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Combustión Corpórea
por Diego Gez
Desde Finlandia y con bagaje de buen gusto, Vladislav Delay descarga su equipaje sonoro con notable habilidad. ¿El resultado? uno de los posibles discos del año.
Los que saben escuchar y discernir la música electrónica coincidirán con esta apreciación. Cada vez es más difícil encontrar material que sorprenda gratamente, que escape a los cánones comunes de lo logrado con el último software que transformaría a cualquier ignoto advenedizo en músico electrónico. Estos, terminan desfalleciendo en los mismos clisés que muchos otros, es decir, patrones sonoros escuchados hasta el hartazgo, que rozan la tirria junto a repeticiones que intentan alcanzar un mantra en 4x4, recursos que, inexorablemente, finalizan acorralados por la mediocridad de su entorno.
Batallando contra marea, la búsqueda muchas veces se torna fortuita, vana, hasta puede acabar con la paciencia del melómano mas exhaustivo. Afortunadamente, en casos como el del señor protagonista de estas líneas, la esperanza se renueva, y con esto, la expectativa.
Expectativa, así podríamos llamarlo. Vladislav Delay (AKA Luomo) dio a luz uno de los mejores (si
no el mejor) discos de minimal house que asomó apenas despuntado este siglo. Su primer álbum bajo el
seudónimo Luomo, el fascinante VocalCity (2000) constituyó una verdadera sorpresa cargada de buen
gusto, ejercicio rítmico y ductilidad que, por tratarse de un álbum debut, sorprendió a ambos
lados del Atlántico.
Y lo hizo otra vez. Su nuevo álbum, The present lover, representa una veta menos minimal a la
conocida anteriormente, con trazos de house delicado, irresistibles para los amantes del género y
orientado hacia un lado más digerible para el gran público, pero que no resta en el balance
general en lo que respecta a su valor como obra. Es aquí cuando esta virtud se singuraliza y
toma vuelo propio, sabido es lo que significa el regreso de un artista luego de alcanzar cierto
pináculo creativo.
Visitor se encarga de introducirnos casi de manera sugerente en este nuevo trabajo.
Comienza a tomar vuelo con Talk in danger de cuerpo techfunk. El tema que da título al
álbum eleva la apuesta sutil por el movimiento, para seguir en camino bajo una especie de derrotero
danzante y que, a esta altura, se vuelve irremediablemente contagioso, de combustión corpórea
instantánea.
Pero no todo es dinámica dance. Cold Lately se erige como si Delay
hubiese hecho migas con Crane Ak, salpicando oxigeno, aplacando el vértigo bien entendido
junto al saludable recurso del cut and paste, para saltar nuevamente hacia Tessio (incluido
como single estrella de Vocalcity) en una versión desprovista del clima introductorio
de su mezcla anterior, que tuerce el timón hacia la pista de baile de manera no tan afortunada,
aunque What good y Shelter ofrecen abrigo retomando el ADN de
un principio y delineando un final que esperemos no se demore otros tres años.
Seamos sinceros, a juzgar por los resultados, tampoco nos molestaría tanto...
Texto, Copyright © 2003 Diego Gez.
Todos los derechos reservados.
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