Andamios a Priori II: Las Matemáticas Útiles y el Arte
por Raúl Devia López
En el anterior número de esta serie de cuatro sobre la relación entre las matemáticas y el arte intenté dividir en tres dicha relación.
Los apartados de los que constaría el ensayo serían, por este
orden: Las matemáticas útiles y el arte, Las matemáticas en la
literatura, la religión y la metafísica y por último, Las
matemáticas como arte en si mismo.
En las siguientes páginas me dispongo a desarrollar el primero de
estos tres puntos.
Tal vez para alguien alejado del mundo matemático, esta primera
parte sea la de más fácil comprensión ya que el concepto de
matemáticas aquí se asemeja mucho al de herramienta. Para nosotros,
durante las próximas paginas, las matemáticas serán una herramienta
útil que ayude a los artistas en el desarrollo de su talento
(ejemplo numero 1) o que siente las bases de cualquier otro
desarrollo posterior (ejemplo número dos). Por muy reacio que se sea
a establecer una relación entre matemáticas y arte, cualquier
persona puede ver que aquí es clara y que, seguramente, sin los
desarrollos matemáticos expuestos, elementales por otra parte, se
hubiera hecho muy difícil el avance de las artes, o al menos el
concepto que de ellas tenemos en la actualidad.
Para ejemplarizar esa indudable utilidad de las matemáticas
utilizaré dos casos concretos de una infinidad de posibles opciones.
Los conceptos matemáticos que soportan dichos ejemplos son, espero,
de fácil comprensión para todo el mundo.
En el primer ejemplo hablaré de la relación entre las matemáticas
y la pintura de un modo muy concreto. Me apoyaré en la geometría
proyectiva que surgió en el renacimiento como una necesidad de los
pintores de dar rigor matemático al dotar a sus cuadros de
perspectiva.
En el segundo ejemplo veremos como las bases de la música
occidental se asientan en los conceptos de proporcionalidad
desarrollados por los matemáticos griegos de una manera casi
indistinta a como de desarrollaban otras ideas de carácter
filosófico.
Tema este, la matemática griega, al que volveremos a la hora de
hablar de la metafísica matemática tomando como ejemplo la escuela
pitagórica (también mencionada en este apartado).
Como se puede ver, las fronteras entre lo puramente útil y los
desarrollos mas místicos no son demasiado nítidas y puede que a lo
largo del articulo saltemos de una a otra orilla de una manera no
intencionada. Agrupar las matemáticas, como cualquier otra
disciplina intelectual, en cajones separados, es una tarea
prácticamente imposible, y aunque intentaré en la medida de lo
posible mantenerme en el lado útil, veremos que a ciertos
niveles los límites no están muy claros.
La Geometría Proyectiva y su relación con la Pintura
Renacentista
Nos encontramos en la agonía de la Edad Media. La concepción
teocrática de la sociedad, y por tanto del arte, daba paso a una
visión mas profunda, volviendo a los clásicos en lo que se ha
llamado revolución laica de la sociedad occidental. El
conocimiento y la cultura cambian de manos, o sería mejor decir que
se reparten, y la iglesia deja de ser la dueña del monopolio
intelectual arrebatándole en parte su capacidad dogmatizante.
La invención de la imprenta así como determinados movimientos de
carácter teológico ayudan de manera determinante a que nuestro
mundo de un paso de gigante para la eterna lucha del hombre por
conocerse mejor (lucha que sabemos perdida desde siempre, tal vez
ahí esté la gracia).
En pintura, como en el resto de las artes, este proceso de
realiza de manera paulatina.
Como ya hemos dicho, el objetivo del arte ahora es buscar la
verdad en las cosas, volver a la naturaleza e intentar aprehender su
esencia sin interferencias de carácter más supersticioso que
teológico. De aquí surge la necesidad de los pintores de trabajar
con la perspectiva.
Durante la Edad Media, si queríamos representar una virgen o una
escena sacra, lo que realmente importaba era el primer plano, que
sobresalía sobre el resto dejando como prioridad secundaria el resto
de la obra. Así, muchas veces se rellenaba el fondo con colores
dorados u otros que ayudaran a fijar la vista en el objeto
verdaderamente interesante. Esto no es más que una concreción de la
idea que de la naturaleza humana se tenia en la Edad Media. Las
verdades teológicas relucían de manera incuestionable sobre
cualquier otro conocimiento periférico.
