Biblioteca Babab
[Visita nuestra Biblioteca: libros completos totalmente gratis]



André Watts: El Piano Humanista

Una entrevista de: Dionisio Rodríguez
Elaborada por: D. Rodríguez, Celsa Babón y Sergio Rodríguez
Con fotos de: D. Rodríguez



A pesar de los muchos años que lleva viniendo a Europa: "cuarenta y cinco" según el mismo confiesa en la entrevista entre carcajadas, André Watts sigue sin ser en Europa un pianista de masas en comparación con otros de su misma generación o incluso posteriores a la suya. No ocurre lo mismo en los EE.UU. y su área de influencia, donde tiene connotaciones de estrella.

André Watts (20/6/46) hijo de padre afro americano y madre húngara, con la que se iniciaría en el piano, destacó muy pronto y tuvo un comienzo de carrera afortunado y fulgurante siendo muy joven. El mismo nos lo cuenta a lo largo de la entrevista que concedió a Babab en su última visita a España.

Pianista de amplia discografía y multitud de reseñas en la Web, es sobre todo un animal escénico. Y no por sus excentricidades extramusicales - que detesta - sino por su rigor y su poderío pianístico, que unido a su formidable actitud y presencia hacen de un concierto suyo algo inolvidable.

Su currículo es apabullante, ha trabajado con los mejores directores y las más afamadas orquestas en las salas de concierto más importantes del mundo. Son muchos los premios recibidos a lo largo de su carrera, pero podemos destacar un Grammy (1963), el Avery Fisher Prize y un doctorado "honoris causa" por la Universidad de Yale a los veintiséis años, amen de menciones honoríficas de la principales Universidades "musicales" de los EE.UU. (Indiana, Maryland, Julliard...etc.).

Mantiene una importante actividad y dedicación a actividades sin ánimo de lucro que sirvan a los artistas y a la sociedad en general. Realiza muchos conciertos al año de carácter benéfico para causas diversas (Classical Action, AIDS).

Nos recibe en su camerino del Auditorio Nacional, en Madrid un poco antes del primero de los tres conciertos (Tchaikovsky Nº 1) que ofrecerá con el acompañamiento de la Orquesta Nacional de España.

Es fácil tener una buena conexión con un artista como André Watts. Como todos los verdaderamente grandes, desborda simpatía, dinamismo y humanidad a raudales. Se presta, entusiasta a la entrevista para Babab, tras una somera explicación de los contenidos habituales de la revista y una breve relación de los nombres que le han precedido en esta sección de Palco Escénico. "Estoy en un buen club" contestó entonces divertido. Con este ambiente inicial, entramos rápidamente en materia.



BABAB. DIONISIO RODRÍGUEZ: Háblenos un poco de sus comienzos en la música. Su ambiente familiar, sus primeras influencias.

André Wats: Bien, En mi casa, yo nací en Alemania, había un piano y yo me acercaba a tocarlo antes de poder hablar. Cuando tuve que ir a la escuela, recibí formación básica musical: ritmo, lectura, escritura...etc. y comencé a estudiar el violín.
Durante seis meses lo estudie, pero yo tenía entonces dos perros y en cuanto me ponía a tocar se sentaban delante de mi y comenzaban a aullar como posesos. Eran también unos feroces críticos (Ríe divertido con el recuerdo). Le planteé entonces a mi madre probar con el piano porque estaba seguro de querer estudiar música, y ella dijo "OK".
Mi dedicación al piano entonces no iba más allá de dos ratos de quince, treinta minutos, pero descubrí los pedales que me permitían obtener otras sonoridades más suaves y profundas y pasaba largos ratos jugueteando con teclas y pedales y escuchando. Así que mi primera gran experiencia musical fue el sonido. En ese tiempo, mi padre estaba en el ejército, la familia tuvo que regresar a los EE.UU. y mi madre buscó un profesor para mí que tras escucharme dijo: "No suena mal algunas veces", así que me buscó otro. Con él fue todo más rápido y aprendí mucho. En ese tiempo me aprendí un concierto de Haydn y tuve la oportunidad de tocarlo con Orquesta.

