Literatura Narrativa

Otra bitácora, un relato de Zulma Francelia

Otra Bitácora

Lunes 11 de Julio del 2016. 11:57 de la noche. Hoy se mudó un vecino nuevo al edificio de enfrente. Parece buena persona. Veía que entraba y salía del departamento mientras el camión de mudanzas se iba vaciando poco a poco. Al terminar se sentó en el sillón que se ve pegado a la ventana y mira hacia afuera como esperando que pase algo. No sé qué será.

Martes 12 de Julio del 2016. 8:35 de la mañana. El vecino nuevo lleva un perro grande y negro a su departamento. Le sirve de comer y al momento él se prepara el desayuno y empieza a leer el periódico. Termina y saca a pasear a su nuevo amigo.

Viernes 15 de Julio del 2016. 6:47 de la tarde. Al llegar del trabajo lo primero que hice fue asomarme por la ventana. El vecino estaba guardando cosas en una pequeña maleta y el perro lo acompañaba. No los vi salir del edificio porque me quedé dormido en el sillón.

Domingo 17 de Julio del 2016. 3:20 de la tarde. Supongo que el vecino salió durante el fin de semana y se llevó al canino con él. No han regresado y yo sigo esperando a que regresen como si me pagaran por cuidarlos.

Martes 19 de Julio del 2016. 10:20 de la noche. Hoy no fui a trabajar, y aquí el porqué. Ayer por la mañana veía como el vecino repetía la rutina que había visto desde el día que llegó, excepto por la comida del perro y se debía a que este ya no estaba en su apartamento. Apenas tenía una semana en ese lugar y el perro ya no estaba. El vecino también se ausentó el fin de semana y regresó solo. Quizás lo llevó al veterinario por algún mal, lo cual dudo, porque el perro se veía bastante bien antes de irse.

Miércoles 20 de Julio del 2016. 4:45 de la mañana. No he podido dormir por pensar en el maldito perro. Echo un vistazo por la ventana y está la luz prendida. Sólo se ve su sombra caminar por el departamento para al final apagar todo e ir a acostarse.

Miércoles 20 de Julio del 2016. 5:50 de la tarde. Hoy tampoco fui a trabajar. Desperté en el sillón de nuevo a mediodía y tuve que llamar al trabajo para reportarme enfermo. Estoy a punto de que me corran por las últimas faltas que he tenido. Francamente no me interesa.

Sábado 23 de Julio del 2016. 2:25 de la mañana. De nuevo no he podido dormir. Me quedé sin empleo finalmente, lo que me ha dado tiempo de seguir tratando de entender qué pretende este sujeto. Sólo se alcanza a ver que baja con varias bolsas negras que apenas puede cargar y sube al maletero de su auto.

Lunes 25 de Julio del 2016. 11:02 de la noche. Me compré unos binoculares y también un par de micrófonos que deseo usar en el futuro. Apagué todas las luces y acomodé el sillón junto a la ventana para ver un poco mejor. El vecino parecía no estar. Todo estuvo apagado durante un rato, hasta que empecé a ver de nuevo como su sombra se paseaba por el departamento. Me distraje por un ruido extraño que venía de la cocina y al regresar mi vista a la ventana del vecino, éste me miraba directamente desde la suya. Me aparté rápidamente de la ventana y no quise volver a asomarme. Me encerré en mi cuarto con un cuchillo de cocina mirando a la puerta esperando para atacar.

Martes 25 de Julio del 2016. 9:30 de la mañana. Desperté con el cuchillo en la mano, que de milagro no me hizo daño a mí. Me paré cuidadosamente junto a la ventana y veía como mi vecino se preparaba para salir. Era el momento de usar los micrófonos.

Martes 25 de Julio del 2016. 4:00 de la tarde. Regresé a mi departamento hace un momento. Por fortuna hubo un cerrajero que aceptó abrirme la puerta del departamento. Estuve toda la mañana escondido en el clóset porque regresó casi de inmediato y ya no se volvió a ir hasta hace unos minutos. Llegando se tiró a la cama y comenzó a roncar. Lo despertó una llamada telefónica y salió corriendo del lugar. Al fin pude salir de ahí y colocar los micrófonos.

Miércoles 26 de Julio del 2016. 11:37 de la noche. El vecino no ha regresado desde ayer. No he podido averiguar qué es lo que trama. Tendré que esperar a que regrese.

Viernes 28 de Julio del 2016. 11:45 de la noche. El vecino regresó al fin acompañado de un policía. ¿Qué mierdas pasa? Enciendo mi computadora y la conecto a los micrófonos que están en su casa.

—¿Ve, joven? No hay nadie.

—No en este momento, pero estoy seguro de que nos está mirando por la ventana. Sé que estuvo aquí el día que me llamaron. Sé que nos está escuchando. Por eso alejé a mi perro de aquí. Ya no quiero vivir en este lugar.

Domingo 6 de agosto del 2016. 8:50 de la mañana. Llegaron nuevos vecinos. Una pareja. Parecen buenas personas.

Zulma FranceliaMi nombre es Zulma Francelia, nací en Guadalajara, Jalisco en 1993. Crecí en Cd. Cuauhtémoc, Chihuahua y actualmente vivo en Ciudad de México.
Soy integrante del taller de creación literaria de la Capilla Alfonsina, coordinado por la escritora y poeta Beatriz Saavedra. He colaborado en la revista “La experiencia literaria” de dicho taller, así como en “Revista Literaria Monolito”, “Resonancias literarias”, “Letralia, tierra de letras” y “Letrantes en letrina” en la sección de narrativa (cuento).

 


Texto © Zulma Francelia, 2020
Fotografía: Sasha Freemind en Unsplash
Todos los derechos reservados


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