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Extremoduro y Sociedad: la música aportando palabras al sentido de nuestra existencia (III).

por Ana M. González Ramos


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Capítulo 4. LOS DUROS EXTREMOS DE EXTREMODURO, la llamada a la rebeldía, cabalgando sobre la espuma del mar.

Según se desprende de sus letras, para los integrantes de la banda, las sustancias estupefacientes posibilitan una capacidad mental especial, que les hacen ser más lúcidos respecto a cierto tipo de realidad relacionada con la marginalidad y la injusticia social. La identificación con el marginal es la razón de su propia marginalidad:

"Por conocer a cuantos se margina, un día me vi metido en la heroína, y aún hubo más, menuda pesadilla, crucificado a base de pastillas. ¿Cuánto más necesito para ser dios?".

La metáfora es al menos atrevida, por cuanto coloca a la figura de Jesucristo, en el supuesto de que su historia se desarrollara en la actualidad, en el lugar de un individuo marginal, un yonki, personaje que además se revierte en el imaginario creativo de la banda, de una simbología especial e importantísima.

Además de esa lucidez que proporcionan las drogas respecto a los asuntos externos, a ellas también se les achaca la capacidad de obtener más sinceridad con uno mismo, liberación de prejuicios sociales. Por ejemplo, en Historias prohibidas (nos tiramos a joder):

"Esta historia que vá, nunca nadie se atrevió a contar, me acuerdo muy bien, sucedió hace mucho tiempo atrás, no había de comer y me faltaba tiempo para pensar, mis prejuicios maté y nunca más los voy a desenterrar, comíamos hiel, vomitábamos sin descansar, ahora tengo sed, recuerdo el whiski atravesando mi piel".

Todo ello conlleva una llamada al inconformismo que, sin duda, ha contribuido a la adhesión incondicional de ciertos sectores de la juventud hacia su música. Realmente, las críticas que se proyectan en ellas, son lugares comunes para los jóvenes de hoy.

No hay que esperar de ellos una declaración de principios concretos, en realidad, no innovan ningún elemento, sólo se repite aquellas cosas que ya todos sabemos y que queremos seguir denunciando. Así, la amplia aceptación, la fácil permeabilidad de los ritmos y las letras en tantas tribus distintas, se explicaría por que, al fin y al cabo, para todas ellas existe algo común, un contexto social, una experiencias, los mismos deseos. Incluso, a pesar de poderse producir lecturas o mensajes distintos a las expectativas de fans, nunca serán contrarios a sus deseos y la apetencia de sus sentidos, pues siempre tienen como diana de sus ataques a los mismos enemigos eternos.

Antes de comenzar a enumerar cuáles son esos adversarios estructurales, me gustaría incidir en dos circunstancias particulares: la forma en que se dice el mensaje y el punto de partida desde el que se pronuncia la denuncia, ambos están relacionados y dan lugar al mismo resultado. Por una parte, el mundo de las drogas es el principio germinador: existe una gran cantidad de pasajes donde se describe la condición que permite el estado de alucinación con cualquiera de las drogas, así como de los momentos de bajada y las consecuencias de su adicción (en Cabezaabajo se habla tanto de las razones para "tomar olas" como de los efectos fisiológicos de su consumo, y lo mismo ocurre en Pedrá). La visión del individuo decidido a enajenarse de la vida social es a la vez el contexto y la causa que permite la excusa para decir más y decirlo en la forma en que se dice.

Dicho de otro modo, el hecho de que el drogadicto se encuentre en esa situación, lo dota de cierta inmunidad para hablar de lo que quiera y como quiera. O también, quién mejor que el que ha decidido que no hay solución para sí mismo, para producir el discurso más duro, quién tendrá más derecho a ello, si es que de eso se trata. Permítanme ustedes recordarles de nuevo el nombre de esta banda, que además coincide con el de su primer disco, la intención es clara, el grupo trata de ser el más extremista y convertirse en los más duros y fuertes del lugar.

