
 |
Leopoldo Lugones o el lirismo científico (II): De Lunario
Sentimental por María Ángeles Vázquez
(en homenaje a Jesús Benítez)
"Lamer el borde de la luna, como si fuera de caramelo".
[Este artículo tiene una parte
precedente]
Los escritores modernistas
reciben influencias directas de todos los grupos europeos de la época -del Simbolismo
especialmente- y que coinciden temporalmente con el Noventaiochismo español y el Modernismo
del otro lado del Atlántico. En consecuencia, éste ofrece características de todas las
escuelas contemporáneas, lo que provoca que uno de sus rasgos definitorios sea la
capacidad de síntesis o de adaptación. Fue un movimiento de extraordinaria amplitud y
complejidad cuyos límites entran en contacto con técnicas de los realistas, naturalistas
o simbolistas, con ideas religiosas ortodoxas y heterodoxas, con cientifismo y fantasías
exacerbadas, aunque sin duda la manifestación más destacada la hallamos cuando es el
primer momento -dentro del ámbito hispano- en que se comienza a entender el poema como
objeto estético y armónico. Los poetas comienzan a considerar cada una de sus obras como
un sistema en el que todo debe funcionar cadenciosamente, aunque por otra parte, especulan
con lo caótico, lo indefinido, lo sugerente, lo ambiguo, que fueron genuinas metas
ideales para muchos escritores de la época. Como ya lo fuera para el movimiento
romántico, el misterio continúa siendo objeto atrayente, no solo para producir
turbación al lector, sino para transmitir sensaciones de vértigo, de desconcierto, de
temible inseguridad...



Gran parte de la crítica especializada se muestra de acuerdo en que el
primer autor de la corriente fue el cubano José Martí con la edición de Ismaelillo
en 1882, pero es obvio que se pueden rastrear rasgos modernistas en escritores anteriores.
A partir de estas fechas, se desarrollaron dos grandes etapas en el movimiento: la de
iniciación, representada por Manuel Gutiérrez Nájera (México), Julian del Casal
(Cuba), José Asunción Silva (Colombia) y Rubén Darío (Nicaragua), entre otros. Otra
etapa se ejecuta a partir de 1896, localizada en torno al Río de la Plata, en la que
además de destacar de nuevo a Darío, se le suman Leopoldo Lugones (Argentina), Julio
Herrera y Reissig (Uruguay), Ricardo Jaimes Freyre (Bolivia, aunque vivió en Argentina),
José Santos Chocano (Perú), Amado Nervo (México) y Guillermo Valencia (Colombia).
Como ya adelantáramos en nuestro estudio
anterior, Lugones es un lúcido exponente del Modernismo latinoamericano. Su actividad
literaria la inicia a los 18 años como director del Pensamiento libre, periódico
literario liberal, y como poeta compone "Los mundos" (1892, poema panteísta
sobre la vida de los planetas). Tras una larga trayectoria política e intelectual, un
viernes 18 de febrero de 1938 se retira a la zona costera de Tigre y se suicida tomando
cianuro. Meses después se publicaron Roca (inconcluso) y Romances de Río Seco.
Respecto a su polémico suicidio, además del imaginable aislamiento social por sus ideas
cada vez más radicales, su hijo no ha deseado nunca hacer manifestación alguna al
respecto, solo afirma que " ...una tremenda realidad, compuesta de pena, soledad y
angustia precipita al ser y despéñalo en la eternidad" (1)
La historia de Lugones es por tanto amenazadora y misteriosa. Tensa.
De Lunario sentimental
Tradicionalmente la Luna ha sido representada como dualidad con el Sol.
Esta oposición misteriosa se sustenta en el hecho de que el día solar es constante,
regular, racional, mientras la Luna representa lo intuitivo, la duplicidad, la
reintegración. El simbolismo lunar ha representado desde siempre temor por su apariencia
heterogénea. Es muy abundante el símbolo de la serpiente o el monstruo marino (ver
Mircea Eliade, 1981) que aparece y desaparece y que adopta la forma cíclica y circular
relacionada con lo fálico y con la brujería.
Si aplicamos las acepciones que de Luna se recogen en el Diccionario
de Autoridades, en el María Moliner y en el de la Real Academia, entre
otros, podríamos entender que Lugones trata de presentarnos una especie de efemérides
delirante, un catálogo de emociones que incluso pueden parecer repetidas y previsibles.
La obra sería entonces un directorio lírico o una recopilación de síntomas producidos
por el satélite Tierra en una persona especialmente sensible o doliente, incluso puede
interpretarse como que esa obra ha sido escrita por un auténtico "loco", si lo
observamos desde la irónica línea patente en el texto.
