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Dogville: una parábola religiosa postmoderna

por Javier Quevedo Puchal


La relación entre el Nuevo Testamento y el cine ha sido normalmente tan fluida como flexible. Son tantas las películas inspiradas en la vida de Jesús de Nazareth que intentar enumerarlas aquí sería una tarea cuanto menos imposible: desde la ópera-rock Jesucristo Superstar (en la que un decepcionado Judas cuestiona una y otra vez a un Jesús hippy) hasta La última tentación de Cristo (un enfoque bastante post-moderno, de hecho, ya que Jesús es presentado antes como un ser humano débil y torturado que como un Mesías sin fisuras), eso por no mencionar La Pasión de Cristo, que convirtió los últimos días de la vida del Nazareno en un espectáculo gore e hiper-realista.

La película que vamos a analizar en este artículo, no obstante, quizás a simple vista no muestre unos paralelismos tan obvios con la vida de Jesús. No en vano, la mayoría de críticos han preferido ver en Dogville (de Lars Von Trier) una oscura fábula que habla de conflictos sociales, morales y filosóficos adoptando un punto de vista eminentemente humanista. Y aunque tenemos que admitir que Dogville efectivamente es todo esto, no cabe duda de que, al igual que las otras obras del director danés, también se trata de un trabajo con una fuerte carga religiosa. De hecho, los paralelismos entre la historia de Grace (interpretada por Nicole Kidman) y la de Jesús son tan destacables, y las diferencias entre las respectivas conclusiones tan reveladoras, que se les debería dar tanta importancia como a las implicaciones sociales o morales de la cinta.


La Gracia de Dios: Implicaciones de un nombre

En su crítica para ChristianityToday.com, Jeffrey Overstreet hace una interesante observación respecto a los nombres tan "cargados" de los personajes: Grace, Moses, Tom Edison, y comenta que dichos personajes no parecen sino meros arquetipos que se prestan fácilmente a la metáfora. De todos modos, si hay un personaje que verdaderamente destaca por las profundas implicaciones religiosas de su nombre, ése es sin la menor duda Grace (gracia, en castellano).

De acuerdo con The New Advent Catholic Encyclopaedia, podemos definir "gracia" del siguiente modo:

Gracia (gratia, Charis), en general, es un don sobrenatural que da Dios a las criaturas con intelecto (hombres y ángeles) para su salvación eterna, que se obtiene con actos de bondad o en estado de santidad.

Podríamos afirmar que la criatura con más intelecto en el pueblo de Dogville es naturalmente Tom Edison (interpretado por Paul Bettany), el poeta, el filósofo, el humanista. Por tanto, no parece una coincidencia que Grace aparezca en el pueblo justo la misma noche en que Tom decide salir a dar un paseo y soñar con las grandes obras que escribirá para ilustrar al mundo con su supuesta sabiduría y su visión del mundo.

Así, Grace podría verse como el don otorgado a sus deseos, un regalo "sobrenatural" al menos en tanto en cuanto a su aspecto de diosa, con su estilizado abrigo negro, su gran belleza y su glamuroso pelo rubio (características del todo sobresalientes en un pueblo tan vulgar y decadente). Pero también "sobrenatural" por lo que se refiere a su bondad implacable, que de algún modo intentará predicar en lo que no es sino un lugar podrido desde las entrañas. Y obviamente, también "sobrenatural" desde el momento en que llega de "otro mundo" (un mundo mucho más sofisticado y, en cierto modo, "elevado": la gran ciudad, el hábitat de los gángsteres de los que huye).

No obstante, lo más reseñable aquí es el hecho de que Grace es "enviada" para su salvación eterna. Después de todo, es una criatura esencialmente buena, que cree en la bondad de los seres humanos incluso después de que se la decepcione repetidamente en ese sentido (al menos, hasta el último capítulo de la película). Aún así, se esfuerza por sacar lo mejor de cada habitante de Dogville y, por esta acción, intenta "salvarlos", aunque, irónicamente, lo que consigue sacar es justamente lo peor, esto es, el lobo que vive dentro de cada vecino de Dogville. Así, sus esfuerzos por perdonarlos y darles otra oportunidad no desembocan en el sacrificio que Jesús hizo al final de su vida, sino que esta vez, como veremos más adelante, Grace se da cuenta de que no merecen "gracia" alguna.


