| Fiesta de la Bajada de la Virgen de las Nieves:
"Una cita lustral" por Dioniso Rodríguez (con la
colaboración de Manuel Barón)
Santa Cruz de la Palma (Islas
Canarias, España) celebra entre los meses de julio y agosto la Bajada de la Virgen de las
Nieves, patrona de la isla. Se renueva así la disposición dictada por el obispo
Bartolomé García Ximénez según la cual la imagen mariana bajó desde su santuario
hasta la capital en 1676, implorando con ello los palmeros por la intercesión de la
Virgen para acabar con una feroz sequía. Viendo el prelado el fervor popular decidió que
a partir de 1680 se repitiese dicha bajada cada cinco años.
Oficial en las campañas de Granada y Gran Canaria, Alonso Fernández de
Lugo capitaneó la toma de La Palma, la isla canaria más norteña y misteriosa, con una
superficie superior a los setecientos kilómetros cuadrados. En la primavera de 1943 se
firmaron las capitulaciones con la Corona de Castilla. Hasta la llegada de Lugo,
previamente establecido en Gran Canaria en la zona de Agaete, (cuya patrona es también la
Virgen de las Nieves), habían fracasado todas las tentativas de domeñar este pequeño
país. La artera traición al líder isleño Tanausú, fue la única manera de vencer la
feroz resistencia de los guerreros.
Los isleños vieron partir a su jefe, cargado de cadenas y enviado como
trofeo a la Corte. Moriría en el trayecto, en la primera huelga de hambre documentada en
nuestra historia moderna.
Santa Cruz de la Palma -la capital- puerto y escala en la ruta de las
Indias, sufrió ataques de la piratería europea y berberisca hasta su más definitiva
fortificación y reconstrucción. Su casco urbano es testimonio de su ilustre y
floreciente pasado y presente.
Comienzan las Fiestas con la izada de la bandera de la Virgen y la
bajada de las 42 piezas de su trono por los romeros ataviados con los bellos y variados
trajes tradicionales, camino de la capital por la cuesta del Planto y desde el Santuario
del Monte. La ciudad los recibe engalanados los balcones de las casas de la calle Real, y
en todo su esplendor la hermosa plaza manierista, (Plaza de España) donde se encuentran
algunos de los más notables edificios de la capital.
Se sucederán así y uno tras otro multitud de actos novedosos y
entrañables para propios y extraños entre los que habría que destacar los más
representativos por su solera y calidad.


[La Pandorga]

Con su influencia oriental, citaremos en primer lugar "La
Pandorga", desfile nocturno por las calles de la ciudad, de los niños palmeros, a
los sones de bandas de música y portando faroles de madera y papel de imaginativas formas
y colores, alumbrados interiormente con velas. Al término de la lúdica procesión
arderán todas en una gran hoguera. La ciudad con la iluminación al mínimo contempla y
participa entusiasta en la fantasmagórica cabalgata de los mas jóvenes de sus
habitantes. Un bravo por este desfile nocturno que se consolida más en cada nueva
edición.
Común a otras fiestas los "Mascarones", (gigantes y
cabezudos) algunos de ellos de ancestral tradición y que reproducían a personajes reales
o imaginarios ligados a la historia capitalina, hacen su salida para disfrute de grandes y
pequeños. En su origen acompañaron las procesiones eucarísticas. Eran los años en que
privaba la guasa, y aún en fechas de precepto, la Archicofradía de la Mueca cumplía sus
bromas y hacía pagar las penitencias de Viernes Santo.
Las fiestas fueron siempre barrocas en su nacimiento. Protegidas y
auspiciadas por una minoría culta y ociosa, que vivía de las rentas e imitaba los gustos
cortesanos, y bajo la dirección de algunos de ellos, amantes del teatro, la música
(especialmente la lírica) y el espectáculo.
Juan Bautista Poggio Monteverde (1632-1707) fue pionero en estrenar cada
cinco años obras en loor de la Virgen de las Nieves y haciendo costumbre en la llamada
Semana Grande de las fiestas el que hubiera teatro, música, danzas y juegos de distinto
contenido, pero todos con el sello y el sabor palmero. La cadencia lustral permitió que
se incrementara la relacion de festejos. La Semana Chica surge en el animado siglo XIX
palmero, entraron bailes de época, exposiciones de arte y artesanía, inventos de la
óptica y la mecánica productos industriales, carreras de caballos, competencias
atléticas y funcionen dramáticas y musicales a cargo de compañías de aficionados
locales y de elencos profesionales, que de paso para las Américas hacían parada en la
isla.
De entre los numerosos números que se ejecutaron ha quedado desde su
invención la "Danza de Enanos". Sus orígenes, junto con la de otras danzas y
juegos, hay que buscarlos en los autos y desfiles del Corpus Christi. Comparsas, cabezudos
y un buen monto de personajes acompañaban lúdica y festivamente estas celebraciones, a
fin de aliviar los rigores de los actos litúrgicos y servir de desfogue al pueblo llano.