En el "Prólogo" del Lunario... podemos encontrar
abundancia de datos relacionados con el libro. Se trata de un texto en el que ya se
encuentran bastantes rasgos de la anfibología característica del poemario, contribuyendo
esto a crear cierto aire polémico que ha sido destacado por Borges y muchos otros
estudiosos lugonianos. Borges distingue que uno de los aspectos más discutidos de la
creación lugoniana es que " ...adoleció de dos supersticiones muy españolas: la
creencia de que el escritor debe usar todas las palabras del diccionario, la creencia de
que en cada palabra el significado es lo esencial y nada importan sus connotación y
ambiente" (2) Pareciera que para Borges, el exceso de verbalidad perjudica al
texto poético porque distrae al lector hacia la forma y no destaca suficientemente el
contenido, aunque pudiera ser que a él le esté traicionando su propia estética al
concebir estas afirmaciones.
La metáfora es, según el prólogo del texto que analizamos, el
argumento de la creación literaria y sobre todo, poética, puesto que en Lugones, el
verso debe producir agrado a partir de la concisión y la claridad, y
estas han de ser a su vez, cualidades fundamentales. La tendencia a la condensación
produce en el idioma una gran riqueza semántica en la que la metáfora se ha convertido
en el mejor modelo. Su uso por parte de los poetas ha de ser absolutamente libre, -otra de
las habituales ambigüedades lugonianas-: en sus poemas tenemos la sensación de que
desarrolla una enorme libertad respecto a las formas más rígidas, pero en el fondo
mantiene con gran constancia, rasgos comunes que no son novedad, ni independencia, ni
facilidad.
Una de las peculiaridades que más nos interesa de la obra de Lugones,
es el avance de trazos vanguardistas que tanto han admirado a críticos y poetas. La
adjetivación infrecuente, las rimas extrañas, la asociación de ideas o realidades
distantes, la ruptura permanente y consciente del ambiente o tono lírico, la continua
falta de respeto a los temas más sagrados y el ataque indiscriminado a cualquier asunto
que pudiera recordarle a la estética sentimental burguesa. Todos ellos se convertirán en
esencia importante para la "deshumanizada" estética de años posteriores. El
punto de vista lugoniano, que se mueve con frecuencia entre el puro juego y lo intuitivo,
debió resultar especialmente grato y, por supuesto, muy próximo a las vanguardias de la
segunda década del siglo XX. El deseo del autor de buscar críticamente inéditos modos
literarios y su codicia por degradar a la Luna como sustancia poética habitual, parecen
conducirle a alterar o ignorar las formas tradicionales, a usar un léxico aparentemente
oscuro y cerebral, unos divertimentos verbales sorprendentes y una mezcla de niveles de
lenguaje, de términos científicos y coloquiales que, por sí mismos, se convierten en un
elemento significativo dentro de los textos y que ya anuncian, sin saberlo, los hallazgos
de la vanguardia años más tarde. Se podría afirmar que toda una corriente de Ultraísmo
argentino, marcada por la intención de la burla y la desmitificación, deriva en cierto
modo en Lugones, para culminar en las teorías de un sorprendente Macedonio Fernández.
Lo que si resulta muy integrado en la corriente modernista, son los
temas del Lunario... La misma luna, los personajes de la "commedia
dell'arte", los pastores con espíritu refinado, las hadas, los artistas bohemios...
Por otra parte, la creación de ambientes artificiales (como pretende el protagonista de
"Inefable ausencia"), la autorreferencia burlesca, el prosaísmo deliberado, los
recursos frecuentes a la locura, la muerte o el suicidio, siempre manteniendo una
inflexión en la que apenas cabe el sentimentalismo o el optimismo y sí predomina cierto
cansancio por la vida. Asimismo, Lugones desarrolla toda una serie de temas relacionados
con los ambientes urbanos próximos al público burgués, que es el supuesto receptor de
la literatura modernista. También se deja arrastrar por un verdadero frenesí, en una
especie de orgía metafórica, que dentro de su tendencia irónica, le lleva en ocasiones
a no evitar siquiera las cacofonías o los rasgos "poco" poéticos, todo ello
por su continuo afán transgresor de las solemnidades líricas del periodo. En este mismo
sentido, se podría afirmar que también sus procedimientos estilísticos se orientan
hacia esa poetización de lo grotesco, ese intento de recrear un mundo que se ve con
pesimismo, crear belleza con objetos desagradables, como símbolo del mal, en una especie
de conjuro neutralizador o, al menos, con un cierto alivio en la belleza.
