Biblioteca Babab
[Visita nuestra Biblioteca: libros completos totalmente gratis]



Estudio y aplicación de elementos fantásticos en dos cuentos de Cortázar: I - Casa tomada

por M. Ángeles Vázquez


I) Julio Cortázar (1914-1984): breves apuntes sobre su vida y obra

Hijo de un diplomático ubicado temporalmente en Bruselas, durante la ocupación alemana en Bélgica nace Julio Cortázar. En 1918 regresa a Buenos Aires, interesándose ya desde muy niño por la creación literaria. A los nueve años acaba su primera novela y bajo el seudónimo de Julio Denis, publica un libro de sonetos en el año 1938.

En contacto permanente con los movimientos juveniles de la época, publica en 1949 lo que será su primer libro de relatos, Los reyes, cuentos que ya aparecieran en numerosas revistas argentinas. Posteriormente se editan seis libros más, como Bestiario (1951), Final del juego (1956), Las armas secretas (1959) o Historias de cronopios y famas (1962), pero sobre todo será Rayuela (1963), la novela que le consagre definitivamente como un modelo de la novela moderna.

En 1951 se traslada a París, meca en ese momento de la cultura europea y en donde vivirá hasta su muerte en 1984.

Cortázar rompe con el racionalismo practicando una "imaginación propia" de la vida cotidiana, desordenando las leyes empíricas impuestas y creando un ordenado caos dentro de su fantasía creativa. El personaje principal de Rayuela, La Maga, tendrá una correlación muy directa con su mirada al mundo, personaje que indaga e irrumpe en el enigma permanente del "ser" del pueblo argentino, problema esencial que siempre le angustió. Inventa nuevas formas de amar, del absurdo, de la sensualidad, de la locura e incluso de la muerte.

Su concepción literaria altera todos los modelos existentes, de ahí obras de tal magnitud como La vuelta al día en ochenta mundos (1967) o 62, modelos para armar (1968), texto éste que posiblemente sea el que posea una estructura narrativa más innovadora e impactante.


II) Teoría cortazariana del cuento

En Cortázar el cuento es un mecanismo a desarrollar, pero un mecanismo que se autonomiza, que adquiere entidad y absorbe. Un espacio que se abre y se cierra herméticamente a partir de unas pautas minuciosamente preconcebidas. La eficacia de esta narrativa viene dada ?entre otras causas? por su capacidad de aislar lo cotidiano, creando una atmósfera en la que ingresa de inmediato el lector. La complicidad, los acuerdos tácticos con éste se dan de entrada (es por ello que en la mayoría de las ocasiones obvia la tarea descriptiva).

El cuento en él no es parte de algo, no es un "pedazo" de literatura, sino un todo que se aísla adquiriendo vida en otra referencia distinta (véase el ejemplo de los conejitos en "Carta a una señorita en París"). En este sentido, no es por tanto un género menor como se ha entendido tradicionalmente, no actúa de complemento a otra modalidad más extensa (la novela), ya que por si mismo adquiere densidad y trama. El eje de este mecanismo es el ritmo, pero no un ritmo medido, sino el que se produce de la pulsación del autor al narrar y que transmite al lector. Una de las características fundamentales cortazarianas es precisamente la intensidad, condensar ese ritmo narrativo y acelerado sobre todo en lo últimos párrafos del cuento. Esta intensidad no debe ser entendida como "la obligación de que el cuento contenga sucesos desaforadamente intensos en su sentido fáctico, ..." sino como un "... latir de su sustancia, que sólo se explica por la sustancia, así como ésta sólo es lo que es por el latido."[1], es la intensidad como acto puro donde debe suprimirse toda descripción, consideraciones ajenas al cuento o diálogos marginales. En definitiva, usar la máxima economía de medios, tal y como ya nos apuntara Quiroga en su Decálogo del perfecto cuentista.

