Babab:
"Las palabras, pues, camarada, cojámoslas y vayamos descuartizándolas una a una
con amor, eso sí, ya que tenemos nombre de 'amigos-de-la-palabra';
pues ellas no tienen por cierto parte alguna en los males en que penamos día
tras día, y luego por las noches nos revolvemos en sueños,
sino que son los hombres, malamente hombres, los que, esclavizados
a las cosas o dinero, también como esclavas tienen en uso a las palabras.
Pero ellas, con todo, incorruptas y benignas: sí, es cierto que por ellas
este orden o cosmos está tejido, engaños variopintos todo él;
pero si, analizándolas y soltándolas, las deja uno obrar como libres alguna vez,
en sentido inverso van destejiendo sus propios engaños ellas,
tal como Penélope por el día apacentaba a los señores
con esperanzas, pero a su vez de noche se tornaba hacia lo verdadero."
A. G. C.: