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Nacho Vigalondo estrena por fin en España Los Cronocrímenes.

por Inés Timpanaro


Tras recibir varios premios y ser aclamada en sus múltiples preestrenos, incluida su proyección en el Festival de Sundance, por fin llega a las pantallas españolas la ópera prima en formato largo de Nacho Vigalondo, Los cronocrímenes. Varios cortos, entre los que se encuentra el nominado al Óscar 7:35 de la mañana, preceden en la carrera del director cántabro a esta película escrita, dirigida e interpretada por él mismo. El estreno, uno de los más esperados de la producción nacional sobre todo entre el público más joven, se ha producido después de (y posiblemente gracias a) ser reconocida y alabada fuera de nuestras fronteras durante el año que ha transcurrido desde su finalización. Durante este tiempo a la productora United Artists le ha faltado tiempo para comprar los derechos y preparar un remake a la americana, de una película que es, como poco, intrigante y perfectamente lógica.

La revista Babab ha tenido el placer de conversar con motivo de este estreno con el cineasta. Nos recibe en una sala de cine vacía en la que va cambiando de lugar de entrevista en entrevista. Vigalondo, de trato agradable y cercano, nos habla de sus inicios y nuevos proyectos.

Resulta evidente que el corto 7:35 de la mañana (nominado al Oscar) te abrió las puertas, pero ¿hasta qué punto supuso un empujón en tu carrera?
Incluso habiendo estado nominado al Oscar casi no hago la película, así que de no haberlo estado… ¡olvídate!, no habría hecho esta película y casi seguro que ninguna otra. Nunca se sabe.

Pero en realidad, tú ya habías realizado muchos otros cortos antes, ¿eso no significa nada?
Aportan experiencia pero no reconocimiento. Te das cuenta de que aunque tengas el privilegio, el "don" de estar nominado al Oscar (algo muy apabullante), si tus proyectos y tus ideas se salen del marco establecido casi ni se tienen en cuenta. Y lo pasas mal. Tienes que pelearlo. Esto es toda una aventura.

¿Cómo ha sido la experiencia de ponerse detrás de una cámara por primera vez con un proyecto tan ambicioso como es un largometraje?
Ya había realizado varios cortos anteriormente, lo único que cambia es la presión que tienes encima… y que los rodajes ya no duran cinco días. Llevaba mucho tiempo con este proyecto en la cabeza y lo tenía todo más o menos claro, aunque siempre se van cambiando cosillas a última hora.

Háblanos de tus inicios. Dejaste la carrera de audivisuales a la mitad. ¿En qué momento cogiste una cámara con intención de rodar algo "serio"?
Bueno, yo dejé la carrera de audiovisuales en cuarto curso de una forma un tanto estúpida porque me quedaban muy poquitos créditos. La podría haber acabado casi sin esfuerzo pero… soy un desastre. En mi caso la curiosidad fue tardía, en casa nunca habíamos tenido una cámara, y cuando de repente tuve acceso a una (la del instituto), me volví loco. Se convirtió en un juguete perfecto para hacer el bobo. No empecé con una ambición, era una forma de pasar el rato, grabarnos y vernos, grabarnos y vernos. No era ni un hobby, era hacer el gamba. Tirábamos cosas por las escaleras y lo grabábamos. Empecé de un modo muy inocente y muy tonto. Ese fue mi primer contacto con una cámara, quén lo diría, ¿eh? Luego ya te lo vas tomado más en serio…

Pero habiendo rodado tanto en formato vídeo, como en cine, ¿de dónde sacas una base para lanzarte con un proyecto? ¿De ver películas?
Me gusta el cine, pero como a todo el mundo. Yo soy de Cabezón de la Sal, un pueblo de Canatabria en el que no había cine cuando era niño. Resultaba algo muy lejano meterse en una sala. La primera película que vi solo en el cine fue Las tortugas Ninja II, cuando me atreví a coger un tren a escondidas de mis padres. Ir al cine me resultaba algo majestuoso, fuera de lo cotidiano. No me imaginaba a mí mismo haciendo cine, es algo que te parece el alimento de los Dioses.

Y poco a poco…
¡Pero muy poco a poco! Lo que quiero decir con esto es que nunca tuve una infancia cinéfila. No tuve una formación temprana en la que yo decidiese ser cineasta y tener un estilo.

