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Juan Gelman, "memoria de la sombra de la
memoria" por Rosana Gutiérrez
Juan Gelman, es indudablemente el
poeta más representativo de las letras rioplatenses contemporáneas. Su poesía habla de
arrabal tanguero, de olor a puerto, de historia pasada, de padecimientos recientes y a la
vez conjuga la ternura mezclándose en los volcanes de las vivencias personales, el dolor
y los ruidos de la calle.
Su vida, marcada a fuego por la dictadura militar argentina y el
genocidio, no queda fuera de sus letras.
Militancia política, exilio, muerte, son temas recurrentes como así el
tema del amor que permanece en toda la obra como una especie de manifiesto.
Ese amor que supo sentir tempranamente, que lo impulsó a escribir sus
primeras estrofas, ese amor que fue y es siempre el motor de su trabajo, de esa lucha casi
obsesiva por encontrar a "esa señora que se acuesta con tantos", la poesía.
Dentro de este largo y denso camino, la obstinación por la palabra. En
Gelman, ella parece conversarnos todo aquello en lo que alguna vez pensamos, algunas veces
en un grito de pena o de odio, pero también suele ser como el susurro de un soplo de
esperanza, denuncia y redención.
Poesía como instrumento de búsquedas y encuentros, poesía que
"no mitiga, pero ayuda", poesía inevitable, pero de lenguaje extremadamente
cuidado. Saliendo de cánones convencionales, jugando con puntuación y estrofas
quebradas, giros coloquiales y jerga porteña.
En el prólogo de su primer libro, Violín y otras cuestiones, (1956)
Raúl González Tuñón hace mención a este "clima porteño, entrañable" que
cruza "galopando una música de tango".



Tal vez, junto al peruano Cesar Vallejo, González Tuñón sea una de
las mayores influencias de este Gelman joven, de él parece haber tomado el interés por
las calles de la ciudad, el lenguaje franco, llano, despojado de solemnidad. Pero, al
mismo tiempo, ajustándose a una necesidad individual. Violín y otras cuestiones puede
considerarse el inicio de toda una corriente de la poesía argentina.
Padre,
desde los cielos bájate, he olvidado
las oraciones que me enseñó la abuela,
pobrecita, ella reposa ahora,
no tiene que lavar, limpiar, no tiene
que preocuparse andando el día por la ropa,
no tiene que velar la noche, pena y pena,
rezar, pedirte cosas, rezongarte dulcemente.
Desde los cielos bájate, si estás, bájate entonces,
que me muero de hambre en esta esquina,
que no sé de qué sirve haber nacido,
que me miro las manos rechazadas,
que no hay trabajo, no hay,
El juego en que andamos (1959) y Velorio del solo (1961), conservan
rasgos del primer libro, acentuándolos y tornándolos en estilo. Gelman aquí comienza a
manejar los silencios y la síntesis, el tono de confidencialidad se hace presente y le
otorga un atisbo de afecto proclamado por el tema amoroso, la vida cotidiana que aparece
atenuada por pequeñas maravillas y chispazos de ilusión, pero también por la bronca y
la impotencia ante la injusticia, la soledad y la muerte.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes desesperados.
Aquí pasa, señores,
que me juego la muerte.
Gotán (1962), comienza a disfrazar la crítica aguda y la convierte en
humor, ironía y audacia. Tal vez emparentado con Girondo y con ese aire de Carriego, pero
sin dudas, ya con un propósito estilístico claro. Este libro parece cerrar una etapa, el
final del comienzo.
Esa mujer se parecía a la palabra nunca,
desde la nuca le subía un encanto particular,
una especie de olvido donde guardar los ojos,
esa mujer se me instalaba en el costado izquierdo.
En "Cólera buey", (con una primera edición cubana de 1965 y
una definitiva de 1971) el tema político se manifiesta desnudo, concreto. Es la época
del Gelman militante, del Partido Comunista y también del desengaño. Como él mismo
avisa, en este libro incluye un poema al comandante Guevara y los restos de nueve libros
inéditos escritos en un momento muy particular de su vida. Se trata de una etapa de
crisis donde la poesía entra en ruptura, se pone a prueba y habla, asimismo de la esencia
misma de la poesía, a través de una gran diversidad de recursos, como la invención de
"otros" que firman por él, escritores ficticios como Yamarrokuchi Ando y John
Wendell, dos de las identidades que asumen el sujeto poético y se manifiestan a través
de simuladas traducciones de poemas.



