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Carta abierta a John Howard, Primer Ministro de Australia

por Sergio Holas Véliz*


Señor Primer Ministro:

Le escribiré en la forma personal. Estas son materias muy personales y quisiera evitar la forma impersonal del discurso diplomático ya que no hace posible el mirar cara a cara. El acercamiento impersonal y distanciado es uno de los mayores problemas en la relación entre Ud., el primer ministro, y yo, el ciudadano. Espero que no se sienta incómodo con este acercamiento. No significa falta de respeto, por el contrario, quiero decirle lo que pasa por mi mente en este momento cuando la gran mayoría de este país se queda callada y oculta la cola. Esta es la manera, estoy seguro, de la que pienso que funciona la democracia. No voy a tirar, como Ud. ha dicho que así espera, mis molestias encima suyo ("Take your beef on me" es su luminosa expresión y el nivel de lenguaje en el que Ud. se siente cómodo dirigiéndose a sus conciudadanos). Lo que quiero decir no tiene ninguna relación con esa fea expresión suya con la que Ud. reduce la crítica o la disensión. Para mi esa expresión suya disminuye la crítica y la disensión, ya que no la acepta Ud. como válida y representativa de la libertad de palabra, y, sin duda, muestra muy claramente su arrogante uso del lenguaje como medio que introduce la exclusión en la sociedad australiana. Déjeme decírselo con mucha claridad: yo no voy a tirar encima suyo mis molestias. Frente a la imposibilidad del encuentro cara a cara con Ud., voy a conversarle a través de esta carta.

Le escribo para expresarle mi más fuerte oposición a la guerra con Irak, que Ud. tan vehementemente apoya, ya que ésta es una guerra claramente ciega, una guerra que responde a una peligrosa percepción del mundo y que no puedo aprobar. Esta es una guerra iniciada por aquellos que ven enemigos en todas partes, y, Ud., con la precisión de la infalibilidad de aquél que no se equivoca, ha dicho que es una guerra contra aquellos terroristas que atacan los valores Occidentales. Esto es también lo que enfatizó Pinochet en Chile, que su dictadura se sostenía como una cruzada contra los comunistas que querían destruir los santos valores fundadores de la chilenidad. Pinochet hablaba de su guerra santa contra aquellos que no sostenían los valores de la cristiandad. Él, al parecer, creía tenerlos, aunque sin duda alguna sus prácticas demostraban lo contrario, que él carecía de las forma más humana de relación: el amor y el respeto por el otro. ¿No está Ud. haciendo lo mismo, cuando con sus acciones, legitima el uso de las formas más dictatoriales que existen para imponer su perspectiva por la fuerza? ¿En qué sentido Ud. justifica el uso de la violencia contra la violencia? Los dictadores deben ser procesados por los tribunales de la ley. ¿Piensa Ud. que los tres países aliados en esta guerra han soltado una violencia más humana, menos sangrienta, que trae menos dolor y sufrimiento a aquéllos que la sufren? Si usted así lo cree, por favor, explíquele a este pequeño cerebro de un ciudadano de su país cómo puede llegar a tan interesantes conclusiones, ya que realmente no entiendo la lógica del menor dolor. Quisiera que me explicara, en los términos más claros posibles, cuál es la diferencia entre su posición y la del dictador contra el cual esta guerra ha sido desatada. Le pregunto esto ya que me parece que Ud., señor Primer Ministro, ha cruzado con sus acciones los bordes que separan a uno del otro, al dictador del demócrata, y a comenzado a penetrar en un terreno de arenas movedizas en el que como aquí se nos repite "anything goes", territorio de arenas sin fondo, que es como viajar por un desierto que U.d nunca ha atravesado antes. Déjeme decirle, con todo respeto, insisto, con todo respeto, que Ud. no está escuchando a aquellos que constituimos su electorado, ciudadanos de este país, sino que Ud. sólo escucha, como en un espejo repetido ad infinitum a aquellos que confirman sus más íntimas convicciones. En este sentido, el dictador y el demócrata se miran en el mismo espejo, ya que ambos ven enemigos en todas partes y los eliminarían complemente si pudieran. Esta posición ha causado mucho sufrimiento, engaño, y miseria en todas partes donde la visión ciega imperial se ha posado, que es siempre en países situados en los bordes de Europa y sus extensiones imaginarias. Piense un poquito acerca de esto. ¿Cuándo un país del medio oriente ha invadido Australia? Nunca. ¿Cuándo un país Latinoamericano ha invadido E.E.U.U.? Nunca. Pero el ejemplo contrario es más que numeroso. Siempre, desde los comienzos de la expansión imperial de los países europeos, y ya que todo esto se inició con el encuentro con Amerindia lo sé muy bien (no lo he aprendido en libros), las periferias de entonces y las de ahora, hemos sufrido el producto de las guerras de expansión de los imperios europeos y la virulenta penetración ideológica, económica y cultural de los valores transmitidos en las prácticas del sujeto moderno y de su sueños de conquista. En este sentido las relaciones entre las naciones que se definen como pertenecientes al imperio no han salido de la Edad Media. Esta guerra repite las mismas conductas criminales basadas en el odio y la negación del otro que aquellas antiguas que lucharon en nombre de la cristiandad y que dejaron una destrucción inimaginable en las Américas y en otras partes del planeta. Tanto las Américas como en aquellas otras partes del planeta (que no son zonas de falta de cultura sino muy ricas en muchos sentidos, aunque muchos anglosajones no les reconozcan ni siquiera esto) aún hoy en día sufren los destructivos efectos de las prácticas luminosas a que Ud. se refiere con tanto orgullo. Esta guerra repite las mismas violentas conductas de los mismos poderes que se atribuyen a sí mismos una verdad a toda prueba. La apariencia ha cambiado un poco; las estructuras del odio y del racismo son las mismas. Si pudiera señalar una diferencia, diría que es la asociación de Australia con los poderes imperiales, pero no es una diferencia, Australia siempre ha estado atada al sentido de unidad que da el miedo y el deseo de eliminar al otro. El caso ejemplar es la lucha del estado australiano a lo largo de su breve historia para eliminar la diferencia racial y asimilar en la piel y en la cultura blanca a los aborígenes de estas tierras, recordemos que sólo en 1967 el estado Australiano les tuvo que reconocer el estatus de ciudadanía. Antes eran inexistentes en su propia tierra: sin derechos de ninguna clase y bajo el patrocinio paternalista de los padres de los que hoy gobiernan este país. Éste era el arte de la invisibilidad que la cultura estatal les había asignado y que aún, de muchas y variadas formas, sigue promoviendo. Usted, entre otras cosas, les negó hace un par de años atrás nuevamente la oportunidad de oír la palabra "perdón" de su boca de Primer Ministro y restringió el proceso de reconciliación entre Australianos de origen anglosajón y aborígenes a un silencio que avanza en los labios y las mentes de estos lares. Usted, en el nombre de algunas monumentales historias de heroísmo sigue abusando a los aborígenes de este país. Y con esto todos perdemos. ¡Todos! Todos somos menos humanos, menos ricos, y hay menos espacios de encuentro y de abrazo. Pero también recuerde Ud. las políticas de la Australia Blanca de la que Ud. parece ser seguidor tardío.