Pero con la gradual llegada de este cambio intelectual, los
pintores vieron surgir la necesidad de sistematizar de una manera
rigurosa los hasta entonces pueriles intentos de usar la
perspectiva. El artista intenta imitar lo que el ojo ve disminuyendo
la intensidad de los colores y proponiendo una reglas basadas en la
óptica.
El primer intento, matemáticamente todavía inconsistente, se debe
a Leone Batista Alberti (1404-1472) que en 1435 en su libro
Della pittura (impreso en 1511, cuarenta años después de la
muerte de Alberti) intenta dar unas reglas para conseguir que lo
pintado se asemeje a lo que realmente vemos, ayudado de la
óptica.
Para ello sugiere que el objeto enfocado por el ojo deja una
proyección en la tela del cuadro en su camino hacia
nosotros.
Así las rectas que unen nuestro ojo con el objeto se
convierten al pasar al lienzo en puntos si son perpendiculares a él y
en sombras de ellas en el caso contrario .
Otras obras de importancia en este sentido son las
de Pietro della Francesca (1410-1492) De Prospettiva
pingendi en el que enseña a pintar capiteles corintios en
perspectiva y, como no, Leonardo da Vinci (1452-1519) que en su
Trattato della pittura resume todas sus investigaciones
sobre el tema. Según él la perspectiva es la herramienta más útil
para conseguir plasmar la realidad.
Frases suyas son:
Nadie que no sea matemático debe leer los principios
de mi trabajo
No hay certeza alguna allí donde no se pueda aplicar
algunas de las ciencias matemáticas
Leonardo
es el ejemplo arquetípico de relación entre matemáticas y arte, pero
según los autores especializados en el tema el artista con mejor
base matemática fue Durero (1471-1528) que en
su Underweysung der Messung mid dem Zyrkel und
Rychtscheyd
compendió todos los conocimientos sobre perspectiva adquiridos en
Italia.
A partir
del año 1500 la perspectiva estaba perfectamente integrada en la
formación de cualquier pintor aunque faltaba todavía rigor
matemático. Esta axiomática vendría dada a partir de 1600 por
Desargues como máximo representante de los padres de la
geometría proyectiva
.
Pero
cabría preguntarse: ¿qué es la geometría proyectiva?, ... ¿en qué se
diferencia de la geometría normal o Euclídea?, ... ¿por qué
los balbuceos teóricos anteriormente citados dan pie a esta
disciplina? La geometría proyectiva es, de manera breve y poco
académica, un intento de hacer geometría normal
considerando como iguales objetos que lo son desde el punto de vista
de la perspectiva.
Así, por
ejemplo, dos rectas que son paralelas (y por tanto NUNCA se cortan),
en la geometría proyectiva pasan a cortarse en el punto de
infinito
.
No trabajamos con los objetos en si, sino con cortes
de estos objetos con un plano (que para nuestro ejemplo podría ser
el lienzo de un artista) y con un punto imaginario, el del infinito,
que podría asemejarse al ojo del observador.
Para fijar
la idea de que dos paralelas se cortan imaginemos la típica
carretera que se prolonga hasta el horizonte en cualquier dibujo de
un paisaje . Aunque sabemos que nunca se cortará
da la impresión
de cortarse detrás de las
montañas.
Gracias a estos estudios los pintores, en general los artistas,
obtuvieron reglas matemáticas claras de cómo jugar con la
perspectiva en los cuadros, teniendo en cuenta que estos no son mas
que intersecciones de rayos luminosos (que van desde el objeto hacia
el cuadro) con el lienzo (idea ya dada por Alberti).
Viendo estos ejemplos podemos hacernos una idea de lo útiles que
resultaron los estudios de geometría proyectiva que empezó
oficialmente Desargues.
Evidentemente los matemáticos no se quedaron aquí y siguieron con
el desarrollo de esta disciplina hasta límites teóricos que se
salieron enseguida del campo de lo útil.
Hoy en día la geometría proyectiva es una de las ramas del
conocimiento matemático más bellas y su desarrollo surge casi en
paralelo con la geometría normal.
Así, si estudiamos cónicas en la geometría normal, con un breve
retoque teórico también las podremos estudiar para el caso
proyectivo. De igual manera ocurre con el resto de objetos
matemáticos. Una curva o una transformación en el plano pueden ser
estudiadas desde el punto de vista normal y proyectivo.