Estos personajes serán un recurso utilizado más de una vez en sus
obras posteriores, y a diferencia de los heterónimos de Pessoa, funcionarán como
máscaras, como defensa de la propia intimidad.
El crecimiento poético, a partir de Cólera buey, se hace tangible y
continuará en los siguientes libros in crescendo, en la búsqueda, en el juego exquisito
de moldear las palabras hasta convertirlas en casi gestos, imágenes puras y
desconcertantes.
Ya que navegas por mi sangre y conoces mis límites
y me despiertas en la mitad del día para acostarme
en tu recuerdo y eres furia de mi paciencia para
mi dime qué diablos hago por qué te necesito quién
eres muda sola recorriéndome razón de mi pasión
por qué quiero llenarte solamente de mí y abarcarte
acabarte mezclarme a tus huesitos y eres única
patria contra las bestias el olvido
Continuando la serie de Traducciones de Cólera buey, en 1969 publica
Traducciones III. Los poemas de Sidney West. Aquí aparece un "otro", un poeta
extranjero al que simula traducir, con el aditamento de que cada poema cuenta la historia
de un personaje, ambientado en un pequeño pueblo norteamericano. El juego del lenguaje es
aquí desenfadado, el recurso de la traducción como una forma narrativa aparente, le da a
la obra una frescura y libertad expresiva cargadas de humor.
Esta impronta de Gelman aparecerá con Fábulas (1971), aplicada a
diversos personajes imaginarios o de la historia, pero con un contenido político más
fuerte y dramático. La crítica social se agudiza y tal vez sea este libro el que abra
las puertas al compromiso y la moral combativa características de Gelman.
si dulcemente por tu cabeza pasaban las olas
del que se tiró al mar/ ¿qué pasa con los hermanitos
que entierraron?/¿hojitas les crecen
[de los dedos?/¿arbolitos/otoños
que los deshojan como mudos?/en silencio
los hermanitos hablan de la vez
que estuvieron a dostres dedos de la muerte/sonrien
recordando/aquel alivio sienten todavía
como si no hubieran morido/
En Relaciones (1973), Gelman traza el mapa poético de toda una década,
sus poemas, aquí componen un discurso descarnado, ardiente, reflejo de épocas
turbulentas. Aquí el recurso es el de la interrogación, y con la eliminación de signos
de puntuación, las respuestas se expresan iguales a la pregunta, pero significando lo
contrario o dudando como en una especie de soliloquio de conciencia analítica,
contestataria, y a la vez cargada de una nostalgia manifiesta en el lenguaje directo,
sencillo.
Este mecanismo de "preguntas inexistentes", coloca a Gelman en
el ángulo de la reflexión, sitio que no abandonará jamás y se verá reflejado en toda
la obra, de aquí en adelante.
En la incesante búsqueda irá agregando otros recursos, como la
utilización de barras que establecen ritmos o sentidos. Esto continuará en Hechos
(publicado, junto con la reedición de Relaciones, como Hechos y relaciones, en 1980)
Hechos es el primer libro del exilio y el lenguaje aquí es más
áspero, pesimista, el dolor por las muertes de los compañeros, el desarraigo, la
melancolía. Se trata, de todas maneras, de un juego pasional con la lengua, incluso
violentándola con la invención de palabras, cambiándolas de género, conjugando
sustantivos y adjetivos como verbos.
En el decenio que siguió a la crisis/
se notó la declinación del coeficiente de ternura/
en todos los países considerados/ o sea/
tu país/ mí país/ los países que crecían entre tu alma y mi alma de
repente/
duraban un instante y antes de irse/ o desaparecer/
dejaban caer sábanas llenas de nuestros sexos
que salían volando alrededor como perdices/
Carta abierta, dedicado a Marcelo, el hijo asesinado por los genocidas,
es el dolor hecho poesía, un canto descarnado y hondo, una apología al amor y constituye
en sí, todo un testimonio sobrecogedor, donde Gelman no habla de su dolor, sino que hace
hablar al mismo dolor.
Las palabras fluyen desnudas, sangrantes, dejándose llevar por la
fuerza de la tragedia, por el drama del duelo, por la impotencia de la lejanía y la
desesperada injusticia de no saber. Las palabras aquí develan uno a uno todos los sueños
rotos de una generación entera, de un país ensangrentado.
"deshijándote mucho/deshijándome/
buscándote por tu suavera/
paso mi padre solo de vos/pasa
la voz secreta que tejés/paciente/
como desalmadura de mi estar/
¿niñito que pasás volando por
los trabajos grandísimos?/
¿atando?/¿desatando?/¿atando para
que no me quepa en vos?/¿me fuese afuera
de este dolor?/¿a dónde?/¿qué país
sangrás/para que sangre carnemente?/
¿por dónde andás/tristísimo de tibio?
