:
– GRANADOS VALDÉS, ANTONIO (2009). Sobre el arte naif. Editorial Tecnovic AG, Madrid.
– VV. AA. (1994). La pintura naif en España. Editorial Cajastur, Oviedo.

WEBGRAFÍA:
www.mansura.es

NOTAS
1. Naif significa ingenuo, simple.
2. Como vemos comparte bastantes planteamientos con corrientes artísticas como el Fauvismo, el Expresionismo o el Primitivismo, todas ellas corrientes artísticas occidentales nacidas a finales del XI.
3. http://www.mansura.es/?page_id=26 (Fecha de consulta: 17/12/2019)
4. El Primitivismo artístico mencionado con anterioridad referiría esto último como “estadio artístico incontaminado”.


Texto © Darío Pérez Vidal
Ilustraciones ©  Antonio Nadal


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