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Pura seta 100% / Cefaleas

por Jaime López




Pura seta 100%

Hoy he visto, en el escaparate de una tienda de confecciones regentada por una familia china, un vestido de mujer del que colgaba un cartelito que decía: "Pura seta 100%".

Mi primer pensamiento, lógico supongo, ha sido que se habían equivocado y que realmente querían decir pura seda. Pero luego, he pensado que, tratándose de chinos, el error lógico hubiera sido poner pula seda. Sin embargo, a pesar de que la prenda en cuestión era de corte oriental, y que, como he dicho, los dueños del comercio son chinos, nada en la etiqueta indicaba que la persona que la fabricó fuera china. Se trataba de un simple cartoncito blanco con la inscripción en letra negra de imprenta.

Por lo tanto, el artífice del error podía ser de cualquier nacionalidad. ¿Sería un español, impresor de etiquetas, que, aburrido quizá por la monotonía de su trabajo, prestó poca atención al escribir el texto? Sería lógico pensar esto si hubiera puesto sesa o sefa, que son dos errores sencillos de cometer por la posición de las letras en un teclado, pero seta, hay que escribirlo adrede. Claro que, también podría tratarse de una broma. Y si no, ¿qué nacionalidad debe tener uno para que al hablar español sea un error lógico decir pura seta en lugar de pura seda? ¿Alemán? Podría ser; seda pronunciado por uno de ellos sonaría más bien seta. Además, los Alemanes también fabricaran etiquetas, digo yo.

Pero, ¿y si el cartel estaba bien escrito y realmente había sido confeccionado 100% con seta pura? La cultura y las tradiciones chinas son en gran medida desconocidas para nosotros, al menos para mí. ¿Por qué no va a estar confeccionado un vestido con setas prensadas? ¿No hacen papel con arroz? A lo mejor es una tradición milenaria. Y cuando llueve, las setas crecen y la prenda se hace impermeable. O si se rompe, aplicando humedad a la zona afectada, se regenera sola.

¿Y si el que fabricó la etiqueta, tuviera la nacionalidad que tuviera, dominaba nuestro idioma, pero estaba bajo los efectos de algún tipo hongo alucinógeno de buena calidad y el subconsciente le delató? Pura seta.

¿Y si los artífices del error fueran los propios dueños de la tienda, que lo cometieron a propósito para captar con él la atención del cliente hacia la prenda?

En cualquier caso, mañana entraré a preguntar.

Y, de paso, compraré el vestido.




Cefaleas

Me duele mucho la cabeza.

Quizás el dolor de cabeza no sea más que un problema de capacidad. Dicen que no usamos todo el potencial de nuestro cerebro, pero ¿y si resulta que sí, y que su capacidad para almacenar datos es menor de lo que pensábamos? Es posible que, a medida que vamos almacenando datos en la memoria, ésta se va llenando hasta que no cabe más. Quizás el dolor de cabeza se da en un momento en el que la memoria está saturada y proceda a la eliminación de datos que ella considera irrelevantes. En una situación así, la cabeza dolería porque el cerebro tarda en decidir qué información puede eliminar para dejar espacio libre a la nueva información.

Quizás haya gente que tenga un cerebro con menos capacidad que otros, y por eso se les llena antes y les duele la cabeza más a menudo. O quizás se trate de cerebros que toman cariño a la información que han llevado tanto tiempo, y a la hora de deshacerse de ella lo hacen poco a poco, liberando sólo pequeñas cantidades que dejan poco espacio a la nueva información, espacio que se llena antes y por eso duele la cabeza más a menudo. El caso contrario sería el del cerebro que se deshace de los viejos recuerdos en grandes cantidades, dejando un buen hueco que tarda bastante en llenarse con información fresca, y por lo tanto provocaría dolores de cabeza muy de cuando en cuando.

También es posible que esos recuerdos de los que se deshacen los cerebros en pequeñas o grandes cantidades, se materialicen al salir al exterior. Podrían hacerlo, por ejemplo, en forma de caspa. Quizá la caspa no sea lo que pensamos que es, sino la materialización de todos nuestros viejos recuerdos, que se pierden en el viento, en nuestros hombros, o arrastrados por el agua acompañados de un espumoso champú. Si esto es cierto, aquellas personas que tienen más caspa, poseen cerebros con menos capacidad, o que se aferran más a los recuerdos. Es decir, que apartir de ahora, ya puedo saber algo de la personalidad de un desconocido con sólo fijarme en su pelo o en sus hombros.

¿Habrá alguien que sea consciente de la materialización y pérdida de sus recuerdos a través de la caspa? Lo deberán de pasar muy mal al mirarse los hombros y ver cómo pierden los últimos recuerdos de sus primeros juegos de su infancia, o alegrarse de echar de su memoria a aquel niño que tanto le pegaba en sus primeros días de clase.

En fin, no quiero seguir pensando, que me duele la cabeza.

 

 


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Última actualización: martes, 1 de julio de 2003

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