¿Dónde están esos valores superiores? ¿Cómo reconocer el beneficio de estos valores en la cara de aquellos que los reciben? Me parece que estos no son más, en su boca, que un simple juego de lenguaje, un oxímoron, ya que no puedo entender esta guerra como un acto de amor. Más bien me parece que la cultura de la impunidad se ha tragado a la cultura basada en la ley. ¿Qué valores están en un lugar tan lejano y separado de los seres humanos que sólo un grupo de privilegiados (seres iluminados como Ud.) pueden percibir y, en consecuencia, actuar bajo esa cegadora luz? ¿Cómo es posible que estos valores tan altos y brillantes demanden no usar el diálogo como la manera lógica de solucionar los conflictos? Recuerde, señor Primer Ministro, que aunque los mejores asesores militares (esos que se llenan de medallas el pecho) digan que todo va bien y de acuerdo con la lógica del "amor por la espada" ("love by the sword"), es evidente que no todo va de acuerdo al plan. Fíjese, mi estimado Primer Ministro, bien ya que el mapa no es el territorio. El mapa es una representación mental, como también lo es todo plan y toda estrategia, y otra cosa muy diferente es lo real. No tome la palabra como el hecho final; piense siempre que la palabra lo aleja de la cosa. O, de otra manera, en la palabra, especialmente cuando se confunde el diccionario y el discurso de la estrategia política con lo real, no se encuentra la verdad. Sólo los poetas y los verdaderos artistas trabajan con ella, no los asesores con los cuales Ud. se rodea. Créales a ellos/as un poco más. Recuerde que cada ciego es ciego de acuerdo a la perspectiva en la que se inscribe. Los militares son los más ciegos de todos. Y también aquellos que sin llevar un uniforme en sus cuerpos sí lo llevan en la mente. Las herramientas que Ud. siempre nombre como las más sagradas, la democracia, el diálogo y el respeto por el otro, son justamente las que han sido rotas. Perdóneme si le digo que no respeto sus juicios, y no lo hago ya que Ud. aplica la fuerza de la violencia y no la fuerza de la ley. Ud. se ha salido de lo que su mandato le exige y, por lo tanto, nos ha puesto a los australianos en la posición de tener que aceptar la lógica de la unidad nacional (el patriotismo enfermizo de siempre) frente a la adversidad o la libre conciencia (el derecho inalienable de disentir). Al hacer esto Ud. ha eliminado mi capacidad de optar por mi mismo y me ha robado la lengua. Pinochet hizo lo mismo. Esta es una estrategia típica de los estados fascistas: separar para conquistar. Tenga cuidado señor ministro, sus palabras traicionan a sus acciones. Estoy seguro de que esta división interna es un claro signo del alto grado de enfermedad social al que Ud. está guiando a esta sociedad. Esta división interna nos aleja de la necesidad humana de querer vivir en paz y en respeto a los otros. El nacionalismo virulento que Ud. está promoviendo sólo dará rienda suelta al lobo. Ud. usa, con la falta de inteligencia de aquel que no respeta la diferencia, una manera bastante demagógica de envenenar el diálogo y la comunicación como instrumentos para un verdadero encuentro en la diversidad. ¿No es lo que su gobierno ha estado persiguiendo con respecto a los que buscan asilo en este país? Y, con esta destrucción del lenguaje están desapareciendo rápidamente las prácticas democráticas que parecían unir a los australianos. Es triste ver, y quizás yo he esperado demasiado de este gobierno, que hay un desproporcionado deseo de cuidar a nuestros soldados, y nada, ya que no me atrevo a decir un mínimo, de cuidado y respeto por otras culturas. Se habla de nuestros sacrificados soldados cuidando nuestro interés y nuestra manera de vivir como algo muy superior a nuestra pertenencia a un mundo que va mucho más allá de las fronteras territoriales de este país. En realidad, sólo pareciera que es importante el mantener esta cosa informe y limitante que Ud. llama con orgullo superior "nuestra manera de vivir" ("our way of living") y "nuestros valores" ("our values") en contra de los de los demás. Este discurso, que alguna vez me pareció menos agresivo, ahora es evidentemente violento y discriminatorio. Violento ya que pone todo en términos de "nosotros" (los australianos) y "los demás": los extranjeros, aquellos que no siguen "nuestra manera" y, por supuesto, aquellos que Ud. ha encerrado en las categorías de "inmigrantes ilegales" ("illegal immigrants"), "los que se saltan la fila"("kue-jumpers"), "los que entran sin autorización" ("unauthorized entrants") para referirse despectivamente a ellos, y de esta manera generar una recepción negativa por parte de los ciudadanos australianos, para con estas personas que se encuentran en necesidad humanitaria. Quisiera recordarle un hecho doloroso que ocurrió en año 2001, y, del cual no pude más que escribir un poema para saber qué sentía y qué quería decir. Recuerda Ud. a Shahraz Kayani, el refugiado Pakistaní de 48 años, que se quemó en frente de la Casa de Gobierno en Canberra debido a que su gobierno, por boca de Phillip Rudock, el Ministro encargado de los Asuntos para los Refugiados, no autorizó su reunión con su familia ya que Kayani tenía una hija enferma que, según sus inteligentes políticas económicas, sería un costo muy caro para que nosotros, los paupérrimos ciudadanos australianos, pagaramos. Sin embargo hoy Ud. se farrea una millonada en la guerra. Me imagino que hacer la guerra es, en consecuencia, más barato. Este es el poema que escribí:

su casa está hacia el púrpura del cielo

en memoria de Shahraz Kayani.

Children of future Age
reading this indignant page,
know that in a former time
Love! Sweet Love! Was thought a crime.

William Blake

buscaba una casa amable
la protección de una lengua
el abrazo de otra carne
la conversación con la sangre
el encuentro de otra mirada
el refugio de la primavera

& me encontré al descubierto
me desnudaron poco a poco
me quitaron mi lengua
me despojaron de mis derechos
un desierto de palabras me rodea
& promete tragarme

veo rostros gesticulantes en todo lugar
veo lenguas destruyendo la cavidad de mi boca
veo ojos que me traspasan
me hablan de mi inexistencia
todos me dan vuelta la cara
veo manos que me evitan
en un inmenso mar de miedo
en el que no sé nadar
me ahogo
cada día me ahogo
pierdo el aire
este océano de documentos
en el que intentan inscribirme
me paraliza me resta memoria me desnuda
un desierto de palabras grotescas me empuja hacia abajo
desaparezco entre los documentos de esta desconocida
                                                                     [historia
hecha a la medida de una lengua que no es la mía
veo ojos investigando la cavidad de mi boca
con la diligencia de una autopsia
me abren me cortan me manosean
me dejan expuesto a la inclemencia
nombran cada uno de mis secretos
el cuerpo de mi deseo
& las imágenes detrás de mis párpados
el inmenso reino de mi lengua paralizada

sueño esta pesadilla
creo       no lo sé
no recuerdo cuándo empezó todo esto
hay memorias aquí que no son mías
creo       no lo sé
no recuerdo cuándo empezó todo esto

qué buscan aquí
qué fiebre misteriosa les hace deformarme el gesto
de dónde salieron estos ángeles que cruzan mi rostro
ahora soy poco menos que una cosa
desechable según el discurso
mi cuerpo ha sido secado
vacías avenidas pueblan mi interior
existo en la sombra de los libros
mi carne es un número
un dato estadístico
la cifra de un presupuesto
& mi historia habita desmembrada
en el fondo de los cuestionarios

qué sombras me desviven ahora
qué silencio me hace hablar
digo la misma historia
la pérdida se repite ad infinitum
la ausencia de mi casa
el rostro imposible de mi hija
el vacío monstruoso de mis manos
la carencia de abrazo y rendición
me ahogo
me ahogo en este fuego

para siempre la ausencia de mi voz
recorre estos pasillos luminosos
llenos de gente son oídos sin ojos sin manos
para siempre buscando el abrazo perdido
el gesto
      la palabra
                la acogida
el calor de otra historia
ésta me ha sido negado
& me ahogo
me ahogo en el olvido
en el silencio de este fuego
en el que nadie me acoge
solo en este cuerpo que se me deshace
agua de palabras este río de gramática muerta
aquí bañado por este fuego de dioses
cortado de mi corazón
no hay puertas en este cielo
& me ahogo
me ahogo en este fuego