B.: ¿En Filadelfia?

A.W.: Si, en Filadelfia

B.: Era entonces la época de Ormandy (Eugene Ormandy, famoso y reputado director que situó a la Orquesta de Filadelfia entre las grandes de su época)

A.W.: Si, el estaba allí, pero Ormandy no quería saber nada de niños, tenia solo 10 años. (Años después, pianista, director y Orquesta celebrarían un concierto conmemorativo del día de las Naciones Unidas)
El director fue Samuel Antec. Hay un libro de Bernstein* de fotografías de Toscanini** cuyo prefacio escribió Antec. El había conocido a Toscanini y sido su asistente y fue quien entonces dirigió para mí.
Tras esta oportunidad y durante años hice audiciones para tocar con orquesta todas las veces que pude, fue entonces cuando mí profesor - ya tenía unos dieciséis años - un día me dijo: "El próximo mes, iras a Nueva York para una audición". Era con Bernstein, con el fin de participar en sus conciertos para escolares. A él le gusté y me propuso hacer uno de sus programas televisados.

(* Leonard Bernstein: famoso pianista, director y compositor estadounidense, autor entre otras partituras del musical West Side History).
(** Arturo Toscanini: Uno de los grandes padres de la dirección de orquesta en el siglo XX.)

B.: Esos programas los conocimos aquí como "Conciertos con Leonard Bernstein" y fueron muy populares.

A.W.: Bien, al final lo hice, pero, mi gran suerte aún estaba por llegar, pude trabajar en Kansas, un mes mas tarde, con Glen Gould (Uno de los pianistas de referencia y un artista inclasificable) y poco mas tarde, sustituirlo en un concierto con la Orquesta Filarmónica de Nueva York con el propio Bernstein de director. Un sueño.

(Sigue, apasionado y cambiando el tono de voz)

Bernstein conocía muy bien todo lo relacionado con la publicidad. Ellos (Bernstein & Gould) acordaron mí presentación que coincidió con una huelga de periódicos, entonces todas las grandes revistas fueron las que cubrieron la información. ¡Imagínate!, (Se expresa con pasión, mientras subraya con sus manos) Life, Times, Neswek, Evening...vinieron al concierto e hicieron elogiosas críticas, incluso con fotos....Fue el comienzo de mi carrera.

B.: Estuvo usted entonces tocando algunos años en EE.UU. antes de venir a Europa.

A.W.: España fue el primer país que me invitó y Madrid la primera ciudad en la que toqué gracias a la mediación de Felicitas Keller (Conocida agente de artistas que trajo a grandes figuras a España). Toqué Ravel en el Teatro Real, eso fue la primera vez, cuando tenía diecinueve años, tengo sesenta y seis ahora... (Suelta una carcajada).... así que fue hace muchos años...Entonces, toque también en Londres y en Berlín y por supuesto en América, en Canadá y en Japón.

B.: ¿Y como fueron sus posteriores visitas a España? Sé que estuvo en Bilbao, Valencia, Barcelona... (Me interrumpe elocuente y hablador, le dejo encantado).

A.W.: He estado muchas veces.(Apasionado. Le interrumpo yo).

B.: Y en Canarias. Uno de los recuerdos musicales de mi infancia es verle a usted muy joven y delgado (Ríe) en los carteles anunciando sus conciertos. Le he escuchado tocando en el Teatro Pérez Galdós de Las Palmas. (Se ríe a mandíbula batiente, una risa profunda y bien timbrada de barítono de gospel)

A.W.: Asiente con complacencia y añade: "He pasado muy, muy buenos ratos en España".

B.: ¿Encuentra pues al público español muy receptivo con usted?

A.W.: (Con pasión dramática pero muy sinceramente) ¡Mucho!, ¡Mucho!, es una buena combinación entre ser muy entusiastas y al mismo tiempo tranquilos y silenciosos en el concierto. Mí experiencia es muy buena. Lo veremos esta noche.

B.: Usted tiene ahora una muy buena situación en el mundo de la música en los EE.UU. ¿Qué tipo de vida lleva ahora?