Este grupo que pronuncia y repite los versos de poetas desconocidos o consagrados a lo largo de sus letras, no verá mal el juego de palabras de este apartado, en el que, utilizando las de Rafael Alberti sobre los caballos que galopan sobre la espuma del mar, remito además a otras de las ideas de sus canciones, a aquella en la que la marea se lo va a llevar todo. Como ellos mismos dicen, parafraseando a Santos Isidro Seseña:

Para algunos vivir es galopar un camino empedrado de horas, minutos y segundos. Yo más humilde soy y sólo quiero que la ola que surge, del último suspiro de un segundo, me transporte mecido hasta el siguiente.

Los verdaderos enemigos, son clásicos y bastante conocidos:

  • El avance tecnológico que ha destruido el planeta Tierra, en forma de petroleros que matan delfines, por ejemplo.

  • El sistema penitenciario y penal, abogados, jueces, funcionarios de prisión, policías, comisarios... un etcétera muy largo que comprende las funciones de control y seguridad de los estados.

  • La Iglesia aunque ésta, más que denunciarla, se emplea en un tono jocoso. Se ironiza sobre sus miembros:
    ...para qué se quiere que vengan los reyes magos mientras sigan viniendo los camellos que proporcionan lo que ellos necesitan,
    ...la Virgen María cansada de ser virgen baja a malear y enamorarse del bandido más cruel, o, incluso,
    Satanás, a quien el protagonista es capaz de engañar, comer por una pata o conseguir que le lea cuentos.

  • La clase política, en la figura del señor presidente, los diputados... de nuevo un listado extenso de cargos del gobierno.

  • Y de ahí, a todo el sistema social: "el camino social alquitranado", "el estado policial", el capitalismo que nos aliena mediante el trabajo "te encierran en tu casa, sales para trabajar".

  • Un acontecimiento, especialmente significativo para el grupo, por cuanto ellos provienen de una tierra prototípica de colonizadores. Sobre Extremadura se dice: "tierra de conquistadores, no nos quedan más cojones, si no puedes irte lejos, te quedarás sin pellejo", el V Centenario. De sus protagonistas se dicen que eran unos iluminados que empleaban alucinógenos para convencerse de la necesidad de exterminar y, se dedicaron a procrear, otros indios, de modo que su progenie confusa, no consigue entender el curso de los acontecimientos.

Otros personajes secundarios mencionados son los maderos, los curas, los abogados, los camareros malhumorados y los mentes-social-adormecidos, que son los blancos principales de los ataques en Ama, ama, ama y ensancha el alma, única canción donde se trata a la humanidad como digna de ser salvada. Sin embargo, en Última generación la mención de la humanidad tiene el objetivo contrario, se dirigen a ella para desacreditarla, pues se asimila a la civilización y una vez que ésta apareció, comenzó la destrucción del mundo,

"ya no queda peces de colores, solo seres racionales, y de los animalillos sólo nos quedan postales dibujados, qué bonito, en tu imaginación. Se apagaron los colores, se encendió la humanidad, nos quedaron cuatro listos sin paisajes que pintar, sólo bosques de cemento y montañas de metal".

La naturaleza está agotada, sólo queda "la última generación, sin cerebro ni corazón", lo cual es una buena excusa para "sacar de la cárcel, mil camellos sin perdón" quizá para darles una amnistía merecida, por no ser tan malos como el resto de la humanidad, o quizá para que provean a todos de suficientes sustancias psicotrópicas para que todos podamos olvidarnos de todo el mal causado. Ese sitio libre en las cárceles debe ser ocupado por "contaminadores, cazadores y al matón, y al alcalde por mamón".