Mala cosa sus políticas de gobierno. Beneficio para los de adentro o los que logran entrar, que los otros se mueran, ¿qué más da? Absolutamente mediocre. Yo me he contado la historia de la pertenencia por todos estos años. Me he mentido. Quizás nunca existió nada en común entre nosotros los australianos y estos discursos que secretamente nos contamos los inmigrantes no han sido nada más que una cómoda quimera para inventarnos la mentira de la pertenencia. ¡Yo no lo s sé! Pero sí sé que si no se promueve el respeto por el otro y a éste respeto no se lo alimenta con palabras que significan lo que dicen, entonces sí que estaremos en problemas. Cuando el grado de verdad entre las palabras y los actos es insalvable, y eso es lo que esta ocurriendo ahora, se abre un abismo imposible de salvar y por él se hunden todas las instituciones que dan figura a esta sociedad. Es exactamente esta destrucción lo que el gobierno de E.E.U.U. ha estado haciendo desde sus verdaderos comienzos. ¿Su alianza, en consecuencia, con estas formas violentas de relación con las otras naciones es lo que usted busca? Recuerde que el gobierno de E.E.U.U. es justamente el estado que está tratando de cambiar el rol de las Naciones Unidas y, con ello, la estructura del orden internacional. Recuerde bien que E.E.U.U. es el más terrorista de todos los gobiernos, el país que más ha intervenido en otros países, el que más ha vetado cualquier búsqueda de mejorar los instrumentos que harían de las Naciones Unidas una mejor institución. Esta es una lección que muchos de los emigrantes traemos con nosotros: que hemos sido las víctimas de la intervención imperial de los E.E.U.U. en nuestros propios países. Yo he tratado intencionalmente de balancear mi lugar en esta sociedad: he cerrado los ojos y los oídos a muchos de los problemas. Ya no es mi caso. No necesito integrarme en este país como un ser sin oídos y sin palabras y sin ojos. Puedo perfectamente ver que algo está muy mal aquí ya que su gobierno está, con claro propósito, destruyendo las prácticas democráticas y situándose al lado de los perpetradores de la guerra. ¿Dónde está la democracia aquí? Y no me diga que es uno de sus atributos el determinar esto, que para eso lo hemos elegido, puesto que si éste es uno de sus atributos por ley, entonces es uno de los atributos que hay que negarles a los futuros primeros ministros de este país y la ley debe ser cambiada. Literalmente, lo que usted ha hecho es un acto terrorista ya que no hay otro significado para la muerte, sino la separación, y la separación es el terror mismo. En consecuencia, si seguimos este recorrido hasta sus lógicas consecuencias, puedo afirmar que esta sociedad está muy enferma ya no habla, ya no acepta, ya no respeta y ya no desea la vida para los demás. Es lo que le sucedió también a Alemania, a Italia y a España durante la Segunda Guerra Mundial. Es lo que le sucedió a Chile durante los años de la dictadura de Pinochet. Sí, el mismo oscuro personaje que fue liberado por el ministro Straw en Inglaterra de manera que pudo libremente volver al país que había aterrorizado por 17 años con el beneplácito y felicitaciones del gobierno de Blair, el mutismo de los superdemócratas de los E.E.U.U. y el "si te he visto no me acuerdo" del gobierno australiano que miraba para otro lado como si aquí nada pasara y éste fuera el mejor de los mundos. ¿Qué sucedió entre la liberación de Pinochet el 2000 y el odio declarado hacia Hussein este año? ¿Es que existe alguna diferencia entre ambos o hay grados de dictadura que hace que algunas sean más humanas o mejores que otras? Es evidente, demasiado evidente, que durante los últimos años hemos perdido mucho suelo en la lucha por mantener las instituciones democráticas y que en Australia los políticos como Ud. y el líder de la oposición están tomando decisiones acerca del bienestar ciudadano, escondidos detrás de puertas cerradas. Una democracia a puertas cerradas. Bonito oximoron ¿no? El arte de gobernar no tiene nada que ver con Maquiavelo. El arte de gobernar, decía Gandhi, tiene que ver con abrir puertas y ventanas sin perder nuestra condición local. La lección de Macquiavelo debe ser invertida y no tomada literalmente. La literalidad es la forma más superficial de la lectura. Un líder democrático no debe gobernar con miedo, los dictadores sí lo hacen. Recuerde que es el otro quien debe decirle como Ud. se ve desde la perspectiva del otro. El espejo aquí no le sirve. Gandhi tenía razón: un buen líder sigue a aquellos que gobierna, y no al revés, lo que constituye el complejo de inferioridad de la mayoría de los líderes mundiales de hoy en día, y que es como Ud. piensa. El camino del espejo es fundamentalmente el de la locura y de la negación del otro. El camino del espejo cierra las fronteras y arma hasta la pérdida del sentido a los oficiales que cuidan nuestras puertas de entrada y salida. La mejor manera de ver nuestra común humanidad está en la respuesta a la demanda de los otros. Si Ud. contesta a balazos, lo hace ya que percibe el mundo con los ojos del militar. Esto se manifiesta claramente en el limitado lenguaje de ustedes tres. Hubo hace unos años atrás un grupo de cómicos que se les parecen mucho. Rambospeak reduce todo a "nuestos cristianos valores" en contra de "sus paganos valores", los "actos del diablo" ("evil doers"), contra los que "vamos a imponernos". En el espejo en que usted se refleja no hay espacio para el otro. Algunos nos sentimos prisioneros en ese espejo que no nos refleja. Eso es lo que usted está haciendo con los ciudadanos australianos. Los está obligando a entrar en un espejo en el que no se reconocen: un espejo opaco y casa del monstruo de la guerra y el miedo. Perdóneme, pero no veo la democracia por ninguna parte en su liderazgo. Sí veo puertas cerradas, saturación reductiva de la media, limitación de los espacios públicos, limitación de recursos para la implementación de esferas públicas y total reconstitución de éstas últimas en mercado. Eliminación de espacios para disentir, para convivir, para lenguajear, para circular con libertad. Pinochet logró lo mismo, de otras maneras, pero logró lo mismo: reducir la esfera pública al mínimo. Él está solo ahora. Nadie lo respeta. Sus últimos aliados le están dando la espalda. Él construyó la cárcel sin barreras en la que ahora se encuentra. No puede escaparse de sí mismo. ¿Quiere Ud. lo mismo?