Algunos poemas de Lunario sentimental
"Himno a la luna"
Luna, quiero cantarte
Oh ilustre anciana de las mitologías,
Con todas las fuerzas del arte.
Deidad que en los antiguos días
Imprimiste en nuestro polvo tu sandalia,
No alabaré el litúrgico furor de tus orgías
Ni tu erótica didascalia,
Para que alumbres sin mayores ironías,
Al polígloto elogio de las Guías,
Noches sentimentales de misses en Italia.
Aumenta el almizcle de los gatos de algalia;
Exaspera con letárgico veneno
A las rosas ebrias de etileno
Como cortesanas modernas;
Y que tu influjo activo,
La sangre de las vírgenes tiernas
Corra en misterio significativo.
Yo te hablaré con maneras corteses
Aunque sé que sólo eres un esqueleto,
Y guardaré tu secreto
Propicio a las cabelleras y a las mieses.
Te amo porque eres generosa y buena,
¡Cuánto, cuánto albayalde
Llevas gastado en balde
Para adornar a tu hermana morena!
[ .... ]
Entre nubes al bromuro,
Encalla como un témpano prematuro,
Haciendo relumbrar, en fractura de estrella,
Sobre el solariego muro
Los cascos de botella.
Por el confín obscuro,
Con narcótico balanceo de cuna,
Las olas se aterciopelan de luna;
Y abren a la luz su tesoro
En una dehiscencia de valvas de oro.
[ .... ]
Como una dama de senos yertos
Clavada de sien a sien por la neuralgia,
Cruza sobre los desiertos
Llena de más allá y de nostalgia
Aquella luna de los muertos.
Aquella luna deslumbrante y seca-
Una luna de la Meca ...
_______________
Bibliografía de Leopoldo Lugones (1874-1938)
Poesía
- 1893, Los mundos.
- 1897, Las montañas del oro.
- 1905, Los crepúsculos del jardín.
- 1909, Lunario sentimental.
- 1910, Odas seculares.
- 1912, El libro fiel.
- 1917, El libro de los paisajes.
- 1922, Las horas doradas.
- 1924, Romancero.
- 1927, Romances solariegos.
- 1938, Romances del Río Seco (póstumo).
Narrativa
- 1905, La guerra gaucha.
- 1906, Las fuerzas extrañas.
- 1924, Filosofícula.
- 1924, Cuentos fatales.
- 1926, El ángel de la sombra.
Destacan por su abundancia otras obras en las que muestra sus ideas
políticas, su interés por la Grecia antigua, por los temas autóctonos y por el fomento
de la cultura nacional, y otras abiertamente científicas y con un marcado carácter
didáctico, que serán reseñadas en el próximo número de la revista.
Bibliografía sobre el autor
- 1946, Lugones (hijo), Leopoldo. Mi padre, Buenos Aires: Huemul.
- 1955, Ara, Guillermo. Leopoldo Lugones, la etapa modernista,
Buenos Aires: Industrias Gráficas Aeronáuticas.
- 1958, Ara, Guillermo. Leopoldo Lugones, Buenos Aires: La
Mandrágora, 2ª edic.
- 1957, Jiménez Pastor, A. Historia de la literatura Argentina,
Buenos Aires: Pleamar.
- 1960, Jitrik, Noé. Leopoldo Lugones, mito nacional, Buenos Aires:
Palestra.
- 1963, Maiorana, María Teresa. "L'imitation de Notre Dame la Lune y
el Lunario Sentimental", en Boletín de la Academia Argentina de Letras, núms.
107-108, Buenos Aires, págs. 131-161.
- 1965, Borges, Jorge Luis. Leopoldo Lugones, Buenos Aires:
Editorial Pleamar.
- 1965, Berg, Mary G. "Para la bibliografía de Lugones", Hispanic
Review, 36, págs. 353-357.
- 1967, Lugones (hijo), Leopoldo. "Estudio preliminar" a Cuentos
fatales de Leopoldo Lugones, México: Aguilar.
- 1968, Irazusta, Julio. Genio y figura de Leopoldo Lugones, Buenos
Aires: Eudeba.
- 1968, Omil, Alba. Leopoldo Lugones, poesía y prosa, Buenos Aires:
Nova.
- 1971, Viñas, David. "Lugones: diagnóstico y programa" en Literatura
argentina y realidad política: de Sarmiento a Cortázar, Buenos Aires: Siglo XXI,
págs. 237-240.
- 1971, Corro, Gaspar Pío del. El mundo fantástico de Lugones, Córdoba:
Universidad de Córdoba.