A.W.: Si, hago muchos conciertos, pero también enseño. Estoy dando clases en América, en la Universidad de Maryland, cerca de Washington y de Baltimore. En realidad, lo mismo que venía haciendo desde antes. (En la actualidad enseña también en la Universidad de Indiana)

B.: ¿Cuántos conciertos al año?

A.W.: Entre ochenta y la centena.... Depende.

B.: ¿Contando con todo? Recitales, con Orquestas, Música de Cámara. Por cierto, ¿Toca usted con algún grupo habitualmente música de cámara?

A.W.: No permanentemente, pero toco mucho para la Music Chamber Society of the Lincoln Center (Uno de los Centros Musicales mas celebrados del ámbito musical) sobre todo con Schiffrin y Gary Hoffmann, el chelista (Prestigiosos músicos afincados en NY).

B.: Hago una breve pausa para contarle que la ONE estuvo en Marzo de gira por los EE.UU. y que actuamos en el Lincoln Center, amén de recorrer la costa este y los grandes estados sureños. Asiente y ríe con placer cuando le comento la calurosa acogida y recibimiento de la colonia latina en Florida, California y Texas a la Orquesta y a la Música Española.
¿Cómo ve usted el futuro profesional de los jóvenes músicos americanos? ... Hemos observado un sistema muy diferente al europeo en el mundo profesional americano, en sus orquestas, en sus sociedades musicales, todas muy dependientes de patrocinadores y de factores económicos ajenos en muchos casos a las instituciones que ejercen la labor cultural.

A.W.: Bien, yo creo que las cosas están difíciles en todas partes. El principal gran problema. El mayor, es la educación de los jóvenes en las escuelas. El tener un mal comienzo produce posteriormente muchas confusiones y crea problemas tanto para la música como para los músicos. Usted habrá oído decir a cualquier viejo músico: "En mis tiempos el nivel era mejor, ahora es horrible" ("terrible" en el original) .. Ahora es muy distinto. Comenzar una carrera es hoy mucho más difícil que antes. Ahora, hay que llamar la atención. Es todo más rápido. Hoy eres maravilloso y mañana no lo sé o no me acuerdo. Hay ciclos. La gente poderosa casi no va a los conciertos y no conoce a los artistas. Y los músicos tratan de encontrar vías extramusicales para darse a conocer y llamar la atención y todo esto trae problemas a la música. Esto en cuanto a los intérpretes. Y sobre las orquestas, te cuento algo aunque no sea políticamente muy correcto. Hace 10 años teníamos varias orquestas como la de Chicago que eran muy ricas. Ahora no es así. ¿Que ha sido de todo ello?....
La política es la realidad. Y es lo que más importa. Pero en EE.UU., donde el presidente y la gente de su entorno no van a conciertos ni a ningún tipo de manifestaciones artísticas no hay nada que hacer. Naturalmente hay otras gentes también ricas, famosas y poderosas que aman las artes y las sostienen (patrocinan).
Tenemos unos malos, malos tiempos. No sabría mirar a alguien y poder aconsejarle que es lo que tiene que hacer con la música. Yo creo en las minorías. Siempre se quedaran en la música y con la música.
La música deja al científico y al hombre corriente igualmente estupefactos. Ellos aman, ellos odian, ellos luchan, ellos gritan, ellos recuerdan....y en algún momento la música conecta. No soy del todo pesimista, conservo algo de optimismo.

B.: Los problemas que usted describe nos son ajenos a Europa. Nosotros tenemos la tradición, las sociedades, las orquesta pero el público envejece. Y en cuanto a la educación, el desarrollo es desigual según de qué Europa hablemos. Las primeras etapas educativas están mal articuladas en la practica con las enseñanzas artísticas...etc.

A.W.: Yo lo veo igual en todo el mundo....

B.: No es barato, conseguir una educación superior de nivel hoy en día y sin embargo tenemos muchas cosas muy caras como aviones y armas de guerra.