Al tomar la decisión de participar en la invasión de Irak, Ud. no solamente a cruzado la frontera hacia otra nación soberana, sino que ha cruzado otros límites también. En primer lugar nos ha arrebatado los canales establecidos por la ley internacional como instancia de resolución de conflicto. Sin duda es éste el mayor robo que Ud. ha hecho a boca y paciencia de la comunidad mundial. En segundo lugar, ha demostrado, sin lugar a dudas, que el proyecto de convivencia humana en paz con respeto de la diferencia (incluyéndose la habilidad para resolver los propios problemas) le interesa un bledo ya que considera que lo que llama su manera de vivir es de una absoluta mediocridad y sobretodo se basa en la negación de la posibilidad de la existencia de los demás. Déjeme decírselo claramente: su visión de mundo es claramente racista y sobretodo se considera usted parte de una cultura superior que debe siempre imponerse sobre, e incluye Ud. a los ciudadanos de este país que no concuerdan con Ud., aquellos que son sus enemigos. Esta es la mediocridad de vida que quiere imponer por la fuerza en todo el mundo. Y esto funciona ya que finalmente todos le tienen -debería decir "tenemos"- miedo, y, esto es así ya que Ud. y los paranoicos que le escuchan tienen el poder militar que los legitima. La canción nacional de Chile también promueve el mismo tipo de estupidez: "por la razón o la fuerza". La verdad es que no hay otra razón. Cuando la razón del otro le parece estupidez, Ud. y los suyos utilizan la fuerza de la violencia para "solucionar" los conflictos provocados por la ilogicidad del otro.

Es esta lógica del blanco o negro la que lo ciega a Ud. y, por ello, Ud. no tiene el respecto de nadie. Sólo de aquellos que harán dinero y ascenderán de posición en posición en la jerarquía de su espejo. No me hable a mí de autoridad moral, ya que no la tiene. La ética en este país es considerada una inhabilidad y una desventaja que nadie quiere para sí mismo, por lo cual nadie la respeta. Déjeme decírselo: ésta es la tierra del lobo, y sólo los más sinvergüenzas tienen un lugar de reconocimiento aquí. Para los demás carnaval y mentiras. La media cumple claramente con su rol de interés y le pavimenta a Ud. y los suyos el camino del gobierno perfecto. Además, y no digamos que los ciudadanos somos unos estúpidos que somos manipulados pasivamente por los suyos: los ciudadanos, en general, seguimos el juego ya que efectivamente somos claramente racistas también. Basta que alguien nos toque el bolsillo para que reaccionemos como lo que está detrás de la máscara de civilidad de todos los días. Pero, finalmente, y esto debo enfatizarlo, Ud. no tiene idea de todas las implicaciones de sus acciones, por ello su accionar es de una irresponsabilidad casi imposible de creer. El mundo es muchísimo más complejo que las elucubraciones racionales por las que Ud. se deja guiar. Estas implicaciones, sin lugar a dudas, van a resonar por mucho tiempo como un eco de la violencia actual en el futuro de niños/as inocentes, como es el caso de Alí Ismael Abbaz, que acabo de ver en t.v.. La mente, Primer Ministro, está siempre entrampada en sus propias reglas. Trate de calmarla y, por un segundo, dé un paso afuera de la lógica en la que Ud. duerme. Lo que Ud. ha hecho no es lógico para un viejo político. ¿Cuál fue la quimera o el sueño o la pesadilla que lo hizo envolverse en esta guerra? ¿Un golpe maestro? No lo creo. Por supuesto, Ud. dirá que estas preguntas son irrelevantes. No lo son por el simple hecho de la destrucción que provoca, especialmente en el lenguaje mismo que es el instrumento más importante de la unión de nuestra humanidad. Pero, claro, Ud. ya no habla de "nuestra común" humanidad, Ud. está ya más allá de esta antigua terminología. Todos sabemos que la entropía es siempre mayor que la energía correctamente empleada. La destrucción y la basura resultante de una guerra es inimaginable. No puede ser reducida a buenas razones de ninguna manera. Es más, el caos resultante es mucho mayor de lo poco que los medios nos muestran, o mejor, no nos dejan percibir. Por esto, en este país, ya nadie le cree nada a nadie. Se nos está desarmando el lenguaje, que es como decir el tejido que nos une. Y se nos está desarmando este tejido ya Ud. ha elegido contarnos historias de odio y separación, de nosotros y los otros, de "nuestra manera" y "su manera", y, al elegir este tipo de discurso basado en dicotomías Ud. ha abierto el camino de la sospecha y el odio. En esta casa no entra nadie si no ha sido invitado. Recuerdo que cuando llegué por primera vez a este país mucha gente me decía "sea bienvenido" ("you are welcome"). Hace ya años que no la escucho por ninguna parte, es una de las frases que ha desaparecido de nuestra realidad y con ella se ha ido un tipo de relación que habría la puerta y daba la bienvenida al otro. Ya nadie abraza a nadie. No hay deseo de rendirse ante la demanda del otro. ¿Y qué otra cosa es este rendirse, sino el amor?