- 1973, Capdevilla, Arturo. Lugones, Buenos Aires: Aguilar
Argentina, S.A.
- 1973, Bietti, Oscar. "Leopoldo Lugones juzgado por sus
contemporáneos (1874-1938) en La Prensa, Buenos Aires.
- 1973, Yúrkievich, Saúl. "Leopoldo Lugones o la pluralidad
operativa" en Celebración del Modernismo, Barcelona: Tusquets, págs. 49-74.
- 1979, Cavallari, Héctor. "El Lunario sentimental de Leopoldo
Lugones: notas para una lectura cómplice", en Proceedings of the Pacific
Northwest Conference on Foreign Languages, 30:1-2, págs. 145-148.
- 1982, Foster, David W. Argentine Literature. A Research Guide, New
York y Londres: Garland Publishing Inc., 2ª edic. revisada y aumentada.
- 1983, Borges, Jorge Luis y Bettina Edelberg, "Leopoldo Lugones"
en Obras completas en colaboración, 2, Madrid: Alianza Editorial-Emecé, págs.
11-62.
- 1984, Catelli, Nora. "El amor secreto de Leopoldo Lugones"
en La Vanguardia, Barcelona.
- 1984, Allegra, Giovanni. El reino interior, Madrid: Encuentro.
- 1984, Riquer, Martín y José M. Valverde. Historia de la literatura
universal, Barcelona: Editorial Planeta, vol. VIII.
- 1988, Benítez, Jesús (edic. de), Lunario sentimental, Madrid:
Ediciones Cátedra.
Estructuras teatrales
- 1909, Teatro quimérico: Dos ilustres lunáticos o la divergencia
universal.
- La copa inhallable (Égloga).
- El pierrot negro (Pantomima).
- Los tres besos (Cuento de hadas).
Ensayos
a) Ideas políticas
- 1903, Conferencia política. Discurso pronunciado en el Teatro
Victoria de Buenos Aires (folleto).
- 1904, La reforma educacional.
- 1916, El problema feminista.
- 1916, Mi beligerancia.
- 1919, La torre de Casandra.
- 1924, Acción.
- 1925, La organización de la paz.
- 1927, El dogma de la obediencia. Discurso preliminar (folleto).
- 1930, La grande Argentina.
- 1930, La patria fuerte.
- 1931, El único candidato (folleto).
- 1931, Política revolucionaria.
- 1931, El estado equitativo (Historia sobre la realidad argentina).
b) Estudios Grecia antigua
- 1910, Prometeo.
- 1915, El ejército de la Ilíada.
- 1919, Las industrias de Atenas.
- 1924, Estudios helénicos.
- 1923, La funesta Helena (folleto).
- 1923, Un paladín de la Ilíada. Estudio crítico sobre el personaje
Diomedes.
- 1928, Nuevos estudios helénicos.
c) Temas autóctonos y panegíricos
- 1902, Homenaje a la memoria de Emilio Zola: discurso pronunciado en el
Teatro Victoria de Buenos Aires el 22 de octubre (folleto).
- 1905, El imperio jesuítico.
- 1911, Historia de Sarmiento.
- 1915, Elogio de Ameghino.
- 1916, El payador. Hijo de la pampa.
- 1920, Elogio de Leonardo.
- 1938, Palabras en la tumba de Ricardo Güiraldes (folleto).
- 1939, Don Segundo Sombra, de Ricardo Güiraldes (folleto).
d) Didácticos y científicos
- 1910, Piedras liminares.
- 1910, Didáctica.
- 1920, El tamaño del espacio (6).
- 1944, Diccionario etimológico del castellano usual (7).
_______________
Citas
(1) L. Lugones (hijo) "Información preliminar" en Selección
de verso y prosa de Leopoldo Lugones, Buenos Aires: Huemil, 1971, pág. 18.
(2) Jorge Luis Borges, Obras completas en colaboración, vol. 2;
"Con Bettina Edelberg: Leopoldo Lugones", Madrid: Alianza Editorial-Emecé,
1983, pág. 17.
(3) Consúltese el nº I del
trabajo en Babab 7.
(4) Consúltese el nº I del
trabajo en Babab 7.
(5) Incluidos en la parte cuarta de Lunario sentimental.
(6) La publicación de este texto provocó la visita de Einstein a la
casa de Lugones, cuando estuvo en Buenos Aires.
(7) Trabajo muy ambicioso que Lugones no tuvo tiempo de terminar a causa
de su muerte.
| Opina sobre este
artículo |
|
|
 |
Texto, Copyright © 2001 María Ángeles
Vázquez. Todos los derechos reservados. |
|