Biblioteca Babab
[Visita nuestra Biblioteca: libros completos totalmente gratis]

Literatura | Música | Imagen | Sabidurías | Desasosiegos | Foro | Biblioteca



La Muerte del Chaski*: el precio de la verdad
Mordaza a la libertad de expresión, amenaza a la democracia

por María Montealegre


En 1993 la Asamblea General de las Naciones Unidas, a petición de la UNESCO, declara al día tres de cada mayo "Día Mundial de la Libertad de Prensa" con el propósito de establecer los principios fundamentales de este derecho. Alrededor del mundo, esta fecha coincide con la Declaración de Windhoek, que da la oportunidad de informar sobre las violaciones a la libertad de expresión y alertar, de la muerte de periodistas alrededor del planeta en el desempeño de su profesión. Este año la conmemoración tendrá lugar en Manila (Filipinas), en torno al tema "Terrorismo y Medios de Comunicación".


Del Dicho

El derecho a la libertad de pensamiento y expresión resulta esencial para el desarrollo de la democracia y para el desarrollo pleno de los derechos humanos. La libertad de expresión es universal e integra la facultad jurídica que asiste a toda persona, individual o colectivamente considerada, para expresar, transmitir y difundir su pensamiento, no en vano es reconocida como cimiento de las modernas sociedades democráticas desde sus orígenes.

Ya la declaración del pueblo de Virginia, en 1776, recogía en su artículo 12: "la libertad de prensa es uno de los grandes baluartes de la libertad y no puede ser restringida jamás por gobiernos despóticos", así mismo la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, proclamada por la revolución francesa, señalaba: "la libre comunicación del pensamiento y de las opiniones es uno de los derechos más preciados del hombre". Después todos los países, que se preciaban de catalogarse como democráticos, reconocieron a estas libertades como derechos fundamentales dándoles unánimemente, el rango de constitucionales. El derecho se globalizó con la Declaración de los Derechos Humanos de la ONU en el pasado siglo XX.

Esta globalización del derecho en los códices no se trasladó al plano material, a pesar de que la democracia sigue ganando terreno en el universo de los regímenes políticos a escala mundial, una de sus bases más necesarias, sigue estando amenazada. Las violaciones diarias a la libertad de expresión ponen en duda el pluralismo de muchas de nuestras sociedades, este hecho se vuelve trágico en los países en vías de desarrollo.

Un derecho tan antiguo, pilar de la democracia, sigue estando en peligro de muerte en la posmoderna sociedad de la información, así se pone de manifiesto después de un escueto recorrido por el panorama mundial.



Al hecho

Distintas organizaciones de prensa internacional1, revelan que en muchos países el silencio se prefiere a la verdad, así lo hace constar el IPI, Instituto Internacional de Prensa, en su informe del año 2001, según el mismo: "el nuevo milenio muestra una terrible evidencia: el alto precio pagado por los periodistas en el ejercicio de su trabajo".

En el año 2001 fueron asesinados 40 trabajadores de la información, la mayor parte de ellos en circunstancias de despiadada violencia. La guerra, los conflictos internos, el narcotráfico, el terrorismo, la corrupción política, los intereses particulares y las venganzas, son causas comunes de estos actos de muerte.

El continente americano está a la cabeza como escenario habitual de estas violaciones a la libertad de expresión, el año pasado, 20 comunicadores perecieron víctimas de distintos fuegos. Asesinatos, secuestros, prisión injusta, amenazas e intentos de promulgar leyes restrictivas a la información caracterizan el paisaje en América Latina, continuando, en diversos países del continente, los intentos de acallar voces que a través de la prensa, realizan esfuerzos por mantener vivo el derecho a buscar y difundir información libremente y sin censura.

Para el relator de la OEA, Organización de Estados de América, Santiago Cantón, los países que presentan diagnósticos más preocupantes son: Colombia, Cuba, Venezuela y Perú y México. Respecto a Venezuela la alarma la constituye la promulgación de leyes constitucionales por parte del gobierno Chávez, que amenazan el libre ejercicio de las libertades, a pesar de estas denuncias, ninguna amenaza ni encarcelamiento de profesionales ha sido reportado desde este país. En el caso de Cuba, "la situación en esta nación ha mostrado un constante motivo de alerta, es un país donde la libertad de prensa es una ficción", según un comunicado de la Sociedad Interamericana de Prensa, SIP, de abril del presente año. En Perú los ataques a la prensa de oposición, del anterior régimen fujimorista, obligaron a muchos periodistas de este país andino, a escapar en calidad de asilados, o vivir en el temor del silencio.

De nuevo y lamentablemente, Colombia es huésped de honor en la categoría de países violadores de la libertad de expresión.


Colombia, en negra

Colombia se ha convertido en el país más peligroso para el ejercicio del periodismo en América Latina y el segundo en el mundo después de Argelia. Los periodistas colombianos se han convertido objetivo militar de los violentos, más de la mitad de estas muertes se inscriben en la violencia política. En la última década han sido asesinados 40 periodistas, ya van cuatro en el curso del 2002, y desde 1999, al menos una treintena han emprendido el camino al exilio. El conflicto interno, por no decir la guerra abierta que vive el país, es la principal causa de esta violación a los derechos humanos en la democracia más antigua de Sudamérica.