Hace diez años atrás yo me convertí en un ciudadano de este país. Hoy en día me encuentro, y esto debo enfatizárselo, avergonzado y arrepentido de haber tomado esa decisión. Australia no es buen país para vivir si no ayuda a aquellos que se encuentran en problemas. Yo no puedo satisfacerme, como muchos australianos parecen hacerlo, con mirarme en el espejo de mi belleza y caridad. No sólo nuestros soldados sufren cuando hay una guerra, sino que principalmente sufren los civiles de los países que reciben nuestra agresión. Se lo digo en otros términos: nosotros hacemos sufrir a los demeas, nuestras acciones son acciones destinadas a eliminar al otro. Los soldados, a fin de cuentas, están allí para matar al enemigo ¿no? Para eso estudian muy diligentemente y tienen, en estos países avanzados, todas las ventajas para no "perder su humanidad". Y además les pagamos bien. Según me he enterado en los medios de comunicación de este país, son los otros los deformes, esos si que son monstruosos y están, en consecuencia, fuera de la esfera del perdón y de la humanidad. Claro, Orwell fue muy claro, "hay humanos y humanos", o, como diría uno de esos superhumanos que tuvimos los chilenos durante la dictadura de Pinochet, y me refiero al Almirante Merino (una de las luminarias de la junta militar), no son humanos sino que son "humaniodes"(según el término que él acuñó en una de sus múltiples borracheras). Pero claro, Ud. cuenta con que los ganadores, es decir, según nos contamos a nosotros mismos con gran placer y beneplácito, somos los ganadores y, por ende, los que establecemos los términos lingüísticos en los que se interpretará este juego de los unos (los ganadores) contra los otros (los perdedores). Para mí, y en esto concuerdo plenamente con Abel Posse (www.lanacion.com.ar: 01/04/2003), Occidente no ha salido de la Edad Media por lo tanto no tiene mucho que defender (excepción hecha de sus artes). Es decir, como siempre, aquí funciona la ley de la selva, ya que esto es lo que es y nada más. Las maneras de legitimar esta ley pueden ser múltiples, pero nada más que flatulencias de un cuerpo, el de Occidente, que está lleno de gases de destrucción de masas ("of mass destruction") para usar un término de moda. La ley del animal más fuerte, según las malas interpretaciones neodarwinianas en boga. Una diferencia eso sí: el león mata para comer, no por placer o poder. Así funciona su democracia señor, a balazos y matanzas en nombre de la democracia y de la libertad, de matar diría yo, con impunidad. Y no hablemos de las leyes que Ud. se las ha metido en el bolsillo trasero con gran labia y gesticulaciones para la t.v. ¿Aceptaría Ud. que una fuerza enemiga invadiera Australia para liberarnos de nuestros propios dictadores? Mal que mal los dictadores pertenecen a sus pueblos, ellos nacen en sus pueblos. No son, como la izquierda quisiera decirnos, importados solamente. Son, en un término muy de moda en la academia, híbridos, es decir, como Jano tienen dos caras. Tanto Ud. como Kissinger durante los últimos cuarenta años, piensan que las personas de este planeta somos estúpidos, que no somos capaces de solucionar nuestros propios problemas. Como ejemplo tiene Ud. a los ingleses y a los chilenos. Cuando el ministro Garzón de España quiso extraditar a Pinochet de Inglaterra y llevarlo a España para someterlos a juicio, ¿qué sucedió? El gobierno del superdemócrata Blair, lo declaró, por boca del Ministro Straw, demasiado viejito para ser capaz de defenderse, y, haciendo uso de un truco mágico, pasó a llevar al poder judicial y en una decisión puramente política (la política sobrepasa a la justicia) lo envió a Chile a reírse de todos, donde ahora es intocable nuevamente. ¿Qué podemos aprender de esto que ocurrió sólo hace dos años atrás? La justicia no vale. La ley de la selva y de la impunidad es la última moda. Los dictadores de derecha son bienvenidos en estos países: Australia, Inglaterra y E.E.U.U. En cambio los indefinidos o los de izquierda se arriesgan al acto de pura libertad que Uds. llaman guerra. Bonito ¿no? Su lenguaje de malabarismos y trucos mágicos habla de una manera que reconozco claramente: Ud. tiene el mismo tono de voz que Pinochet y sus discursos recorren las mismas avenidas desvastadas por el miedo y el silencio generalizado. ¿Cómo puede Ud. decir que la guerra es una manera de solucionar conflictos? La guerra sólo genera conflictos o Ud. cree que los iraquíes que han muerto han desaparecido como por arte magia. Los cuerpos están en todas partes, destrozados, ciudades destrozadas, mentes destrozadas, marcadas para sécula, no es eso lo que marca la mente de los niños/as en todos lados, o sólo aquí en este país privilegiado donde se les evita el tener que ver imágenes tan fuertes en la t.v. La guerra nunca ha sido una solución. ¡Nunca! Los que venimos de otros países que han sufrido la locura de este Occidente suyo tan bondadoso y dadivoso, sabemos que la guerra sólo trae pobreza. Y, que está pobreza es suya también ya que Ud. es menos humanos ahora que antes. ¿O se cree Ud. que podría mirarles las caras a los que sufren a cause de sus decisiones? Solamente una persona muy enferma, hija de una sociedad que la enfermó y de los enfermos con los que se codea, como fue Alemania durante el siglo XX, y Chile durante los últimos treinta años, y la Inglaterra y la España imperial y el E.E.U.U. de hoy en día que se siente como si fuera un mundo aparte del mundo y se bate a lo cowboy por el universo, puede pensar de otra manera, pero claro Ud. pertenece a un mundo que funciona de acuerdo a la superlógica del imperio. Sólo sociedades que se han independizado del resto del mundo (o de otras sociedades) pueden sentirse tan especiales y diferentes y, sobre todo, tan superiores. No es esto la locura: el vivir en un universo separado del resto de la humanidad. Australia hoy en día es una sociedad que sufre de este tipo de separación. Y vamos derecho a un estado de depresión generalizado. El miedo de hablar libremente, ciertamente, reina en todos lados. Un absoluto silencio frente a la matanza. Al enviar a las tropas Ud. ha dividido a este país y lo puso en la situación de tener que elegir entre sus tropas (patriotismo de banderitas izadas y rositas de color amarillo en apoyo a "nuestros soldados") y la injusticia e ilegalidad de su decisión. Todos nos hemos quedado callados. Nadie habla más. El miedo todo lo cubre. Aquí no se disiente y se busca la unidad respaldando a las tropas como si disentir fuera antipatriota. Para mí, discúlpeme, esto es nada más que mediocridad ya que es una democracia a medias si impide la crítica y la disensión. Esta es, en consecuencia una democracia vigilada que falla en lo más esencial: la libertad de espacio para expresar crítica y disensión. Y en esto todos los llamados líderes han pecado de lo mismo: Ud. y aquél que más se parece a Ud.: Simon Crean. Ambos, Ud. y él, no consultan y menos oyen a aquellos que los han elegido. Pero claro, Ud. reclama y dice que sabe más que sus conciudadanos sobre estas materias. ¿Será Ud. un pequeño dios? Claro, y nosotros somos sólo mortales. La misma lógica de la superioridad jerárquica. Hasta el Papa se equivoca mi querido señor Howard. ¿No lo ha escuchado pidiéndole disculpas a sus ovejas a propósito del silencio del Vaticano cuando la persecución nazi de los judíos? ¡Hasta el Papa se equivoca y no se va a equivocar Ud.!

Déjeme seguir un poco más con mi argumento. Blair (léase por boca de Straw) en el año 2000 liberó a Pinochet, impidiendo que fuera extraditado a España, y lo envió de vuelta a Chile, donde pareció mejorarse de todos sus males y recuperar la memoria por arte de magia. Desde entonces Pinochet se muere de la risa de todo ya que sabe que la ley no cuenta, que ésta es un canal para los pueblos, para demorarlos, para engañarlos, ya que finalmente los que como él se codean con los líderes del mundo anglosajón (léase Thatcher y compañía) no pueden ser puestos ante la ley. Hay muchos ejemplos de cómo la ley funciona para el otro lado: Milosevic está siendo ajusticiado hoy en día, pero no hay espacio para que esto funcione en el caso de Pinochet ya que hablaría demasiado y comprometería a sus amos en las diabluras de la dictadura. Pinochet hoy se ríe, como ya le dije, de la ley internacional, y con ello, él se ríe de todos nosotros y también de Uds. Y pasa el mensaje de que estar en el lado de E.E.U.U. y sus aliados es la mejor manera de ser un dictador y, a la vez, se está apoyado por las armas de los más fuertes. Recuerdo perfectamente que E.E.U.U. nada dijo durante el año que duró la aventura del paciente inglés: absoluto silencio. ¿Es que estos dictadores de derecha (y Latinoamérica tuvo y sigue teniendo, aunque ahora se vistan de civil) son menos dictadores? ¿Es que hay una jerarquía de diferentes grados de dictadura? ¿O, como decía el mismo Pinochet, es que hay dictaduras y dictablandas? ¿Es que Pinochet está más cercano al blando corazón de Blair, Thatcher y Straw que Hussein? No hay duda de que es así, tiene los ojos azules ¿no? ¡Y se viste con el mejor casimir inglés! Hoy en día tanto Ud. como sus aliados claman a toda voz que Hussein es un dictador monstruoso y debe ser eliminado. Y enfatizan, a grandes voces, que la guerra es mejor que la ley ya que la ley demora mucho. Por lo tanto, hay que pasar por encima de la ley internacional y solucionar este problemita con Irak a lo Rambo.

¿Qué debo decirles a mis estudiantes? ¿Debo decirles que yo estoy ciego a la bondad intrínseca que la guerra produce en aquellos que la sufren? ¿Debo decirles que siga sus vidas como si aquí nada sucediera? Que cada nuevo día es un día de negocios como siempre ("business as usual"), como todos parecen obedecer ¡Qué horrible metáfora es ésta que nombra la indiferencia y la ausencia de amor por los otros que no nos reflejan! ¿Debo decirles que esta bien no sentir dolor ni horror? ¿Debo decirles que miren hacia otro lado cuando nuestros valientes soldados cumplan con su "trabajo bien hecho" ("good and well done job"), como tan graciosamente lo señala el señor Rumsfeld con risas en sus labios y gestos de triunfo y alegría? ¿Debo decirles que matar por nuestro "interés nacional" (vaya a saber qué quiere decir Ud. con este término de truco mágico) es lo más apropiado del planeta? ¿Debo decirles que es mejor ser sordo, ciego y mudo ante lo que sucede? ¿Debo decirles que sigan a sus líderes a los abismos que estos quieran llevarlos? ¿Debo decirles que el horror que ellos sienten en sus estómagos está equivocado? ¿Que hay razones superiores conocidas por los pocos que nos dirigen? Ud. sinceramente espera que padres, madres y profesores en Australia digamos a los jóvenes que el uso de la guerra para solucionar conflictos es la manera más pragmática que hay de hacer nuestros negocios con el resto del mundo. ¿Que no hay otra manera de solucionar este problema? ¿Ud. sinceramente considera que nosotros somos tan limitados en nuestras capacidades que somos incapaces de solucionar nuestros problemas de una manera basada en la ley? ¿Debo decirles a mis alumnos que pedir disculpas es inaceptable, que aunque estemos errados no hay que dar nunca un paso atrás? ¿Que los hombres, y aquí tenemos a Rambospeak de nuevo, nunca dicen "lo siento"? ¿Debo decirles que, finalmente, la racionalidad que Uds. anglosajones tanto aprecian, no sirve para esto, que estrategias racionales, dialógicas e interculturales no resuelven los problemas y que todo lo que están aprendiendo no les servirá de nada?

