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Bajo la influencia de los videojuegos

por Alberto Rahim


Durante los últimos 20 años los videojuegos han ganado un importante peso en la industria del entretenimiento. De la simpleza del "pong" a las espectaculares superproducciones que inundan las estanterías de las tiendas ha habido una espectacular evolución. Un camino en el que los videojuegos han sabido integrar en su mundo elementos cinematográficos y musicales.
En este artículo veremos la interrelación con el campo musical, en el que al igual que ha sucedido con el cine, lo que en un principio parecía una relación unidireccional ha terminado siendo de doble sentido.


Para evitar las dudas de los más incrédulos hay que remontarse a un clásico. El tema Popcorn que popularizaron a principios de los 70 en todo el mundo Hot Butter, terminó siendo una de las melodías que más insistentemente emitían los pitidos agudos de las primeras tragaperras. Lo que en un principio fue una canción pionera en popularizar el sonido de los sintetizadores moog, terminó siendo la avanzadilla de decenas de adaptaciones de éxitos de ventas que con Los Pajaritos a la cabeza se convirtieron en banda sonora de bares y cafeterías.

Se puede comenzar a hablar de música de videojuegos a partir de comienzos de la década de los 80, cuando los avances tecnológicos consiguieron ampliar el vocabulario de blips que ofrecían las primeras maquinitas. En la mayoría de los casos se limitaban a adornar con alguna melodía ya conocida las aventuras de las naves espaciales matamarcianos. Ya a mediados de la década se produce el gran estallido técnico que da pie a más de 256 colores en sus pantallas y a un adorno sonoro de acuerdo a los nuevos tiempos.

La revolución también se empieza a vivir en casa puesto que la aparición de una serie de ordenadores personales iba a retirar de la escena a las Ataris y las primeras consolas de juegos que tímidamente se habían introducido en los hogares europeos. Hablamos, claro está, de los Spectrums, Amstrad y Commodores; que pese a ser ordenadores personales consiguieron un gran gancho popular gracias a poder albergar un mayor número de videojuegos que las primeras consolas. Hasta principios de los 90 las salas recreativas y los ordenadores vivieron una relación de vasallaje en la que las primeras proporcionaban los futuros juegos de las computadoras.

Dentro de estos ordenadores destacaba por su chip de sonido el Commodore 64. La tecnología SID permitía componer con una escueta gama de sonidos las melodías que a uno se le pasaran por la cabeza. Autores como Ron Hubbard, Martin Galway o Ben Daglish crearon una auténtica leyenda al poner música a juegos como Sanxion, Bubble Bobble o The Last Ninja. Lo sorprendente es que el pasado año un pequeño sello alemán puso en circulación Input 64, un disco que recopila algunos de los mejores trabajos facturados a partir del chip SID.

La edición de este tipo de álbumes tiene también que ver con el revival del primer pop electrónico y del sonido elektro que estamos viviendo. No en vano ya años atrás gente como I/F bautizaba sus temas más conocidos homenajeando a juegos como el Space Invaders o Pack-man y artistas como Bochum Welt reivindicaban su sonido en sus lanzamientos para sellos como Rephlex. Por eso no nos extrañó que saliera a la venta Output 64, una continuación del álbum antes mencionado en el que grupos tanto electrónicos (Kissogram, Ovuca) como de guitarras (Mina, Add n to X) reinterpretaban o remezclaban las viejas melodías del Commodore.

No tuvo tantos escrúpulos Zombie Nation en 1999 cuando cosechó un considerable éxito con su tema Kernkraft 400. No reconoció, hasta que hubo una sentencia judicial de por medio, que su melodía estaba tomada de una de las composiciones de Jeroen Tel para un juego del C-64.

De todas formas no es difícil encontrar en temas del más reciente pop electrónico los guiños a la cultura del videojuego. Sus primeros ejemplos datan de 1999 y lo mismo les servía un homenaje al pinball -Petaco' 86 de Digi Onze- que un sonido extraído de la Game Boy que servía de gancho en el single Jolie Dragon de los franceses Le Tone. Antes hay joyas como Video Games que a principios de los 80 publicó Cerrone bajo el alias de Alien o Wu Tang Clan, que inundan sus álbumes de breaks con sonidos de golpes de karate y espadazos que bien podrían estar extraídos de algunas de las múltiples secuelas del Street Fighter.

Precisamente Wu Tang Clan fueron de las primeras formaciones en protagonizar un videojuego a principios de 2000. Algo que ya sucedía con titulos de filmes y estrellas del deporte pero que también ha llegado al mundo del pop. ¡Y si no que se lo digan a Britney Spears que también era la estrella de un juego para poner a prueba tu destreza bailando! Respecto a los tipos de juego siempre hay curiosidades; en el SmackDown! Just Bring It puedes partirle la boca a Fred Durst, mientras que el Zombie Kong de Gorillaz es de los de plataformas.

En los últimos meses también se ha hablado mucho de emuladores de SID y programas como el Nanoloops, que funciona como un editor de sonidos muy simple y cuya principal característica es funcionar solamente con los sonidos de las primeras Gameboys. Por cierto, también es posible encontrar un CD recopilatorio en el que inquietas mentes de la electrónica actual nos ofrecen sus experimentos con dicha herramienta.

Realmente y como encabezábamos el relato, la industria del videojuego ha sido capaz de desarrollarse tanto como para ponerse al nivel de cine, música o cómic. Cuando antes esas disciplinas servían de modelo para los juegos, estos hoy en día contratan a voces de conocidos actores o a bandas para que les compongan el soundtrack. Los más requeridos son los grupos de hip hop y bandas de nu-metal, apelando al entorno urbano donde suelen acontecer las partidas. Pondremos como ejemplo de esto el JSFR-Jet Set Radio Future de la Xbox cuya banda sonora será editada en CD y tendrá temas exclusivos de The Latch Brothers, un proyecto paralelo de Mike D de los Beastie Boys y bandas como Bran Van 3000 o The Prunes.

Sin lugar a dudas, el futuro pasará obligatoriamente por los altavoces de la tele cada vez que enchufes uno de estos ingenios cada vez más avanzados.

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Enlaces recomendados:

www.enduro-disks.de
www.nanoloop.de

 

 

Texto, Copyright © 2002 Alberto Rahim. Todos los derechos reservados.
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Última actualización: martes, 30 de abril de 2002

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