En Citas y comentarios (1982), la construcción de los poemas se muestra
más cerrada, pero es perfecta en su forma. Cada uno nace de frases o imágenes halladas
en otros textos -de Santa Teresa, San Juan, Le Pera, Baudelaire y Van Gogh, entre otros,
para armar un bello canto de amor a la patria lejana.
y todo el cuerpo dolorido/frío/
el corazón enfriado como si
alma ya no tuviera/o respirar
para alentar/morir/dar vida al alma/
durar así días y días/como padecimiento que arde de sí mismo/
y el alma en sus pasitos por la de- solación como vos/palabra tuya
Hacia el Sur (1982), es un libro de poemas muy extensos, donde se
mezclan temas, incluso dentro de cada uno de ellos, pero teniendo como base siempre, el
tema político. Aparecen aquí nuevamente unos "otros": José Galván y a Julio
Grecco, uno desaparecido y otro muerto en combate contra la dictadura, haciendo referencia
y homenaje a Paco Urondo y Rodolfo Walsh.
¿qué este vuelo entre la vida y su ser?/
¿este temblor como un sombrero gris?/
este temblor como fierro
candente en su batalla
o punto de morir?/¿para qué
te trabajamos/cielo/llenamos
tus vestidos de todo lo que crece?/
vos esperás la muerte/yo espero la victoria
Los poemas de amor de Anunciaciones (1988) destilan un desamparo y una
soledad pasmosa. Imágenes contundentes, breves, concretas, signos de exclamación que,
reemplazando las preguntas, se hacen oír en gritos.
En Salarios del impío (1993), se entreteje un juego de pequeños gestos
que pasan por el tema del exilio, el amor, la soledad, el miedo y la muerte, apenas como
un roce, dejándolos entrever tenuemente, pero con una fuerza conceptual que permite
adivinarlos claramente. Ideas que no terminan de completarse, una especie de cuadro donde
todas las figuras están constituidas por líneas abiertas, en fuga, saliendo y entrando
en él. Un nuevo encuentro en la misteriosa aventura del lenguaje, un libro que se
presenta caprichoso, e intenta mostrar "la otra cara de la moneda"
Esta obsesión por encontrar respuestas, que a la vez va produciendo una
abstracción se verá continuada con Incompletamente (1997), por medio de técnicas que
derivan del soneto. Entre estos dos libros, aparece la lírica extrema de Dibaxu (1994),
poemas de amor escritos en sefardí y castellano, indagando en el origen mismo de la
lengua.
el pájaro se desampara en su
vuelo/quiere olvidar las alas/
subir de la nada al vacío donde será materia y se acuesta
como luz en el sol/es
lo que no es todavía/igual al sueño
del que viene y no sale/traza
la curva del amor con muerte/va
de la coincidencia al mundo/se encadena
a los trabajos de su vez/retira
el dolor del dolor/dibuja
su claro delirio
con los ojos abiertos/canta
incompletamente
La obra de Gelman es, tal vez una de las más sugestivas de
hispanoamérica, su realismo crítico, ese intimismo a flor de piel, el sentimiento
descarnado que, coronado de diminutivos y giros entrecortados, la revisten de ternura,
convierten la obsesión en posibilidades estéticas renovadas, frescas, le dan a la
poesía contemporánea un brillo de esperanza y de fe.
Juan Gelman, con sus mejor arma, la palabra, no se dejó vencer por un
terrible destino, transformando en arte todo su dolor y jurando, alguna vez matar a la
derrota.
Hoy, luego de una búsqueda larga y ardua, con la recuperación de su
nieta, nacida en cautiverio y con el flamante Premio Juan Rulfo, entre sus manos, sabemos
bien que lo ha logrado.
___________
BIBLIOGRAFÍA DE JUAN GELMAN
Poesía
 |
Violín y otras cuestiones, Gleizer, Buenos
Aires, 1956. |
 |
El juego en que andamos, Nueva Expresión,
Buenos Aires, 1959. |
 |
Velorio del solo, Nueva Expresión, Buenos
Aires, 1961. |
 |
Gotán La Rosa Blindada Buenos Aires, 1962. |
 |
Cólera buey, La Tertulia, La Habana,1965. |
 |
Los poemas de Sidney West, Galerna, Buenos
Aires, 1969. |
 |
Fábulas, La Rosa Blindada, Buenos Aires,
1971
Cólera buey, La Rosa Blindada, Buenos Aires, 1971. |
 |
Relaciones, La Rosa Blindada, Buenos Aires,
1973. |
 |
Hechos y relaciones, Lumen, barcelona, 1980.