¿Quién nos ha puesto en esta situación? ¿Qué quiere decir Ud. cuando enfatiza que el futuro del mundo de hoy no es seguro? Esta guerra ha sido hecha por Ud. y sus aliados. De hecho Hussein no uso ninguna de las armas tan destructivas que Ud. y sus aliados aseguraron que él tenía y que usaría. Toda esta historia parece más bien una historieta acerca del uso terrorista del lenguaje (léase Collateral Language, A User's Guide to America's New War. John Collins, Ross Glover [editores], New York, London: New York University Press, 2002). Pero todos nosotros somos responsables de esta decadencia del lenguaje entendido como un instrumento de comunicación y el uso actual que se le da en la construcción de las noticias desfondándolo de su verdad y transformándolo en un instrumento de impunidad. Esto es lo que está sucediendo: estamos en una crisis generalizada que se manifiesta claramente en el uso del lenguaje como un instrumento al favor de la mentira y la impunidad del más fuerte. Nuevamente las grandes narrativas de la "democracia" se manifiestan como la libertad del más poderoso para destruir al más débil (ya que Ud. parece ser consecuente con esta idea, entonces debo entender, qué paradoja ¿no?, que Hussein era un demócrata también), y de la "libertad" para aplicarla a aquellos que a balazos se la atribuyen como un derecho. ¿No han sido aplicados a Pinochet los derechos humanos que no tuvieron sus víctimas?. En este sentido Hussein no es en nada distinto a aquellos que vienen a liberar a Irak. Como dice Nicanor Parra "¿Y ahora quién nos liberará de nuestros liberadores? (Artefactos, Santiago: Ediciones Nueva Universidad, 1972) Ambos, Pinochet y Hussein, como también los aliados liberadores, se hacen entender por la fuerza y a balazos. Es como si se miraran en el mismo horroroso espejo. ¿Cuál es la imagen de su gemelo en el espejo? Ud. debería leer algunas historias de la literatura latinoamericana, como por ejemplo una de Jorge Luis Borges, que fue un ciego en muchos sentido, pero en otros un ser luminoso: "Los seres de los espejos", (El libro de los seres imaginarios. Barcelona: Bruguera, 1978) En ésta Ud. verá que hay algo más allá que el simplón espejo en el que Ud. se mira. Le sugiero aprender otro lenguaje, ya que si Ud. persiste en la ceguera de su propia lengua, entonces nadie lo respetará. Quisiera poner aquí algunos poemas, o mejor dicho antipoemas, en los que exploro este quiebre y que escribí hace ya cuatro o más años atrás:

qué palabras piensa el superhombre

que caiga la confederación de estados soviéticos
que se acaben las economías nativas
que desaparezcan las economías nacionales
que se desintegre indonesia
que yugoeslavia entre en sana competencia
que colombia sea nuestra sucursal en centro américa
que se reviente perú
que el medio oriente se vaya a la cresta
(aquí podemos agregar ahora afganistán e irak)
siempre que israel cuide nuestros intereses
hay que desmembrar las uniones
que todo se separe
excepto los e.e.e.u.u.
& la hermandad de los de siempre
eso sí se que se mantenga a toda costa
hay que destruir todo lo demás
para llenar el vacío con + democráticas palabras
al capitalismo no lo para nadie
todos podemos ser millonarios
dejemos que todo tome su libre cauce
la riqueza va a chorrear desde las clases altas hacia las
                                                                     [bajas
siempre que tengamos la galaxia entera por adelante
asóciese a www.marssociety.org.au
en cuanto se acaben los recursos en nuestro planeta
se nos abrirán las puertas del cielo
la explotación del universo es sostenible e infinita
la tecnología nos liberará de la esclavitud de la naturaleza
éste es el final de la historia
de ahora en adelante se acabaron las contradicciones
todo anda perfecto
si el universo se desintegra
qué importa
nosotros permanecemos inamovibles
business as usual

*

palabras para desintegrar a un país

inyéctele dinero
preferible el dólar
aunque la denominación no importa
fomente la competición
haga una clara división de clases
entrene a sus fuerzas armadas
conviértalo al neoliberalismo
hágalo hablar inglés
subvencione la guerra contra el terrorismo
déle hijos ilustres
déle asesoría a las fuerzas armadas
entréguele títulos a sus becarios
llene de becas las universidades
finalmente sóbeles las espaldas a sus políticos
& dígales cuan bien se integran en el nuevo orden mundial
en una sola palabra      explote el complejo de inferioridad
& por sobre todo no mencione la sangre nativa
no no no ni por nada

*

palabras civilizadas

progreso
basura
contaminación
tecnología
terrorismo
negocios
dominio control & explotación de la naturaleza
nuestra meta final es la superación de toda atadura con la                                                                      [tierra
de tal manera de poder manipular & generar suplementos
                                               [para la producción masiva
eso sería ser como dioses
bueno si esas son las palabras en las que usted quiere
                        [ponerlo digámoslo: seremos como dioses
lo que usted predica es la separación total con la vida
                                               [como la conocemos
claro       si ya ha sido superada
éste es el fin de la historia como la hemos conocido
lo que viene está fuera del tiempo
la inmortalidad
una inmortalidad de plástico
bueno si usted quiere ponerlo así      por qué no
cualquier visión del mundo no es viable
entiéndame
éste es el fin de la historia

*

¿por qué hay diferencias entre las palabras?

¿cómo se sabe cuando una palabra es más bonita que otra?
¿por la ropa que lleva puesta?
¿por el auto que maneja?
¿por la manera de caminar?
¿por el barrio donde vive?
¿por la pronunciación que usa?
¿por el sueldo que gana?
¿por el trabajo que tiene?
¿por qué    entonces    hay palabras ricas & palabras pobres?
¿por qué    entonces    hay palabras que matan y palabras
                                                               [que mueren?
¿por qué    entonces    hay palabras que mienten?
¿por qué las palabras desaparecen?
¿por qué las palabras rojas son un peligro para las palabras
                                                               [sin color?
¿por qué hay tantas palabras que se mueren de hambre?
¿por qué hay tan pocas palabras que poseen todo?
¿cuántas palabras dice una persona durante la vida?

*

respuesta

ya que unas palabras son más palabras que otras
eso es todo
hay palabras que son palabras
& hay palabras que son palabritas o humanoides o güevás
& hay que saber reconocer a las que no son palabras
para aplicarles la ley de defensa de la palabra
que consiste en cuidar de la democracia de las palabras
que ya sabemos son unas pocas
por esto es que tantas palabras parecen hablar pero no
                                                                     [hablan
allí es cuando las fuerzas armadas deben poner                                                                [orden a las palabras
para que todo pueda volver a su cauce normal
la democracia pueda ser restaurada
& la palabra encuentre su distancia

*

¿confusión o claridad?