Saúl Yurkievich afirma que esta característica narrativa, esta "autogeneración" del cuento y por lo tanto su desligamiento, no permite mostrarse al autor biográfica-personalmente, salvo para ser utilizada la trama de una forma metafórica a través de símbolos. Esto no resulta del todo exacto, según nuestro criterio, ya que después de una lectura profunda del autor, nos quedan manifiestas una serie de obsesiones fijas de Cortázar (como guiños con vida propia), temas recurrentes y otros textos literarios, claramente identificables. En algunos de sus cuentos, por ejemplo, la narración está casi calcada de hechos reales vividos por Cortázar.

En "Algunos aspectos del cuento" nuestro autor afirma que no existen leyes precisas para escribir un cuento y que sólo la imagen que proyecta el cuento mismo es la que produce esa simbiosis entre lector y escritor. El cuento debe ser abierto y esto se consigue gracias a esa condensación del tiempo y el espacio ya citados.


III) "Casa tomada"

La casa tomada se edifica a partir de una introspección en donde concurren algunas de las principales características de "invisibilidad" cortazarianas, esa fantasía dentro de la realidad que reside en el corazón ajeno, en ese orden capaz de transgredir nuestra cotidianeidad, la presencia invisible que acecha a cualquier hombre, la violación de lo inviolable.

El incesto en este texto se manifiesta como un recurso-tapadera (véase la teoría de Todorov), inquietándonos ya desde el principio la relación entre los hermanos que habitan la casa:

"Entramos en los cuarenta años con la inexpresada idea de que el nuestro, simple y silencioso matrimonio de hermanos ...".

Pero no es tanta esa conmoción como la que resulta del "quién" o "qué" toma la casa y especialmente de que este acto se hace desde la propia realidad.

El protagonismo del relato no lo preside ni Irene ni esa voz del narrador-protagonista del que solo sabemos que es el elemento masculino, sino esa presencia misteriosa que acosa a los moradores de la casa hasta expulsarlos totalmente de su espacio. En realidad desconocemos de lo que huyen, tal vez de sí mismos, de su pecado no explícito, pero si fantaseado, de algo sin duda extraordinario que sucede dentro de sus anodinas vidas. Se plasman claramente las pesadillas y delirios del escritor, transmitiéndolo con una contundencia lenta y suave, con una precisión de mecanismo de relojería: actitudes vitales sufridas desde el otro lado. Se activa el subconsciente y el cuento de nuevo cumple una función liberalizadora. Cortázar afirma que todo cuento fantástico es muchas veces producto de una pesadilla y que para desprenderse de ella se la debe trasladar a otra espacio para interpretarla. Y así fue escrito este relato, producto de una pesadilla real que según declaraciones de Cortázar, la transcribió una noche en la que despertó sudoroso y asustado, componiéndola sin interrupción y sin cambios posteriores. Autores como Maupassant, Fitz James O´Brien o Ambrose Bierce han obtenido también relatos aterradores partiendo de esta "cosa indefinible e invisible" que procede del sueño.

Aunque Cortázar no es habitualmente descriptivo, en este caso, nace la necesidad de hacerlo para eliminar tensiones, para exorcizar la angustia que produce lo desconocido y junto a sus personajes, huye para no mirarse a los ojos en una relación tácita. A su vez, saben que deben desprenderse de lo otro, lo que les acosa y es por ello que vigilan metódicamente cada movimiento de la presencia, aguzan sus oídos ante el ruido que provoca la angustia de la espera:

"En la cocina hay demasiado ruido de loza y vidrios para que otros sonidos irrumpan en ella. Muy pocas veces permitíamos allí el silencio ..."

Las puertas se van cerrando de adentro hacia fuera (lo mismo sucederá en "Los testigos", pero a la inversa, la incomunicación aquí se va produciendo hacia adentro, acorralando a la mosca hacia donde no hay salida) y es por ello que tal vez nos ofrezca una salida airosa y liberalizadora ante la trasgresión moral:

"Antes de alejarnos tuve lástima, cerré bien la puerta de entrada y tiré la llave a la alcantarilla".