Grace y Jesús: principales paralelismos y diferencias

En el Testamento según San Mateo (24:29), el propio Jesús habla brevemente de una segunda venida del Mesías a la Tierra en el futuro. Aunque no nos limitaremos únicamente a San Mateo, nuestro objetivo en esta parte del artículo será explicar en profundidad las semejanzas más destacables que podemos encontrar entre Jesús y Grace, y a través de las cuales podremos apoyar la idea de Grace como una revisión de la figura del Mesías (lo cual, inevitablemente, nos remite al anteriormente mencionado pasaje en San Mateo).

Fe incondicional en la bondad

Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros. Que como yo os amé, así también vosotros os améis mutuamente. Esta frase, pronunciada por Jesús en el capítulo 13 versículo 34 del Testamento según San Juan, sintetiza ejemplarmente la filosofía del Cristianismo, que no es otra que una basada en el amor y la comprensión. De hecho, Jesús cree tan profundamente en ella que acepta morir por la humanidad, constituyendo dicho acto en un caso particularmente destacable de predicación a través del ejemplo.

En cuanto a Grace, también ella cree en la bondad tan profundamente como Jesús, siendo ésa la razón esencial que la insta a abandonar el hogar y huir de su padre, quien a simple vista tiene una filosofía de vida diametralmente opuesta a la suya. Lo que Grace busca, pues, es un lugar donde hacer funcionar sus propios ideales de bondad y perdón. Y será en Dogville donde tratará de poner en práctica dichas convicciones, pero también donde verá su fe puesta a prueba por una comunidad que (tal y como ocurrió con Jesús) empieza aceptándola pero, en última instancia, se ve incapaz de apoyarla.

El hijo/la hija de Dios

Más allá de su bondad innata, la cualidad más particular de Jesús no es otra que su calidad como hijo de Dios. En este sentido, no es realmente un ser humano como los demás, desde el momento en que no fue concebido de la misma manera que los demás: su padre es una entidad superior todopoderosa, Dios mismo.

En cierto modo, Grace tampoco es un ser humano como lo demás dentro del contexto de Dogville-pueblo. Su aspecto glamuroso, radiante, está tan abruptamente contrastado con el de los habitantes del empobrecido pueblecito de las Rocosas que casi podría verse como un ser caído de otro mundo. Pero es que, en cierto sentido, sí ha caído desde otro mundo: la ciudad, que nunca vemos pero que imaginamos infinitamente más sofisticada y deslumbrante que Dogville (aunque ambos lugares se vean abocados, finalmente, a los mismos impulsos envilecidos).

Pero en definitiva, lo que equipara a Grace con Jesús dentro de este punto es su estatus de hija de "Dios". Pues así es como podríamos ver a su padre, efectivamente, un temido gángster, el símbolo de la fuerza relativamente todopoderosa que dominó los Estados Unidos en la época de la Gran Depresión. La diferencia con el Nuevo Testamento, sin embargo, queda aquí marcada en tanto en cuanto Grace y su Padre, como analizaremos después, no comparten la misma filosofía de vida. Jesús se acogía a las palabras de su Padre, Grace las repudia.

Los romanos/Dogville se aprovechan de la pasividad

Pero yo os digo que no resistáis al mal, antes a quien te hiera en tu mejilla derecha, devuélvele la otra (el Testamento Según San Mateo: 5:39). La frase resume muy gráficamente la relación que mantuvo Jesús con sus semejantes. Es más, cuando los romanos lo prendieron y constataron que no oponía la menor resistencia, interpretaron tal pasividad como una evidencia de debilidad. Y así emplearon su supuesta flaqueza para aprovecharse de él, sometiéndolo a las mayores humillaciones hasta matarlo.