En cambio, los marginados se convierten en los nuevos héroes. Esos personajes se definen más por la figura de don Quijote que por la de superman. La preferencia por el hidalgo español no el baladí, más aún se tiene en cuenta la destrucción de los símbolos nacionales como forma de protesta adoptado por el grupo como norma y que aquí no se cumple. Al menos por esta vez, el comic americano no es el predilecto, claro que no por una razón patriótica, sino porque el primero es un perdedor que lucha con grandes enemigos quizá existentes sólo en su imaginación, un caballero andante abocado al fracaso que vivirá únicamente para encontrar la derrota pero que vivirá intensamente todos sus ensueños. Superman, en cambio, es el titán que puede ganar y ello merece el esfuerzo de saber dónde están los molinos contra los que hay que avanzar. Su preferencia por don Quijote tal como puede extraerse de la canción Caballero andante está seguido de la siguiente pregunta "y el molino ¿dónde está?" que revierte de nuevo en la idea de la falta de objetivos y sin metas, de la humanidad.

En sus canciones aparecen más modelos a seguir aunque normalmente no les calificaríamos así, pero la intención contracultural les hace ser los elegidos:

  • Los duendes que van contracorriente.

  • Los extraterrestres o aquellos que vienen de Marte, porque están fuera de las normas sociales. Y en esta misma categoría el indio y el perro callejero, éste último imagen del yonki, el ladrón, el delincuente.

  • Los que se resignan a su, aunque sólo sea miserable, libertad, los vagabundos, los que registran las basuras, los que come y duerme cuando quiere.

  • El insumiso permanente, hasta de las murgas, razas y religiones, hasta de sí mismo, que se encuentra al otro cabo de la figura del terrorista.

  • El caballero andante.

  • Evaristo, el rey de la baraja, ese ludópata encarcelado que es él mismo Jesucristo, al que vejaron al ocupar su templo-casa-mercado.

Porque, "qué importa ser poeta o basura", la solución a esta vida es "ponerse siempre del revés para hacer que te siente bien". Dicho de otro modo un poco más sencilla, cualquier tipo de acción que indique provocación, te hará sentir diferente, que llevas la batuta de tu existencia y que no estas bajo ninguna de las dominaciones que la sociedad ejerce sobre los individuos. En Sin dios ni amo se grita este lema:

"corre, que no pienso esperar que me amodorre la desilusión. Salta y si no vienes te escribo alguna carta, desde una estación. No tengo amo ni dios, vivo la vida a saco. Me noto el poderío debajo del sobaco", con lo cual obtenemos otro héroe popular, el pistolero. La vida salvaje, ayudado por las drogas y el alcohol, permite la necesaria huida de la civilización que ellos llaman humanidad.

La función de las drogas es similar a una pócima de fortaleza para luchar contra el mundo, así cual si fuera un Obelix transformado por la sustancia especial, en Cabezabajo, se pide, se grita:

"necesito más olas ¡sube! Necesito cien años de tempestad pa juntar el agua con las nubes, trajinando sin descansar. Necesito más deudas ¡corre! con dragones debo pelear".

En Todos me dicen, la lucha no es contra algo tan elevado como la civilización humana, sino más interior: la

"rutina empieza a molestar, algún muro habrá que derribar. Locura ya ha vuelto a mí, yo la doy la mano y a morir, a morir".

Pero en definitiva los actos son los mismos, su espíritu el descontrol y los excesos. Quizá en su canción-cuento esté más claro:

"Érase una vez, dentro de un mundo gris, luchando por salir, una mijita de color",

las drogas le ofrecen una respuesta,

"érase una vez un incansable luchador, luchando por salir de su aburrido corazón. Érase una vez por todas las puertas por abrir - ¿a qué hora empieza la función? - cuando perdamos la razón".

La locura o mejor dicho la pérdida del control de las funciones sociales es la solución a ese sentimiento de desesperación que acompaña a la existencia, es una respuesta a la evidencia de que la vida biológica ha quedado destruida, que la vida social no tiene alternativas para los seres especiales, como es uno mismo. Es la respuesta que se da a un sistema que no te quiere comprender, "o nos dejáis jugar o sos rompemos la baraja". Es la amenaza de la banda, una amenaza muy del estilo de un Don Quijote que no conoce claramente en qué lugar se encuentran sus gigantes.