Ya no hay de qué tener miedo, puesto que éste ha sido definitivamente arrojado de sus vidas. Se da un proceso contrario al que habitualmente se da en lo cotidiano, ante el temor de encerrarnos hacia dentro, el miedo provoca la huida hace el interior y al final sucumbimos por falta de espacio. En este relato el miedo a lo no definido no se resuelve, pero se palia, al menos momentáneamente, con un último impulso renovador.
En "Casa tomada" publicado por Alianza bajo el subtítulo globalizador de "Pasajes", lo que se intensifica -como también veremos en el análisis que haremos sobre "La noche boca arriba"- es el pasaje cortazariano o ese momento de proyección de un estado a otro (la cavidad de Brion, lo fantástico como "cavidad" de esa realidad), donde la dimensión de lo real se dilata y es en este instante de distracción donde algo se desplaza, traspasa el tiempo y el espacio y los transforma,

"... se trata de un estado que creo que la sicología no estudió suficientemente y que parece mostrar una insatisfacción frente a la realidad circundante, una especie de apertura repentina hacia otra cosa ..."[2]

__________________

Bibliografía utilizada:

  • Barrenechea, Ana María. "Ensayo de una tipología de la literatura fantástica" en Textos hispanoamericanos. De Sarmiento a Sarduy. Caracas, Monte Avila editores, 1978
  • Caillois, Roger. Imágenes, imágenes ... Sobre los poderes de la imaginación, Barcelona: Edhasa, 1970
  • Cortázar, Julio.
    -La casilla de los Morelli, Barcelona: Tusquets editores, 1988
    -Último round, Madrid: Alianza Editorial, 1972
    -La vuelta al día en ochenta mundos, Madrid: Siglo XXI editores, 1970
    -Los relatos, Ritos (tomo I) y Pasajes (tomo II), Madrid: Alianza, 1980
    -Introducción a Ensayos y críticas de Edgar A. Poe, Madrid: Alianza Editorial, 1987
  • González Bermejo, Ernesto. Conversaciones con Cortázar, Barcelona: Edhasa, 1978
  • Lancelotti, Mario. De Poe a Kafka, para una teoría del cuento, Buenos Aires: Eudeba, 1974
  • Mora, Gabriela. En torno al cuento: De la teoría general y de su práctica en Hispanoamérica, Madrid: José Porrúa Turanzas, 1985
  • Prego, Omar. La fascinación de las palabras (conversaciones con Cortázar), Barcelona: Muchnik editores, 1985
  • Roy, Joaquín. Julio Cortázar ante su sociedad, Barcelona: Ediciones Península, 1974
  • Sartre, Jean Paul. Lo imaginario, Buenos Aires: Losada, 1976
  • Serra, Edelweiss. Tipología del cuento literario, Madrid: Cupsa, 1978
  • Todorov, Tzvetan. Introducción a la literatura fantástica, Buenos Aires: Editorial Tiempo Contemporáneo, 1974
  • Yurkievich, Saúl.
    -A través de la trama. Sobre vanguardias literarias y otras concomitancias, Barcelona: Muchnik editores, 1984
    -Del arte verbal, Barcelona: Galaxia Gutenberg, 2002

__________________

Notas:

1. Traducción e introducción de Julio Cortázar a Ensayos y críticas de Edgar Allan Poe, Madrid: Alianza Editorial, 1987

2. González Bermejo, Ernesto. Conversaciones con Cortázar, Barcelona: Edhasa, 1978




Texto, Copyright © 2004 M. Ángeles Vázquez.
Todos los derechos reservados.


 


Babab.com
Para contactar con nosotros entra aquí
Última actualización: jueves, 1 de enero de 2004

Copyright © 2000-04 Babab
Prohibida la reproducción de cualquier parte de este sitio web sin permiso del editor. Todos los derechos reservados.