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Mater Matera.
por Manuel Bausc
Fotografiar Matera requiere palabras porque los fotógrafos no acuden al campo de batalla años
después de que la guerra haya acabado. Desde los Jesucristos crucificados en los lienzos del barroco,
a las fotos de la agencia Magnum, pasando por los aguafuertes de Goya, la iconografía del sufrimiento
humano se dibuja con personas de barro y sangre. ¿Servirá de algo entonces fotografiar las piedras del
pasado para ilustrar su desolación si ya no hay nadie que llore en ellas?
Cielo sobre el barranco / Puerta del Purgatorio[haz click en las imágenes para verlas en grande]
Desde Matera no se ve el mar, pero un cruce de tres líneas invisibles entre las orillas italianas de los mares Tirreno, Adriático y Jónico nos lleva a ella. Estamos en tierra de nadie, entre la Puglia y la Basilicata, en medio de una meseta despoblada, desforestada y seca. Al borde de un barranco profundo, profundo como una boca seca y hambrienta, Matera espera con la paciencia de siglos. Un mapa nos podría hacer pensar que Matera estuvo en el medio de todos los caminos de la antigüedad, del oriente al occidente y del norte al sur. Pero el origen de Matera, que hablan que es "oscuro", es el olvido. Todavía llegar hoy a Matera es un encuentro fortuito. La desmemoria que aleja la realidad de nosotros hace que Matera se funda con el viajero accidental en un abrazo de irrealidad.
Luz en el Sasso
Enfrente del barranco[haz click en las imágenes para verlas en grande]
El hombre ha vivido en la Matera extraviada de la civilización quizás desde antes de ser hombre. Miras atento y esperas ver salir o entrar a alguien encorvado de las cuevas del paleolítico en la ladera del talud, al otro lado de la ciudad. Pero nadie tendrá la paciencia de Matera y la mirada se estancará en los ojos negros de las cuevas.
Agujeros bajo la Madonna / Descenso[haz click en las imágenes para verlas en grande]
El centro geográfico de Matera es el cementerio que separa los "Sassi" de los "Rioni". Despliegas el plano frente a la Iglesia del Purgatorio para descubrir que estás en el centro de las dos mitades de Matera. Arriba, en la cumbre del despeñadero, sobre tierra plana, está la mitad que ha sido trazada con los tiralíneas de cinco siglos. A su espalda se cae la otra mitad de Matera por el barranco, son los "Sassi" (las piedras) y cien siglos más. Miles de agujeros en la roca. Agujero-puerta, agujero-ventana, agujero-chimenea, agujero-letrina, agujero-cuadra, agujero-útero, agujero-ataúd. Ya no vive nadie en los agujeros. La pendiente de la rambla se estratifica en mil capas de historia y cien de humanidad. Desciendes al fondo, entre el silencio presente del bullicioso pasado. Dante Alighieri nunca estuvo aquí, aunque su tránsito del Infierno al Purgatorio estuvo también sembrado de rocas y pozos.
Hacia el fondo / Agujero-ventana[haz click en las imágenes para verlas en grande]
"Luongo è la giù da Belzebù remoto tanto quanto la tomba si distende, che non per vista,
ma per suono è noto d'un ruscelleto che quivi discende per la buca d'un sasso, che'elli
ha roso, col corso ch'elli avvolge, e poco pende."
Penitencia / Sasso Barisano[haz click en las imágenes para verlas en grande]
Tus pasos hacia el hondo de la boca se atenúan por el esperpéntico llanto de los habitantes empujados a vivir fuera de la muerte. Los habitantes de hoy ya no son los de hace cincuenta años expulsados por la Santísima Sanidad. Ya no hay habitantes. Ya no se mezcla el barro con la leche, la sangre con el vino, ni los excrementos con el sudor.
Sasso Caveoso
S. Giovanni in Monterrone / Más abajo[haz click en las imágenes para verlas en grande]
Matera es madre y su origen el olvido del parto de la humanidad. Vuelvo a Matera. Por la noche, en el silencio de sus piedras. Ya no hay nadie. Nadie te ve.
Nadie en el Sasso[haz click en las imágenes para verlas en grande]
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Texto y fotografías, Copyright © 2002 Manuel Bausc.
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