Entonces, dejando de lado Las tortugas ninja y centrándonos en tus preferencias actuales, ¿con qué tipo de cine te quedas?
Directores como Sam Reimi (Posesión Infernal, Spiderman), Terry Gilliam (Doce Monos, Miedo y asco en Las Vegas), Peter Jackson en sus inicios (Bad Taste, Braindead, Criaturas Celestiales, El señor de los anillos), o los hermanos Coen. Con ellos me dí cuenta de que se puede hacer una buena película apenas sin presupuesto. Cuando ves películas como Sangre fácil (Joel Coen) y te das cuenta de que está hecha con cuatro perras, empiezas a imaginarte realizándolas tú mismo. Empiezas a fijarte en los detalles: la posición de la cámara y el porqué de todo. Todo funciona. Hay una fuerza que ves que puedes intentar emular, empiezas a hacer cortos con algo de ambición, cada vez con más ambición, esperando resultados, te planteas grabarlo en formato cine, pides subvenciones. Cortos como Domingo, Choque, 7:35…

Si tuvieras que elegir entre dirección, guión e interpretación, ¿con qué te quedarías?
Yo he escrito más de lo que he dirigido. Y me dignifico como guionista, porque creo que dirección y guión no tienen por qué ir siempre de la mano. No creo que el director tenga que escribir sus propios guiones necesariamente. En este país parece que si el realizador no coge el bolígrafo para escribir su obra es menos autor. Pero en mi caso yo hago más guiones y los dirijo. A veces escribo para otros, y muchas otras se fracasa en el intento.
En cuanto a la interpretación… estuve viviendo como actor muchos años, haciendo publicidad, y actuando en cortos. He vivido de eso toda la vida porque era más fácil encontrar trabajo en ese sector que en cualquier otro. Lo de los castings de actores era el pan de cada día, ahora estoy más tranquilo en ese sentido. Pero actuar me sigue encantando, así que si tuviese que elegir, creo que poco a poco me acerco más a la dirección, es lo que más me está encandilando. Pero espero no tener que dejar de hacer ninguna de las tres cosas. Más que elegir yo, supongo que alguien elegirá por mí en algún momento.

¿Qué nos puedes contar sobre el remake americano?
¡Que tiene muy buena pinta! Cuando le pasa a otro dices "la película original está muy bien, ¿para qué un remake?", pero cuando le pasa a uno mismo es genial. La película va a estar muy bien, confío en la gente implicada. Creo que pueden enfocarlo de muchas maneras, aunque es un poco "misterio" por dónde van a tirar. Entiendo que en algún sentido es una película muy europea, muy española, y "americanizarla" implicará más desarrollo de personajes o suavizar algunos otros elementos. Pero mejor, así será una sorpresa, ¿no?

Por lo que dices entiendo que no participarás de ninguna forma en el proyecto…
No, no. Qué va. El remake todo para ellos, a mí que me dejen hacer una nueva.

Otra nueva… Creo que ya tienes algún otro proyecto entre manos, Noches transarmónicas.
Efectivamente. Es un guión que ya está hecho. Soy coguionista con César Velasco (director de la cinta). Es una película que está teniendo dificultades para encontrar financiación aquí. Es un proyecto del estilo de Los Cronocrímenes pero digamos que más paranoico (si es que lo puede ser).
De todas formas yo sigo escribiendo cosillas nuevas. Siempre estoy escribiendo. Siempre tengo algo entre manos.

¿Qué opinión tienes sobre el cine español?
Simplemente que no está en sincronía con su público. Creo que ese es el único problema. No lo considero culpa de las películas sino de las circunstancias. Las circunstancias que las unen con el público: distribución, promoción... Mi caso no me puede poner a favor del sistema. El hecho de que para estrenar aquí haya tenido que dar la vuelta al mundo no es muy motivador. Y no soy el único a quien le pasa esto.

¿Y no crees que el hecho de llegar a España con reconocimiento a nivel mundial pueda ser más beneficioso que haberla estrenado primero aquí?
Si, seguramente es un punto a favor a la hora de venderla, pero no se debe olvidar que esto parte de un rechazo inicial. Hay una parte de ti que se siente dolida, no entiendes por qué antes no y ahora sí. Conozco directores que en América han rodado grandes largometrajes y aquí no tienen la oportunidad. Es algo raro: hay directores que demuestran que valen en todo el mundo, y siendo españoles, éste es el país que más se les resiste. Hay mucho cortometrajista que habiendo demostrado ser un gran cineasta, saber manejar al público, saber narrar, tener un estilo propio, a la hora de pasarse al largo tienen más facilidades en el extranjero.

Para acabar, cuéntanos algo sobre el rodaje.
Ha sido intenso. Yo estaba acostumbrado a los rodajes cortos, pero la verdad que no hemos tenido ningún problema a nivel de reparto. "Problemillas" sí, pero "problemones" no. Ya sabía en lo que me estaba metiendo. Gran parte del equipo ya nos conocíamos, eso siempre es un punto a favor. Solemos bromear pensando qué actores nos interpretarán en el remake:¿Qué tal Tom Cruise haciendo de Karra?


Nacho Vigalondo



Texto y fotografía, Copyright © 2008 Inés Timpanaro.
Todos los derechos reservados.


 


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Última actualización: agosto 2008

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