Como se puede ver, todos estos estudios se salen, en principio,
de lo más eminentemente útil, como era lo anterior, pasando a tener
importancia en sí mismos.
La Matemática Griega y su relación con
los orígenes de la Estructura Musical.
Que los pilares de nuestra civilización se encuentran en la
cultura griega es algo que nadie discute. Desde concepciones
políticas hasta criterios estéticos, la inmensa mayoría de los
puntos de arranque de nuestra historia tienen que ser buscados entre
Euclides, Platón, Aristóteles, Homero etc.
Pero algunas veces, estas bases resultan difíciles de reconocer
por obvias.
Entre los no estudiosos de la historia a veces surge la tentación
de calificar sus intentos de hacer ciencia, filosofía o política
como balbuceos propios de un niño. Esto es obviamente una herejía a
los ojos de cualquiera que profundice un poco más en el tema.
La importancia de su filosofía, en muchos casos, no es tanto su
concepción del mundo ni de la naturaleza sino haber sido los
primeros (al menos teóricamente) en romper con la idea mítica e
irracional del universo y haber dado alternativas racionales a una
concepción de la vida guiada por fuerzas literalmente
inexplicables.
Así, gracias a los griegos, el ser humano abandona la infancia e
inicia un camino de constante interiorización del mundo que nos
rodea que nos lleva hasta hoy (tal vez no muy lejos de donde nos
dejó el autor de La república).
En matemáticas la situación es prácticamente la misma. Problemas
que ahora pueden parecer obvios o algo naif comparados con
la elevada matemática actual son, sin duda, la base de siglos y
siglos de especulación matemática. Carecerían completamente de
sentido los estudios geométricos actuales sin aquel la
hipotenusa al cuadrado es igual a la suma del cuadrado de los
catetos en un triangulo rectángulo conocido como Teorema de
Pitágoras.
Los griegos consideraban las matemáticas como hermana de otras
disciplinas como la metafísica (o sería más correcto decir
filosofía). Un ejemplo de esto es una paradoja típica entre los
matemáticos conocida por la paradoja de Aquiles y la
tortuga. Esta curiosa refutación del movimiento surge
de Zenón de Elea, un matemático-filósofo discípulo de Parménides y
por tanto preocupado por la demostración de la no existencia de
movimiento. Conocemos la existencia de estas paradojas gracias a
Aristóteles que comenta las afirmaciones de Zenón en sus textos y
aprovecha para refutarlas.
En pocas palabras, esta cuestión filosófico-matemática se puede
enunciar así:
Si el veloz Aquiles compitiera en una carrera con la lenta
tortuga dejándola solamente un metro de ventaja, le sería imposible
ganar ya que, cuando Aquiles haya llegado al punto de inicio de la
tortuga, esta ha recorrido ya alguna distancia y para cuando Aquiles
llegue a la nueva posición de la tortuga, esta ya se ha desplazado
prolongando la persecución hasta el infinito (ver figura 3).
Aristóteles se encarga de tirar por tierra esta aparentemente
contradicción entre la idea de movimiento geométrico-temporal y la
experiencia sensorial. Considera que estamos mezclando conceptos
como el espacio y el tiempo, finitos en cuanto a extensión pero
infinitos en cuanto a posibles divisiones. La idea de lo matemático
y lo filosófico aquí se diluyen completamente. Además podemos ver
como lo matemático va unido casi siempre a lo geométrico. Esta
ultima razón es la que hace vital el estudio de las proporciones y
su relación con la música. Para un pueblo tan preocupado por el
equilibrio y la perfección de formas la música no podía carecer de
sistematización matemática. Para ello aparecen los Pitagóricos.
Entre secta y corriente filosófica, este grupo de pensadores
encabezados por el propio Pitágoras, de los que hablaremos con mas
extensión en el siguiente capitulo, creía que la naturaleza y el
mundo estaban regidos por números. Así, todo puede ser explicado por
medio de relaciones entre números y por supuesto la música no iba a
ser menos. Para ellos la numerología de las matemáticas se
deducía de dos hechos:
- El sonido de una cuerda pulsada depende de la longitud de
esta.