Si dulcemente, Lumen, 1980. |
 |
Citas y comentarios, Visor, Madrid, 1982. |
 |
Hacia el Sur, Marcha, México, 1982. |
 |
Exilio, (Incluye Bajo la lluvia ajena/notas
al pie de una derrota y tres textos de Osvaldo Bayer). Legasa, Buenos Aires, 1984. |
 |
Com/posiciones, Ediciones del Mall,
Barcelona, 1986. |
 |
Interrupciones II, Libros de Tierra Firme,
Buenos Aires, 1986. |
 |
Interrupciones I, Libros de Tierra
Firme/último Reino, Buenos Aires, 1988. |
 |
Anunciaciones, Visor, Madrid, 1988. |
 |
Carta a mi madre, Libros de Tierra Firme,
Buenos Aires, 1989. |
 |
Salarios del impío, Libros de Tierra Firme,
Buenos Aires, 1993. |
 |
Dibaxu, Seix Barral, Buenos Aires, 1994. |
 |
Incompletamente, Seix Barral, Buenos Aires,
1997. |
Antologías
 |
Obra poética, Corregidor, Buenos Aires,
1975. |
 |
Poemas, Casa de las Américas, La Habana,
1960. (Al cuidado de Mario Benedetti y Jorge Timossi.) |
 |
Poesía, Casa de las Américas, La Habana,
1985. (Prólogo y selección de Víctor Casaus.) |
 |
Antología poética, Vintén, Montevideo,
193. (Selección, prólogo y bibliografía completa de Lilián Uribe.) |
 |
Antología personal, Desde la Gente,
Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, Buenos Aires, 1993. |
 |
En abierta oscuridad, Siglo XXI, México,
1993. |
 |
Antología poética, EspasaCalpe, Buenos
Aires, 1994. (Selección y prólogo de Jorge Fondebrider.) |
 |
De palabra, Visor, Madrid, 1994. |
Traducciones
 |
La poesía de Gelman tiene ya traducciones al
inglés, francés, alemán, turco, italiano, holandés, húngaro, sueco, checo y
portugués. Destacan, entre ellos, la edición de Gotán al italiano en 1980 (que obtuvo
el Premio Internacional Mondello) y Silencio de los ojos (traslado al francés de
Relaciones, hechos y notas) aparecido en 1981 con prólogo de Julio Cortázar.
Recientemente, acaban de publicarse Unthinkable Tenderness (selección y traducción de
Joan Lindgren), University of California Press, Berkeley, y Obscur Ouvert, (selección y
traducción de Jean Portante), editios PhiEcrits des Forges, Luxemburgo-Québec. |
Otros
 |
Prosa de prensa, Ediciones B, España,1997. |
 |
Ni el flaco perdón de Dios /Hijos de
desaparecidos (en coautoría con Mara La Madrid), Planeta, Buenos Aires, 1997. |
Libros sobre Gelman
 |
Santiago Bullrich, Recreación y realidad en
Pisarello, Gelman y Vallejo, Jorge Alvarez, Buenos Aires, 1964. |
 |
Daniel Barros, Poesía sudamericana actual
(Gelman, Teillier, Benedetti), Miguel Castellote, Madrid, 1972. |
 |
Mario Benedetti, Juan Gelman y su ardua
empresa de matar la melancolía, en Los poetas comunicantes, Marcha, Montevideo, 1972. |
 |
Edgar O Hara, Juan Gelman: la realidad contra
la poesía, en Desde Melibea, ediciones Ruray, Lima, 1980. |
 |
Jaime Giordano, Juan Gelman: el dolor de los
otros, en Dioses, antidioses/ Ensayos críticos sobre poesía hispanoamericana, ediciones
Lar, Santiago, 1987. |
 |
Miguel Dalmaroni, Juan Gelman contra las
fabulaciones del mundo, Almagesto, Buenos Aires, 1993. |
 |
Jorge Boccanera, Confiar en el misterio
(Viaje por la poesía de Juan Gelman), Sudamericana, Buenos Aires, 1994. |
 |
Críticos varios, Como temblor del aire/ La
poesía de Juan Gelman (compilación de artículos a cargo de Lilián Uribe), Vintén,
Montevideo, 1995. |
 |
María del Carmen Sillato, Juan Gelman. Las
estrategias de la otredad, Beatriz Viterbo, Buenos Aires, 1996. |
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