Pero aunque los principios no sean más que protestas generales y sus propuestas de lucha no propongan ninguna alternativa en particular, el discurso prende en todos los jóvenes, desanimados e impregnados de la dureza de su lenguaje, fascinados por la fortaleza de las imágenes que utilizan y que permiten imaginar una alternativa hecha con palabras, paisajes e historias. No olvidemos que estamos en la sociedad de la cultura de la imagen y que los jóvenes de hoy crecieron frente a un televisor, comics y anuncios publicitarios, estos recursos estilísticos pues forman parte de armas de éxito del grupo musical, quienes además, abusan de las palabras extremas, de las situaciones intensas y de las exageraciones de todo tipo:

"otra vez quiero más, que la lujuria no es mi único pecado capital, el orgullo y la envidia, la gula, la soberbia, la pereza y la avaricia".

El mensaje es simple: el mundo está podrido

"Tenemos el agua al cuello con tanto puto pantano, las bellotas radiactivas, nos quedamos sin marranos",

por eso, lo único que vale es ir consigo mismo, allá donde nuestras fuerzas y coraje sean capaces de llevarnos. Favorecidos por el anonimato que nos proporciona las ciudades, podemos luchar a nuestra manera,

"no me conoces. Vino ayer de Marte, soy un duende del parque nada más. Saco los dientes, soy capaz de andar en contra la corriente, aparta ya".

Nadie negara que estos son los nuevos trovadores de la canción, nos guste o no este es su mensaje y su forma de darlo, y por fin, que a las generaciones limentadas por las violentas imágenes de la televisión, hay que ofrecerles muchas explosiones para impresionarlos y atraer su atención.

Toda su filosofía, pues, está marcada por la forma de desesperanza que se cristaliza, en esta generación en forma de conformidad. Ese conformismo por el cual también son acusados y despreciados por sus mayores. La tan mencionada apatía de los jóvenes parece ser desde su punto de vista, la causa de todos los males, de las injusticias no superadas por los estados democrático-capitalista actuales. Desde su perspectiva, la nueva generación es la que debe emprender la tarea de ser motor de cambio tal como, se dice, lo fueron los universitarios y obreros jóvenes en la etapa tardo-franquista.

Por su discurso, algunas de las letras forman parte de las canciones de aceptación, por ejemplo en la postdata de Bribribliblibli (en el más sucio rincón de mi negro corazón) existe un pasaje que dice así:

"Te acompaño un rato amigo mío en tu camino, en este cruce te dejo y me voy campo a través, por tus tierras, unas fértiles, otras mal regadas",

donde se pronuncia como máxima general, un consentimiento ante cualquier circunstancia, conocemos las tierras, las buenas y las malas, caminaremos por todas ellas sin importarnos sus cualidades, mejores o peores.

En general, este sentimiento no es positivo sino que está lleno de desesperanza, en la canción Caballero andante, el hidalgo se pregunta que hará cuando toda la Tierra haya sido destruida, su respuesta es seguir caminando pero con miedo:

"Hoy morirán hojas y animales más no morirán para siempre ... y yo no he muerto, si tengo frío me caliento, si tengo miedo, que no lo tengo, susurro y pienso y para mañana ya me he comido mi pequeña ración de esperanza".

Pero siempre el joven puede sobrevivir gracias a las nimiedades inesperadas que nos suministra la vida cotidiana:

"me levanté hasta los huevos de vivir, te ví pasar y ahora ya vuelvo a sonreír".


[Siguiente capítulo: PAISAJES PARA CONTEXTUALIZAR EL MENSAJE: los decorados de la PreApocalípsis de la Humanidad., en el próximo número de Babab (Babab 20)]

 

Texto, Copyright © 2003 Ana M. González Ramos. Todos los derechos reservados.

 


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Última actualización: jueves, 1 de mayo de 2003

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