- La longitud de cuerdas igualmente tirantes que desprenden
sonidos armónicos está en una razón igual a las razones de números
enteros.
De esta forma, conseguiremos un sonido armónico con dos cuerdas
igualmente tensas si una de ellas es igual al doble de la otra. Otra
posible relación entre las cuerdas puede ser de tres a dos y la
diferencia de tonos (usando terminología actual) sería de una
quinta. De aquí podemos deducir escalas de un modo casi algebraico y
por tanto, basándonos en teorías sobre proporciones, números
místicos e incluso relaciones con la naturaleza, una mística de
los sonidos tan del agrado de esta escuela griega.
Si el papel de escala es el de dar forma a la creación musical,
se puede decir que los pitagóricos y sus relaciones entre sonidos y
números intentaron unir forma y fondo por medio de las matemáticas
(concretamente de la teoría de proporciones). Precisamente ese será
uno de los papeles destacados de las matemáticas a lo largo de la
historia en su relación con el arte.
Otras aportaciones de las matemáticas griegas a la historia de la
estética racional del arte se pueden apreciar, aunque aquí
no nos pararemos en ello, en la arquitectura. La sección áurea
(también usada en pintura hasta nuestros días) consiste en lo que
los griegos consideraban ideal de proporción entre los lados de un
rectángulo.
Esta proporción era de (1+(5)^1/2)/2 y se puede apreciar en la
estética artística occidental, desde el Partenón a cuadros de Dalí.
Las teorías de las matemáticas griegas sirvieron, como ya hemos
reseñado antes, como punto de partida de muchos de los desarrollos
posteriores y como inicio de una etapa de especulación racional que
nos lleva hasta nuestros días.
Además, en la época griega se da como en casi ninguna de la
historia esa unión que venimos propugnando a lo largo de esta serie
de artículos entre matemáticas, arte y metafísica.
______________
A lo largo de estas páginas me he propuesto ejemplarizar una de
las tres tesis que incluía el artículo introductorio: que las
matemáticas pueden relacionarse con el arte de una forma útil. En
principio, cuando uso el termino útil quiero decir
alejado de la abstracción propia de la alta matemática. Y
es así como en estos dos ejemplos hemos visto que surgen los
elementos matemáticos para apoyar determinadas creaciones
artísticas. Su génesis se realiza completamente pegados al
suelo aunque luego por la inercia tomada en su desarrollo
inicial se eleven hasta rozar la abstracción.
En ninguno de los dos ejemplos mi objetivo era hacer un estudio
matemático detallado de las dos disciplinas en juego (la geometría
proyectiva y la teoría de números pitagórica) sino que he dado más
importancia al contexto histórico en el que surgen y a la necesidad
de axiomatización matemática que tal contexto requería. De esta
forma se puede apreciar que, tal vez, el articulo cede un poco del
espacio propio de las matemáticas útiles a concepciones más
históricas o estéticas de dicha materia.
Para una mayor profundización en el estudio de estas ramas de las
matemáticas tanto en su vertiente histórica como en la analítica
recomiendo los libros reseñados en las lecturas
recomendadas.
Si simplificamos los argumentos expuestos hasta lo insultante,
podríamos afirmar que sin las matemáticas no existirían la pintura y
la música como hoy las entendemos.
Esto, aparentemente, supone tirar piedras sobre mi tejado
matemático-artístico. De la anterior afirmación se podría deducir
que las matemáticas no son mas que una ciencia AL SERVICIO de otras
disciplinas y que su desarrollo solo tiene sentido en cuanto
herramienta.
En el siguiente artículo veremos como, según mi criterio, las
matemáticas surgen también en paralelo con las preocupaciones
metafísicas y esta, la metafísica, no se puede considerar
precisamente como parangón de disciplina útil (si así fuera el mundo
sería un lugar distinto, muy distinto).
_______________
Bibliografía:
HERNÁNDEZ PEÑALVER, Gregorio. Los
orígenes de la geometría proyectiva.
Seminario de historia de la matemática
Vol I.
Universidad Complutense
SMITH, D.E. History of
mathematics.
Vol I y II.
Dover publication inc
Lecturas Recomendadas:
PASTOR, Rey y BABINI, Jose. Historia de
la matemática.
Vol I y II J.
Gedisa ed.
BOYER, Carl B. Historia de la
matemática.
Alianza Universidad Textos
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