¿estas palabras que están escritas en esta página son
                                                            [palabras o no?
para mí que no
entonces estamos en problemas
con quién
con la ley de defensa de la palabra
& con la ley de defensa de la democracia
o con la ley de la defensa del estatus quo
o con la censura
o con la ley de protección de las autoridades
& quién escribe esas leyes
las autoridades por supuesto
¿quién más iba a ser?
de otra manera no las inflaría nadie
claro    tienen que tirarse el ego para arriba de alguna
                                                               [manera
sino serían simples pelagatos
atorrantes de primera igual que uno pus
& quién protege a los que no son autoridades
al ciudadano puro y limpio
como el cielito de la canción nacional
sepa moya

*

palabras muertas

las de la rutina de todos los días
difícil encontrar palabras vivas
discursos que respiren
la mayoría del tiempo
es tiempo muerto
sin sustancia hueco o flotante
la canción de los lunes eternos
es una canción muerta
la izada de la bandera
es una garrotera
el levantón de la inercia
el sermón dominical
la ofrenda miserable
tampoco se liberan
son parte del mismo estirón de la pata
todo sea para ganarse otra extensión
un poquitito más
deme otra chance
otra oportunidad
para testar la paciencia divina
el dolor de la tierra
la mordida del gusano
toda palabra tiende al mármol
a no ser que hiera el cómodo uniforme verbal
que la muerte nos cuelga de la lengua
tiesa del lavado semanal
lista para entrar en el ataúd de palabras
apenas este yo vacío abre la boca
la historia diaria esta hecha de puras mentiras
empezando por las de la susodicha cancioncita de siempre
puro chile es tu cielo azulado
puras brisas te cruzan también
& la práctica infinita
de cómo ser buenos ciudadanos
en el país de los zombies

Más allá de la parálisis que algunas palabras ejercen sobre los músculos de la mente y del cuerpo también, hay muchos universos posibles, otras historias, otros encuentros. Hay muchos mundos más allá del reflejo (de nuestras palabras e historias o historietas): mundos extraordinarios cuya diferencia no necesariamente van a sumirlo a Ud. en el miedo y el pavor hacia lo diferente, mundos llenos de respuestas a la cárcel de su lenguaje, universos de pura diversidad que deberíamos acoger ya que es muy probable que las respuestas a nuestros problemas se encuentren entre esos colores que no percibimos. Le pido que se abra: que escuche, que vea, que sienta como si fuera por primera vez. Libérese de la cárcel de sus miedos. Eliot decía, en uno de sus maravillosos versos, que por todos lados el aire se filtraba. Déjelo entrar señor Primer Ministro. Todos necesitamos ese aire rejuvenecedor. Aquí adentro nos falta aire. Estamos casi asfixiándonos. Por favor, abra las puertas, abra las ventanas, desarme las murallas para que podamos mirarnos cara a cara y sin miedo. Sólo entonces éste será el mejor de los mundos. El mundo camina de muchas diversas maneras. No nos haga marchar a todos: no queremos vivir en un campamento militar o en un campo de concentración o en una cárcel de oro: "libertad absoluta señores, pero sin salirse de la jaula" (Nicanor Parra, Artefactos, Santiago: Ediciones Nueva Universidad, 1972).

Si es un hombre responsable, como Ud. mismo dice que es, entonces espero que se haga cargo de todas las consecuencias de sus actos. ¡De todas! Pero sé que Ud. no lo es, ya que Ud. gritó por todos lados que está guerra es legal. Ya que Ud. no quiere ser responsable por los horrores que su guerra ha causado y continuará causando en la sociedad de Irak y en nosotros también ya que nosotros los australianos somos parte de este mundo ¿o constituimos un mundo aparte en el cual nuestra manera de vivir es global para algunas cosas y para otras se inscribe contra los demás? Ud. reclama y exige la apertura de las otras sociedades mientras cierra las puertas de Australia para conservar "nuestra manera de vivir" ("our way of living"). Penetremos todo pero que nada nos toque.

Antes de terminar esta dolorosa carta, y créame que escribir está carta me duele. Por que me duele saber que gente está muriendo ahora, en este mismo momento, a causa de sus decisiones, y me duele más, al saber que Ud. duerme como un angelito, sin siquiera despertar alterado, seguro de sí mismo y sin autocrítica ninguna, ni siquiera inconsciente, y que Ud. a mandado a las tropas en mi nombre. Por esto me duele: Ud. ha usado mi nombre para hacer algo contra mí mismo, negándome, y con ello Ud. me ha negado ante mis hijos y ante mis estudiantes y ante esta sociedad en la que vivo.

La cultura de la guerra no es la respuesta a los problemas que enfrenta el mundo. La cultura de la impunidad del más fuerte tampoco. Ni la cultura del odio y del miedo. Estos tipos de fundamentalismos culturales no constituyen un camino hacia ninguna parte: no somos mejores después de matar a los que se cruzan en nuestro camino. Le exijo una inteligencia más humana, una inteligencia que no se resuelva a golpes ni a balazos a lo John Wayne o a lo Rambo (el imaginario norteamericano está lleno de estos superhombres). Sólo le exijo una medida humana: el diálogo y la disposición a cambiar en conjunto y en un abrazo en que nos transformemos con el otro, no contra el otro.

Hoy han dado una noticia tremenda y dolorosa en la t.v., supongo que se le escapó a la censura. Eso sí dijeron todos muy serios que no era una noticia para que la vieran los niños australianos ya que a estos sí hay que cuidarlos del contacto con el mundo de la maldad (que siempre viene de afuera) y de la violencia gráfica. Lástima que esta regla funciona sólo endógenamente, hacia adentro, no exógenamente, hacia fuera,, como si hubieran niños más niños (los blancos australianos) que otros niños (los del resto del planeta). Es el caso del niño Iraquí de doce años, de la misma edad que mi hijo, Alí Ismael Abbaz. ¿Lo vió Ud.? ¿Se entera Ud. de estas noticias tan poco auspiciosas para su mentira personal? Supongo que Ud. no desea saber de nada que vaya contra su mapa mental de cómo deberían ser las cosas. He escrito un poema para este niño que Ud. ha liberado con tanta maestría de sus manos, de sus padres y familia. Ud. le ha cambiado el futuro. Ya no tendrá, sin duda, el universo de oportunidades que tenía cuando aún formaba parte de un hogar conocido. Ud. y sus liberadoras bombas ha cambiado su vida para siempre, y de ninguna manera es para mejor. Yo pediría que cada uno de los tres superhombres que decretaron la grandeza de esta guerra liberadora tuvieran ahora que adoptar a los tres niños/as más heridos de los cientos, por no decir miles, que seguramente ahora son huérfanos o están heridos o perdidos o simplemente son lisiados a causa de las maravillosas bombas que los han liberado de un futuro humano. Ya que Uds. los superhombres de la casa inglesa (y los nombro a Uds. no por racismo, sino porque Uds. son los líderes de este imperio en que nos ha tocado vivir en este momento), son los responsables de toda la miseria que ellos/as sufrirán por el resto de sus vidas. ¿Estaría Ud. dispuesto a adoptar y a vivir con Alí y a tener que mirarlo cara a cara, día tras día, dificultad tras dificultad, tristeza tras tristeza, rechazo tras rechazo, y explicarle cuan beneficioso es que él haya tenido que perder a sus padres y brazos y hermanos para que el país fuera liberado de tanta maldad? ¿Sería Ud. capaz de mirarlo a los ojos por esa fracción eterna de un segundo? ¡Quizás! ¡La locura, como la ceguera, a veces, llega muy lejos! Como dice el maravilloso Burroughs: "cada perro (está) atado a su propio vómito".