En Dogville, Grace parece seguir fielmente las enseñanzas de Jesús durante gran parte de la narración, dado que en ningún momento se resiste a los malos tratos de los habitantes, y sólo trata de huir poco antes del tercio final de la historia. En consecuencia, también los vecinos de Dogville se aprovechan de la supuesta pasividad de Grace (interpretándola como un signo de debilidad, tal y como ella misma reconoce en el diálogo final con su padre) y la someten a las mayores vejaciones.

La idea de martirio

Como acabamos de comentar, Jesús fue condenado a las mayores humillaciones y malos tratos: fue azotado, torturado, forzado a cargar con la cruz, vilipendiado y, finalmente, crucificado hasta la muerte. Y es justo ese dolor y sufrimiento que él mismo vive de forma voluntaria para salvar a sus semejantes lo que lo eleva tras su muerte a un nuevo estatus de mártir.

En cuanto a Grace, también ella pasa por un doloroso proceso que la habría podido convertir en mártir. Desconfían de ella, la esclavizan, la fuerzan sexualmente con frecuencia, y efectivamente también la juzgan (como a Jesús)... ¡precisamente en la iglesia del pueblo! Pero si Grace aguanta estoicamente todas estas torturas durante la mayor parte del film no es porque los quiera salvar, sino porque quiere preservar su fe en la bondad humana (aunque esa fe quede personificada sola y exclusivamente en ella). Sin embargo, tal y como observa Darle Manson en su crítica, Al final, Grace evita la arrogancia del perdón. En lugar de convertirse en una figura redentora a imagen de Cristo, ejecuta su venganza sobre el pueblo que ha abusado de ella. Y es ese matiz, desde luego, lo que la separa del martirologio final.

La intercesión en nombre del Hombre/Dogville

Podría decirse que a lo largo del Nuevo testamento Jesús se muestra como un mero instrumento de Dios, lo cual implica básicamente que éste lo usa como una herramienta para llegar a los hombres: Jesús nunca habla con sus propias palabras, sino que se limita a hacer llegar el mensaje de otro. No obstante, este comportamiento (no exento de cierto grado de pasividad, según se mire) se contradice llegados a un punto cuando, estando en la cruz, Jesús decide interceder por los hombres: Padre, perdónales porque no saben lo que hacen (Lucas: 23:24). Resulta ser uno de los pocos momentos (y posiblemente el más relevante) en que vemos la personalidad de Jesús "el hombre" emergiendo de las entrañas de Jesús "el instrumento".

De nuevo, esta parte del Nuevo testamento tiene su reflejo en Dogville. En el último capítulo de la película, cuando Grace se reencuentra con su padre, ambos mantienen una discusión en torno a la naturaleza humana y lo justo o injusto que es perdonarles por sus faltas. Llegados a un punto de la discusión, el padre de Grace defiende que los humanos y los perros no son tan diferentes, dado que ambos se comportan mal siguiendo solamente su naturaleza, y que por tanto sólo pueden "aprender" a través del castigo. Sin embargo, Grace trata de interceder en nombre de la Humanidad (concretamente, en nombre de Dogville) cuando dice:

Los perros sólo obedecen su propia naturaleza, así que, ¿por qué deberíamos perdonarlos? (...) Son seres humanos (...) La gente que vive aquí hace lo que puede bajo unas circunstancias muy duras.

Las palabras se explican por si solas pero, como puntualizaba Darle Manson en su cr Image(0,0); tempImg.src='images/barranav03b.gif'" border=0 name=img2>


Dogville: una parábola religiosa postmoderna

por Javier Quevedo Puchal


La relación entre el Nuevo Testamento y el cine ha sido normalmente tan fluida como flexible. Son tantas las películas inspiradas en la vida de Jesús de Nazareth que intentar enumerarlas aquí sería una tarea cuanto menos imposible: desde la ópera-rock Jesucristo Superstar (en la que un decepcionado Judas cuestiona una y otra vez a un Jesús hippy) hasta La última tentación de Cristo (un enfoque bastante post-moderno, de hecho, ya que Jesús es presentado antes como un ser humano débil y torturado que como un Mesías sin fisuras), eso por no mencionar La Pasión de Cristo, que convirtió los últimos días de la vida del Nazareno en un espectáculo gore e hiper-realista.