Durante el proceso del diálogo de paz entre el gobierno Pastrana y las FARC, Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, que buscaba una salida negociada a la guerra que desangra al país, se produjo una radicalización de todos los grupos armados, que sigue en aumento desde febrero, tras la ruptura de los diálogos. Los informadores se enfrentan a torturas, secuestros y muerte en su diario vivir. Si bien los ataques contra periodistas y medios de comunicación han llegado ya a las grandes ciudades, la situación en las provincias alejadas, donde los grupos armados tienen sus feudos o se disputan el control territorial, es más grave.

Tres colombianos están incluidos de las listas de los tiranos de la prensa en el mundo. Carlos Castaño, líder de las AUC, Autodefensas Unidas de Colombia, es uno de los que acaba de integrarse al club, y es que, aún teniendo en cuenta la violencia generalizada en Colombia, en la que todos los bandos han atacado a periodistas, Castaño sobresale. Se le acusa de ser el responsable directo de al menos ocho muertes y de casos de tortura. Su estrategia: amenazar a terroristas cuyos reportajes le molestan o a los que considera que apoyan a la guerrilla.

La insurgencia no se queda atrás, las FARC, la guerrilla más importante del país, está representada por su comandante en jefe Manuel Marulanda Vélez, alias Tirofijo, que en distintas ocasiones ha señalado que: "periodistas de diferentes medios de comunicación defienden la militarización y asumen posiciones guerreristas frente al proceso de paz". Sin embargo mientras se llevaban a cabo los diálogos, ningún enviado especial o corresponsal en la zona de despeje, región de 42 mil kilómetros cuadrados habilitada para llevar a cabo las negociaciones, ha denunciado amenazas, presiones o censuras por parte del grupo insurgente. Por último, otro de los considerados depredadores de la prensa, Nicolás Rodríguez, comandante del ELN, Ejército de Liberación Nacional, ha señalado públicamente que los periodistas que hagan apología de las actividades del ejército y de los paramilitares, deben de considerarse "objetivos militares". Tampoco hay que olvidar a las Fuerzas Armadas colombianas, que, según organismos internacionales de defensa de derechos humanos, como Human Rights Watch, son cómplices de los sanguinarios paramilitares en muchas de sus masacres. En la mayoría de los casos, los crímenes y ataques quedan impunes, en Colombia la impunidad se sitúa por encima 97%.

Otra de las amenazas a la libertad de expresión la constituye el acelerado proceso de concentración de la propiedad de los medios de comunicación, que a menudo olvidan que la información es un servicio público. Lamentablemente en las últimos tiempos hemos sido testigos del cierre como diario de periódicos con una centenaria trayectoria. Estos hechos amenazan la distribución de información imparcial y veraz y facilita la manipulación política de los medios al servicio de los grandes monopolios económicos del país, cerrando la posibilidad de existir a una prensa independiente.

Al final todos buscan lo mismo: mantenerse en el poder mediante el control de la información y la supresión de toda crítica, lo que conlleva a la reducción del pluralismo y la independencia, en sociedades, de per se, exclusivistas.

Con este panorama, podemos dilucidar que si la libertad de expresión es una piedra angular en la existencia de una sociedad democrática, la democracia está herida, y lo está de muerte. Donde no hay democracia no hay prensa libre, pero también es verdad que, donde no hay prensa libre no podemos hablar de democracia.


La verdad

El objetivo fundamental de la prensa debe de ser indefectiblemente la búsqueda de la verdad, en cumplimento de una decisiva función social: la de informar a la opinión pública sobre la realidad de los hechos. La credibilidad de la prensa está ligada a su compromiso con la verdad. El acceso al conocimiento y a las ideas de los pueblos reduce las posibilidades de conflicto e incrementa la posibilidad de cooperación entre las naciones sobre la base del consenso. A través de la democratización de las relaciones entre los pueblos, las naciones y los estados, la diversidad de ideas continúa enriqueciendo al mundo. El derecho a informar e informarse es una condición necesaria en la búsqueda de la paz y la libertad.

_________________

Notas:

* Los Chaski, eran los mensajeros, que en el antiguo imperio Inca de los hijos del Sol, se encargaban de llevar la información a los cuatro puntos de la civilización incaica.

1. En cuanto a organismos de prensa internacional, las fuentes consultadas fueron: RSF, Reporteros sin Fronteras, OEA, Organización de Estados Americanos, WAN, Asociación Mundial de Prensa, CPPC, Comisión de Protección a Periodistas de Colombia, SIP, Sociedad Interamericana de Prensa, y las conocidas IPI Instituto Internacional de Prensa, y la UNESCO.

 

 

Texto, Copyright © 2002 María Montealegre.
Ilustración, Copyright © 2002 Rosana Gutiérrez y Mario Fernández
Todos los derechos reservados.
mariapandora.com

 


Babab.com
Para contactar con nosotros entra aquí
Última actualización: martes, 30 de abril de 2002

Copyright © 2000-02 Mañana Es Arte A.C.
Prohibida la reproducción de cualquier parte de este sitio web sin permiso del editor. Todos los derechos reservados.