A.W.: Hay dos tipos de actitudes frente a esto (Vuelve a su actitud entusiasta y activa y mueve las manos con vehemencia). Los que gritan y se exaltan para ser noticia y la otra gente que no es motivo de atención por mansos. Pero finalmente se oye hablar muy poco de la educación musical. Personalmente debo decir que podría haber hecho más por el tema. Cuando tengo la oportunidad de ir a las Escuelas de Música en América, muchos se sorprenden de mi naturalidad en el trato y también de que le dedique tiempo a esta extraña actividad de enseñar. Eso a la larga es bueno.

B.: En el momento de la entrevista aún era bastante reciente el recuerdo por los atentados del 11 de Septiembre en los EE.UU. No me privo de preguntarle delicadamente por el tema. ¿Cómo percibe usted la vida y problemas de Europa, (Política, terrorismo, emigración, etc.) cuando está en EE.UU., y cómo el estilo de vida americano cuando está con nosotros?

A.W.: Los veo como una nueva circunstancia. Yo creo que es muy nuevo para la población de EE.UU. en general. La reflexión y la reacción, se ha inclinado mucho hacia la derecha, desafortunadamente. Mucho más peligroso me parece el que se le de a la gente una excusa, gente que se excusa por sus miedos. Por supuesto todo el mundo lo ve con horror (Se refiere a los atentados). A mi también me afecta pero no dejan de ser excusas.
Tenemos una ausencia de liderazgo de la inteligencia. Un verdadero líder debe dejar claro reiteradamente la diferencia entre los terroristas y el resto. EE. UU ha tenido muchas guerras, una Guerra Civil ..., pero ninguna como esta. Por primera vez un poder extranjero ha traído la guerra a nuestro territorio. No obstante, el 11 de septiembre ha dejado algunos aspectos humanísticos muy positivos. Volvemos a lo de antes, hay gente que está loca y otros muchos que no. Hay que dejar clara la diferencia. También los tenemos en casa (nombra algunos conocidos casos de norteamericanos). Es gente loca. Yo acabo de llegar de Tel Aviv, en Israel y es terrible también la situación allí.

Sigue elocuente, el tema le apasiona. Me describe un chiste gráfico que ha visto en un periódico israelí. Lo obvio por poco descriptible, más a pesar de lo serio del tema, trata de encontrarle el punto humorístico y termina riendo con franqueza

B.: Muchos intelectuales europeos reprochan a los EEUU no reflexionar sobre las causas profundas de la desigualdad y las diferencias abismales entre el Norte rico y el Sur paupérrimo. También sobre las políticas globales que llevan la enfermedad, la injusticia y la muerte a tantos inocentes. Lo podemos también trasladar al Mediterráneo y al conflicto de israelíes y palestinos.

A.W.: Hay muchos niveles de discusión, muchos temas de los que podríamos hablar. En los EE.UU. en mi opinión y brevemente, cada vez que tienes delante una persona educada, realmente educada, un dirigente, incluso si no estas de acuerdo con ellos, es digno de respeto, no actuará en desdoro de su país. (Aún no había comenzado la invasión de Irak, y las noticias posteriores de torturas, abusos y crímenes). Pero, aunque no tienes que estar de acuerdo en política con todo el mundo, esta gente que ahora nos dirige no hace ni siquiera el intento de llegar a los más desfavorecidos y además no les importa. Sólo les importa el dinero. Y tratan de forma diferente a un banquero que a un barrendero. Dirigentes como Bill Clinton intentaron ser más cercanos. El terrorismo les ha dado una excusa fácil. Cuando algo es "necesario" en el nombre de Dios, para el País, o para matar a alguna gente, no hay problemas con el dinero. Para educación...... (Pone gesto adusto y serio). Es muy trágico.

B.: Cambiando de tema, de sus estancias en España ¿No tiene alguna anécdota o recuerdo que contarnos?