La película que vamos a analizar en este artículo, no obstante, quizás a simple vista no muestre unos paralelismos tan obvios con la vida de Jesús. No en vano, la mayoría de críticos han preferido ver en Dogville (de Lars Von Trier) una oscura fábula que habla de conflictos sociales, morales y filosóficos adoptando un punto de vista eminentemente humanista. Y aunque tenemos que admitir que Dogville efectivamente es todo esto, no cabe duda de que, al igual que las otras obras del director danés, también se trata de un trabajo con una fuerte carga religiosa. De hecho, los paralelismos entre la historia de Grace (interpretada por Nicole Kidman) y la de Jesús son tan destacables, y las diferencias entre las respectivas conclusiones tan reveladoras, que se les debería dar tanta importancia como a las implicaciones sociales o morales de la cinta.


La Gracia de Dios: Implicaciones de un nombre

En su crítica para ChristianityToday.com, Jeffrey Overstreet hace una interesante observación respecto a los nombres tan "cargados" de los personajes: Grace, Moses, Tom Edison, y comenta que dichos personajes no parecen sino meros arquetipos que se prestan fácilmente a la metáfora. De todos modos, si hay un personaje que verdaderamente destaca por las profundas implicaciones religiosas de su nombre, ése es sin la menor duda Grace (gracia, en castellano).

De acuerdo con The New Advent Catholic Encyclopaedia, podemos definir "gracia" del siguiente modo:

Gracia (gratia, Charis), en general, es un don sobrenatural que da Dios a las criaturas con intelecto (hombres y ángeles) para su salvación eterna, que se obtiene con actos de bondad o en estado de santidad.

Podríamos afirmar que la criatura con más intelecto en el pueblo de Dogville es naturalmente Tom Edison (interpretado por Paul Bettany), el poeta, el filósofo, el humanista. Por tanto, no parece una coincidencia que Grace aparezca en el pueblo justo la misma noche en que Tom decide salir a dar un paseo y soñar con las grandes obras que escribirá para ilustrar al mundo con su supuesta sabiduría y su visión del mundo.

Así, Grace podría verse como el don otorgado a sus deseos, un regalo "sobrenatural" al menos en tanto en cuanto a su aspecto de diosa, con su estilizado abrigo negro, su gran belleza y su glamuroso pelo rubio (características del todo sobresalientes en un pueblo tan vulgar y decadente). Pero también "sobrenatural" por lo que se refiere a su bondad implacable, que de algún modo intentará predicar en lo que no es sino un lugar podrido desde las entrañas. Y obviamente, también "sobrenatural" desde el momento en que llega de "otro mundo" (un mundo mucho más sofisticado y, en cierto modo, "elevado": la gran ciudad, el hábitat de los gángsteres de los que huye).

No obstante, lo más reseñable aquí es el hecho de que Grace es "enviada" para su salvación eterna. Después de todo, es una criatura esencialmente buena, que cree en la bondad de los seres humanos incluso después de que se la decepcione repetidamente en ese sentido (al menos, hasta el último capítulo de la película). Aún así, se esfuerza por sacar lo mejor de cada habitante de Dogville y, por esta acción, intenta "salvarlos", aunque, irónicamente, lo que consigue sacar es justamente lo peor, esto es, el lobo que vive dentro de cada vecino de Dogville. Así, sus esfuerzos por perdonarlos y darles otra oportunidad no desembocan en el sacrificio que Jesús hizo al final de su vida, sino que esta vez, como veremos más adelante, Grace se da cuenta de que no merecen "gracia" alguna.