Las rosas rojas

para Alí Ismael Abbaz, de doce años, y todos los niños/as que como él han sido víctimas de la palabrería y de la bestial razón del bosque y de sus innumerables lobos disfrazados de ángeles

so young young young and with a
something makes the oldest man
(whom he may be) the only

man who'll never die

E.E. Cummings
Alí tiene rosas rojas en sus ojos
un jardín de otros tiempos colgantes
y músicas e historias maravillosas
no las puede escribir
como podría reducirlas al juego de éstos pequeños y
                                                        [maravillosos signos

por decreto chiflado
de los tres de siempre
no hay historias aquí
de maravillas ni de amor
pobres tiempos estos
que el místico maestro señala
ni agua para la rosa de esos ojos
inmensos ríos sí de futuros miedos
hemos cortado la hermosa de ellos
es una cosa su cuerpo ahora mullido
y crece indiscutido el miedo

Alí tiene rosas ardientes en sus ojos
y hieren y duelen de profundo
como flechas de amor no querido
los miro de lejos y entro en su miasma
veo imágenes que ya no existen
la embarazada madre persiste allí
con sus abiertos brazos
en un círculo que no lo deja
siento este calor separado por la idea
en el lenguaje de estas bocas apestosas

Alí tiene rojas y ardientes sus pupilas
no necesita decir nada
su cuerpo ha sido escrito por las bendita bombas
de los superiores seres de inglesa lengua
ha visto el infierno secreto de esta pura democracia
la lluvia segadora mutilando sus brazos
en nombre de la santa trinidad
del padre en longdoom y del hijo en canberight
y del espíritu santo escondido en su bosque en washintune
de quién sabe dónde y cómo y cuándo y por qué
máscara asquerosa de la infalible lengua
aquí nadie escucha nadie huele nadie ve
aquí reina la ardiente paciencia del niño
que resiste el olvido
                              y resiste la mentira
y qué

Alí tiene rojas las ardientes cuencas de sus pupilas
él ve lo que nosotros los de duelos inexistentes no

Nunca esperé escribir esta carta, ni tampoco este rabioso y triste poema, pero la palabra tiene que servir para algo más que para alagar a los personajes que gobiernan este mundo y que reciben tantas adulaciones que, me imagino, deben sentir asco de mirarse ante el espejo de esas personas. La he escrito en castellano ya que le temo, sí, le temo a sus paranoicas agencias y al ostracismo que ahora cabalga por estas praderas ciudadanas y reina indiscutido, en este lugar sin fronteras donde no hay ley alguna que proteja a aquellos que disienten de la mayoría que tolera silenciosa la expansión de la locura de la gobernante minoría de gran alcurnia y estridente voz. Es difícil para mí dejar que estas palabras tomen lugar aquí en esta página. Le tengo gran respeto al poder de la palabra. Espero que Ud. sea, como dice que es, una persona que cree en la democracia. Es muy probable que yo esté equivocado ya que no veo indicios de ello. Pero no niego la posibilidad de que muy adentro suyo Ud. pueda crecer como ser humano, y, sea capaz de repensar y rescribir esos mapas mentales que tanta destrucción producen, y esta duda no me impide, sino que me impulsa aún más a escribirle está carta con la esperanza de ese cambio de vista. Aunque, por otro lado, nunca tampoco esperé encontrar otras formas de dictadura y colonización de la mente, de los cuerpos y de las esferas públicas afuera de Chile. Yo creí que la dictadura era una cosa local y, por tanto, posible de superar. ¡No lo es! ¡Está en todos lados y toma diferentes formas! Se disfraza también de libertad y democracia. Una vez mi amigo el gran escritor Mauricio Wacquez me dijo que él no creía en palabras dudosas como "libertad" y "democracia". No le entendí entonces. Pero el tiempo siempre enseña: no he encontrado lo que buscaba cuando dejé Chile. Pero este saber no me paraliza y tampoco inmoviliza esta necesidad de creer en que todos los seres humanos podemos y debemos crear un universo, o debería decir multiverso -como señala con sabiduría nuestro Humberto Maturana-, en los cuales la coexistencia en paz sea posible. Ésta es la exigencia que demando de Ud.: que abra las puertas y las ventanas y deje que entre con ello el aire transformador de que nos habló Eliot en uno de sus más bellos poemas, y que necesitamos todos nosotros/as para superar este estado de negación y, en consecuencia, de odio y miedo hacia el otro y de ausencia de democracia en el que nos vemos ahora y que estamos legando a nuestros hijos e hijas. La democracia es posible sólo en la aceptación de un espacio de respeto por el otro, del saber escuchar en la relación intersubjetiva en la que pongo toda la atención posible y, en consecuencia, escucho con todos mis cuerpos y salgo transformado y renovado por aquello que ocurrió en la conversación. Sólo entonces se está vivo y alegre y se puede decir: perdón, perdónenme, estaba ciego y ahora veo. Sé que he usado un lenguaje fuerte a veces. Espero me disculpe por ello. Tengo rabia ya que espero lo mejor de Ud. Y lo mejor no se mide según el número de guerras y muertes y destrucción. Ud. está en en una privilegiada posición en la que puede construir. Y no me diga que para construir hay que primero destruir ya que no es cierto. Y espero y demando de Ud. que ese edificio que está construyendo sea un buen edificio que siente fundaciones para que muchas vidas florezcan y coexistamos en nuestra diferencia. Esto es lo que me atrevo a demandar. La democracia es -en palabras de Maturana- una obra de arte. ¿No piensa Ud. de sí mismo como de un artista? La democracia es una gran obra de arte. La obra más importante que un líder nos pueda legar. Gandhi así lo entendió y por ello le miramos con respeto y amor. ¿Desea Ud. ser recordado con respeto? Entonces cuéntenos una historia de abrazos, conversaciones y de murallas que caen para que entren los que ahora desposeemos. Habemos muchos, en este país, que lo esperamos.

Le he escrito estos pensamientos abiertamente. Con cobardía ya que no me he atrevido a decírselos en inglés. Lo intenté, pero el miedo pudo más, por ello se los digo en mi primera lengua, mi dulce castellano. Espero que Ud. los escuche y trate de entender. ¿No es esto lo que finalmente llamamos democracia? Cuénteme después una historia de rosas rojas de amor y de vida en los ojos de los niños/as de todos lados. Una historia en la que nos podamos mirar a los ojos sin temernos. Cuénteme una historia más humana.

__________________

Notas:

*. Sergio Holas Véliz, nace en Valparaíso, Chile. Ciudadano de la lengua castellana e invitado en la inglesa. Vive desde 1988 en Brisbane, Australia. Ha sido profesor de Lengua castellana y Literatura Hispanoamericana en la Universidad Católica de Valparaíso, Chile (1980-1988), Auckland University (1995-1997), Canberra University (1997-2000), y actualmente enseña en The University of Queensland. Ha publicado Racionalidad e imaginación, Transposiciones de la mente y el cuerpo en los cuentos de José Donoso (Madrid: Pliegos, 2001) Hay selección de su poesía en las revistas electrónicas Letralia (Venezuela) y Babab (España), como también en la revista El espíritu del valle (Chile) y Social Alternatives (Brisbane, Australia).

 

 


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Última actualización: martes, 1 de julio de 2003

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