A.W.: Si. En una de mis primeras visitas a San Sebastián, el arpista Nicanor Zabaleta vino a escucharme y tras el concierto me invito a cenar junto con Felicitas. Él siempre tan caballero. Me ponderó y recomendó tomar cordero y lo pidió de diferentes maneras. Un festín. Yo era muy joven y tenia buen comer. Terminamos a las tres de la mañana. Tenía que tomar un vuelo muy temprano, así que me fui a la cama y al poco me tuve que levantar y lo vomité todo. Pasé una noche... Al día siguiente, Felicitas me hizo una foto en el aeropuerto bebiendo Fernet-Branca.
Tengo muchos recuerdos en España y ... ¡Cuantas buenas comidas! Recuerdo una en Bilbao, con Joaquín Achúcarro (Reconocido pianista español que vive y enseña en EE.UU.) nos ofreció un estupendo banquete. Su hermano me comentó: "Joaquín tiene una dolencia de estómago y lleva una dieta especial: manzanas y arroz, solamente" Pero cuando llego Joaquín y vio el asunto dijo:"Mañana comienzo la dieta".
Tengo otra más musical. Una vez, en uno de mis primeros conciertos en el Teatro Real...
Se explaya con mil detalles de como acabaron un concierto precipitadamente para que el director llegara a tiempo al aeropuerto, todo adornado con elocuentes gestos y muchas risas.

B.: ¿Qué tal su relación con la Red? ¿Usa el ordenador? ¿Tiene y usa el correo electrónico?

A.W.: Si, un poco. Con algunos problemas. Mi familia, si. Yo lo que uso siempre es el e.mail.

B.: ¿En su familia hay alguien que haya seguido sus pasos con la música? (Me interrumpe vehemente y se lanza a una larga perorata acerca de su familia. Resumo:)

A.W.: Bueno. No tengo hijos propios Yo me he casado dos veces y tengo algunos hijos adoptados que también me han dado nietos. Tengo la familia repartida por diversos puntos de América. Hace poco vino a vernos mi primer hijo que como no pudo tener descendencia ha adoptado a un niño mexicano, Nicolás, se llama. Es muy moreno como yo y característico. Paseando por las calles de N.Y. de la mano de mi mujer, que es muy blanca, formábamos desde luego un trío singular que hacía volver la cabeza a la gente. Es bonito, ¿No?

B.: Al final, se ha enredado contando la singularidad familiar y no ha contestado la pregunta. Sigo adelante. El tiempo apremia y debemos ir terminando.
Le comentamos la buena acogida que tiene Babab en los EE.UU. En las que nuestras referencias en los buscadores son las primeras en español muchas veces. Se muestra encantado. Conociendo al tipo de persona que uno tiene enfrente no dejo pasar la oportunidad de dejar la grabadora abierta para que se explaye en lo que quiera. La entrevista se ha alargado. El concierto está próximo y necesita un poco de tranquilidad. Dejaremos para otra ocasión unas cuantas preguntas sobre la música española, la contemporánea y otros aspectos de su vida igualmente interesante.
Esto fue lo que nos dijo:

A.W.: Bien, Quiero decir algo simple pero a la vez contar a todos lo bello y maravilloso que es la gran música. Estar en contacto con la música te hace pensar diferente. Yo les digo a los hermanos y hermanas en el mundo que tienen que tener coraje y evitar el miedo a lo diferente. Yo no soy una autoridad moral pero conozco a un famoso vietnamita budista que vive en Francia que me contó la historia terrible de una niña superviviente de un ataque pirata, en el mar de China, a un barco de refugiados. La chica, tras la masacre se suicidó horrorizada. Es fácil ponerse de parte de la niña y comprender sus razones. Pero, ¿y las razones y motivaciones del pirata? En el mundo corriente pasa igual. No hay que tener miedo a comprender y a acercarnos a lo diferente.

Y esto fue todo. La verdad, es que este entrevistador no tiene queja alguna de ninguno de sus entrevistados, pero charlar casi una hora con André Watts, además de una lección de cultura y humanidad es un auténtico placer. Generoso, espontáneo, auténtico y genial este artista/humanista que no deja indiferente dentro y fuera del escenario.



Dionisio Rodríguez y André Watts



Texto, Copyright © 2004 Dionisio Rodríguez.
Todos los derechos reservados.


 


Babab.com
Para contactar con nosotros entra aquí
Última actualización: jueves, 1 de julio de 2004

Copyright © 2000-04 Babab
Prohibida la reproducción de cualquier parte de este sitio web sin permiso del editor. Todos los derechos reservados.