Grace y Jesús: principales paralelismos y diferencias

En el Testamento según San Mateo (24:29), el propio Jesús habla brevemente de una segunda venida del Mesías a la Tierra en el futuro. Aunque no nos limitaremos únicamente a San Mateo, nuestro objetivo en esta parte del artículo será explicar en profundidad las semejanzas más destacables que podemos encontrar entre Jesús y Grace, y a través de las cuales podremos apoyar la idea de Grace como una revisión de la figura del Mesías (lo cual, inevitablemente, nos remite al anteriormente mencionado pasaje en San Mateo).

Fe incondicional en la bondad

Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros. Que como yo os amé, así también vosotros os améis mutuamente. Esta frase, pronunciada por Jesús en el capítulo 13 versículo 34 del Testamento según San Juan, sintetiza ejemplarmente la filosofía del Cristianismo, que no es otra que una basada en el amor y la comprensión. De hecho, Jesús cree tan profundamente en ella que acepta morir por la humanidad, constituyendo dicho acto en un caso particularmente destacable de predicación a través del ejemplo.

En cuanto a Grace, también ella cree en la bondad tan profundamente como Jesús, siendo ésa la razón esencial que la insta a abandonar el hogar y huir de su padre, quien a simple vista tiene una filosofía de vida diametralmente opuesta a la suya. Lo que Grace busca, pues, es un lugar donde hacer funcionar sus propios ideales de bondad y perdón. Y será en Dogville donde tratará de poner en práctica dichas convicciones, pero también donde verá su fe puesta a prueba por una comunidad que (tal y como ocurrió con Jesús) empieza aceptándola pero, en última instancia, se ve incapaz de apoyarla.

El hijo/la hija de Dios

Más allá de su bondad innata, la cualidad más particular de Jesús no es otra que su calidad como hijo de Dios. En este sentido, no es realmente un ser humano como los demás, desde el momento en que no fue concebido de la misma manera que los demás: su padre es una entidad superior todopoderosa, Dios mismo.

En cierto modo, Grace tampoco es un ser humano como lo demás dentro del contexto de Dogville-pueblo. Su aspecto glamuroso, radiante, está tan abruptamente contrastado con el de los habitantes del empobrecido pueblecito de las Rocosas que casi podría verse como un ser caído de otro mundo. Pero es que, en cierto sentido, sí ha caído desde otro mundo: la ciudad, que nunca vemos pero que imaginamos infinitamente más sofisticada y deslumbrante que Dogville (aunque ambos lugares se vean abocados, finalmente, a los mismos impulsos envilecidos).

Pero en definitiva, lo que equipara a Grace con Jesús dentro de este punto es su estatus de hija de "Dios". Pues así es como podríamos ver a su padre, efectivamente, un temido gángster, el símbolo de la fuerza relativamente todopoderosa que dominó los Estados Unidos en la época de la Gran Depresión. La diferencia con el Nuevo Testamento, sin embargo, queda aquí marcada en tanto en cuanto Grace y su Padre, como analizaremos después, no comparten la misma filosofía de vida. Jesús se acogía a las palabras de su Padre, Grace las repudia.

Los romanos/Dogville se aprovechan de la pasividad

Pero yo os digo que no resistáis al mal, antes a quien te hiera en tu mejilla derecha, devuélvele la otra (el Testamento Según San Mateo: 5:39). La frase resume muy gráficamente la relación que mantuvo Jesús con sus semejantes. Es más, cuando los romanos lo prendieron y constataron que no oponía la menor resistencia, interpretaron tal pasividad como una evidencia de debilidad. Y así emplearon su supuesta flaqueza para aprovecharse de él, sometiéndolo a las mayores humillaciones hasta matarlo.

En Dogville, Grace parece seguir fielmente las enseñanzas de Jesús durante gran parte de la narración, dado que en ningún momento se resiste a los malos tratos de los habitantes, y sólo trata de huir poco antes del tercio final de la historia. En consecuencia, también los vecinos de Dogville se aprovechan de la supuesta pasividad de Grace (interpretándola como un signo de debilidad, tal y como ella misma reconoce en el diálogo final con su padre) y la someten a las mayores vejaciones.

La idea de martirio

Como acabamos de comentar, Jesús fue condenado a las mayores humillaciones y malos tratos: fue azotado, torturado, forzado a cargar con la cruz, vilipendiado y, finalmente, crucificado hasta la muerte. Y es justo ese dolor y sufrimiento que él mismo vive de forma voluntaria para salvar a sus semejantes lo que lo eleva tras su muerte a un nuevo estatus de mártir.

En cuanto a Grace, también ella pasa por un doloroso proceso que la habría podido convertir en mártir. Desconfían de ella, la esclavizan, la fuerzan sexualmente con frecuencia, y efectivamente también la juzgan (como a Jesús)... ¡precisamente en la iglesia del pueblo! Pero si Grace aguanta estoicamente todas estas torturas durante la mayor parte del film no es porque los quiera salvar, sino porque quiere preservar su fe en la bondad humana (aunque esa fe quede personificada sola y exclusivamente en ella). Sin embargo, tal y como observa Darle Manson en su crítica, Al final, Grace evita la arrogancia del perdón. En lugar de convertirse en una figura redentora a imagen de Cristo, ejecuta su venganza sobre el pueblo que ha abusado de ella. Y es ese matiz, desde luego, lo que la separa del martirologio final.

La intercesión en nombre del Hombre/Dogville

Podría decirse que a lo largo del Nuevo testamento Jesús se muestra como un mero instrumento de Dios, lo cual implica básicamente que éste lo usa como una herramienta para llegar a los hombres: Jesús nunca habla con sus propias palabras, sino que se limita a hacer llegar el mensaje de otro. No obstante, este comportamiento (no exento de cierto grado de pasividad, según se mire) se contradice llegados a un punto cuando, estando en la cruz, Jesús decide interceder por los hombres: Padre, perdónales porque no saben lo que hacen (Lucas: 23:24). Resulta ser uno de los pocos momentos (y posiblemente el más relevante) en que vemos la personalidad de Jesús "el hombre" emergiendo de las entrañas de Jesús "el instrumento".

De nuevo, esta parte del Nuevo testamento tiene su reflejo en Dogville. En el último capítulo de la película, cuando Grace se reencuentra con su padre, ambos mantienen una discusión en torno a la naturaleza humana y lo justo o injusto que es perdonarles por sus faltas. Llegados a un punto de la discusión, el padre de Grace defiende que los humanos y los perros no son tan diferentes, dado que ambos se comportan mal siguiendo solamente su naturaleza, y que por tanto sólo pueden "aprender" a través del castigo. Sin embargo, Grace trata de interceder en nombre de la Humanidad (concretamente, en nombre de Dogville) cuando dice:

Los perros sólo obedecen su propia naturaleza, así que, ¿por qué deberíamos perdonarlos? (...) Son seres humanos (...) La gente que vive aquí hace lo que puede bajo unas circunstancias muy duras.

Las palabras se explican por si solas pero, como puntualizaba Darle Manson en su crítica de la película, Casi esperaba que dijera: "Perdónales, porque no saben lo que hacen". No obstante, una vez más, hay una importante diferencia con el Nuevo Testamento: la intercesión de Grace no es más que una actitud pasajera, ya que enseguida se da cuenta de que el único modo posible de erradicar la maldad de Dogville es destruir al pueblo y sus habitantes.

¿Bondad imperecedera?

En uno de los apartados anteriores, hemos estado hablando de la bondad como una de las características que mejor definen a Jesús. Una bondad profunda, incorruptible, que sobrevive más allá de su muerte física. Él cree en los hombres, considera que merecen otra oportunidad, y ésas son las principales razones que lo llevan a interceder y morir por los demás.

Grace también personifica una bondad profunda, como hemos visto. Pero, en lo que podría interpretarse como un oscuro giro cargado de cinismo, su fe en la bondad es mucho más abstracta que la de Jesús. Ella cree en la bondad como algo deseable, como un concepto abstracto por el que merece la pena luchar. Y ésa es tal vez la razón contradictoria que le hace destruir Dogville pues, efectivamente, no cree que perdonar a los habitantes del pueblo sea la mejor forma de alcanzar su ideal de un mundo mejor. Podría ocurrir otra vez, argumenta en su discurso final dentro del coche de su padre, Alguien podría venir... y revelar su fragilidad. De manera que, en definitiva, y aunque de forma más oscura, Grace también exhibe cierta "bondad" que podríamos calificar como incorruptible.

El diálogo entre Dios y Su hijo/a

Tal y como hemos expresado antes, hay en la cruz una voluntad de Jesús por interceder en nombre de los hombres. Sin embargo, en ningún momento se nos da acceso al hipotético diálogo que mantiene con su Padre (o dicho en otras palabras, podemos leer lo que Jesús pide, aunque no lo que Dios responde verbalmente). En Dogville no sólo se enmienda este aspecto, sino que se enriquece hasta sus últimas consecuencias, mostrándose una voluntad de profundizar más a través de un pasaje en el que se nos permite ser espectadores del debate entre Padre e Hija de forma muy íntima, en una escena rica en planos cortos dentro de un coche. Así, mientras en el Nuevo testamento se simplificaba el diálogo hasta el punto de dejar en elipsis la respuesta verbal de Dios, en Dogville se amplifica en una de las escenas más cargadas de implicaciones filosóficas de toda la película, un duro debate donde todos los puntos de vista se trazan de forma muy específica para explicar lo más claramente posible cómo Grace llega a comprender y revisar determinados aspectos de su postura.

Perdón y... ¿castigo?

Llegamos a la que, sin duda, marca la diferencia más significativa entre ambas versiones de la misma historia: el final. El Nuevo Testamento, es sabido por todos, ofrece una conclusión inequívocamente esperanzada, puesto que si Jesús muere es para salvar a la raza humana. Un final feliz en tanto en cuanto hay perdón y una puerta abierta a la esperanza y la fe, a la renovación, a la redención.

Naturalmente, el caso de Dogville se aleja por completo de la conclusión bíblica. Después de todo por lo que Grace ha pasado, y tras el acalorado debate con su padre, se da cuenta de que el perdón no es posible, si quiere preservar la integridad de sus razonamientos. De hecho, aún con las contradicciones implícitas, perdonarlos implicaría en cierto modo una traición a sus convicciones de crear un mundo mejor. Es por esto que la opción de una segunda oportunidad no es viable, la única solución al problema de Dogville es la erradicación total, el nuevo comienzo más absoluto. Sin embargo, hay que subrayar que lo que Grace cree estar haciéndoles no es tanto "castigarlos" para hacerles comprender ninguna lección (básicamente, porque ya no cree que haya lección alguna que aprender). No es un castigo, es una solución radical. Y en cualquier caso, aunque de forma más oscura y tenebrosa que en el texto bíblico, una puerta abierta a la esperanza.

El Padre: ¿dos versiones del mismo Dios?

Si hay un personaje, más incluso que la propia Grace, que convierte Dogville en la retorcida parábola post-moderna que es, indudablemente se trata del padre (obsérvese, de hecho, que ni siquiera en los títulos de crédito se le da nombre... posiblemente, porque el personaje se encuentra más allá de toda condición vulgarmente humana, su posición es demasiado elevada como para eso).

En el Nuevo Testamento, el Padre de Jesús (esto es, Dios) se muestra como el Dios del amor y el perdón. Es a través de Jesús que dice: Que como yo os amé, así también vosotros os améis mutuamente (San Juan: 13:34) o Aquél que esté libre de pecado, que tire la primera piedra (San Juan: 8:7). Como sabemos, Grace trata de predicar en cierto modo con estas mismas palabras: su creencia en el bien y la rectitud es tan profunda que, aparentemente, está preparada para comprender y perdonar las faltas y debilidades de cualquiera, incluso bajo las circunstancias más extremas.

Como contraste, el padre de Grace hace su entrada en Dogville más como un Dios del Antiguo Testamento que del Nuevo. No es en absoluto piadoso, sencillamente porque no cree en las personas. Así como el Dios del Nuevo testamento dice que pongamos la otra mejilla, lo cual pone Grace profusamente en práctica durante la película, el padre no se muestra tan condescendiente:

Los violadores y los asesinos pueden ser víctimas, según tú. Pero yo los llamo perros. Y si se comen su propio vómito, la única forma de detenerles es con un látigo

Como puede observarse, elige hacer uso de su poder del mismo modo que solía hacerlo el Dios del Antiguo testamento, es decir, atemorizando a la gente para ganarse su respeto. A fin de cuentas, es un gangster, y domina en base a una filosofía del miedo y ajuste de cuentas que, en definitiva, tampoco se aleja demasiado de la del Dios del Antiguo testamento. Según Ovesrtreet, Dogville es, por fin, la evidencia de que Von Trier se debate con la diferencia entre un Dios de fuego y azufre (lo que daríamos en llamar "el Dios del Antiguo testamento") y un Dios de gracia ("el Dios del Nuevo Testamento").

De todas formas, se podría defender también que, llegados a un punto, el padre actúa asimismo como el Diablo. No en vano, cuando intenta hacer entender a su hija que tener poder y ser capaces de usarlo no es tan malo, la escena nos remite inevitablemente a la estancia de Jesús en el desierto, cuando es tentado de diversas maneras por el Diablo para que abandone su misión. La diferencia, una vez más, radica en las debilidades humanas: mientras que Jesús es capaz de ignorar las tentaciones de Satanás gracias a su fe ciega en Dios, la tendencia natural de Grace a la razón y el pensamiento le lleva a reflexionar sobre las ideas de su padre y a una deliberación final que, en cierto modo, no se aleja mucho de un trato tácito.

La corona de espinas y el collar de perro: Dos símbolos de burla

Quisiera concluir este artículo comentando un interesante paralelismo que ya no tiene tanto que ver con Jesús y Grace de manera directa como con dos símbolos del estado de burla, de ridículo, al que se los reduce en el tercio final de ambas historias. Cuando Jesús afirma que es el Rey de los Judíos, y después de ser torturado, los soldados romanos se burlan de él confeccionándole una corona de espinas, con la que lo coronan posteriormente. Es un acto muy cruel de por si, pero es llevado incluso más lejos en el Testamento según San Juan (19:21) cuando se nos revela el letrero que quieren poner en la cruz:

Entonces los pontífices de los judíos dijeron a Pilato: "No escribas Rey de los Judíos sino que él dijo Soy Rey de los Judíos"

Es una aclaración bastante maliciosa, perversa, cuyo objeto no es otro que subrayar lo absurdo que consideran el supuesto estatus de Jesús como Mesías y Rey de los Judíos. De hecho, dado que consideran que no es un rey de verdad, consecuentemente no merece una corona de verdad... sino una grotesca parodia de la misma.

El reflejo de este aspecto en el film de Von Trier no es tan aparente como tantos otros pero, sin embargo, sigue estando ahí. Después de que Grace haya pasado por toda clase de humillaciones y formas de sumisión, trata de escapar del pueblo. No obstante, cuando los habitantes descubren sus intenciones, la llevan de vuelta y diseñan un mecanismo para evitar que vuelva a intentar huir: un collar sujeto a una larga cadena que, a su vez, está conectada a una enorme rueda. Forzándole a llevar el collar durante todo el día, no sólo idean una forma práctica de retenerla sino que, al mismo tiempo, lo convierten en una retorcida metáfora que hace aún más explícita su condición en el pueblo: la de una persona degradada en un animal que no es realmente un animal. Para ellos es un perro. Y como tal ha de vivir.




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BIBLIOGRAFÍA:




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Última actualización: agosto 2007

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