[Danza de Enanos]

La actual transformación es invención de Miguel Salazar Pestana, y
data de 1905, cuando tras una cadenciosa y lenta danza coreada, los "Viejos" se
trasformaron en enanos danzarines mínimos que con levita, calzón ajustado, elegantes
camisas y chalecos y gran bicornio, ejecutaron una danza con música del culto prócer
palmero, doctor Elías Santos Abreu y letra del poeta satírico Domingo Carmona Méndez.
Posteriormente y desde 1925, los enanos bailan una simpática y adecuada polca creada por
Domingo Santos Rodríguez (1902-1979) que ha quedado definitivamente unida al número.


[Los obispos]

A los compases de la Banda de Música una treintena de hombres,
ataviados con trajes talares, personajes cuya identidad y atuendo cambia cada lustro y que
portan símbolos de lejanas geografías y oficios diversos. Guerreros, astrónomos,
estudiantes, reyes, frailes, navegantes, entre otros, (este año, obispos) cantan y
componen una geometría de filas, figuras y corros. Al cabo de un tiempo que se hace
pesante a conciencia, en dos filas y con su cadencioso y rítmico paso se dirigen a una
pequeña caseta de dos puertas. Es el momento de la transformación, pues entrando por
una, salen a la vista del público por la otra, en solo unos segundos y transformados en
los danzarines enanos. La grey infantil situada en el suelo y en la mas privilegiada
situación de cercanía, es la mas frecuente víctima y receptora de sus bromas entre la
satisfacción y los continuos aplausos de la concurrencia.
Un acelerando final de la banda los reintegra a la Caseta y pone fin a
la transformación. La danza se repetirá durante toda la mágica noche por las calles de
la ciudad hasta el amanecer. Enanos y público esperan aplazar al máximo la aparición
del sol, que despierta a la realidad. Habrá entonces que esperar otros cinco años para
volver a tener una noche tan especial.
Tuvimos ocasión de hablar de todo ello con alguien que conoce bien las
fiestas. Luis Martín, quien dirige el taller artístico de la Bajada. Responsable de los
mascarones y de las caretas de los enanos que repara y construye, así como de la
escenografía del "Carro Alegórico". Luis heredó la tarea de su padre, y a su
taller, situado en la parte alta de la ciudad, fuimos para conocer los actos que
posteriormente tuvimos ocasión de contemplar.


[Luis Martín]

LUIS MARTÍN - Las fiestas han cambiado desde el 1945,
que se pasaron al mes de julio, aprovechando el ciclo de las vacaciones... Los
barrios han sido protagonistas de las fiestas, sobre todo en la parte coral y la tramoya.
Las tabaquerías fueron motores culturales por la naturaleza de la labor a realizar. El
trabajo de elaboración daba tranquilidad anímica. El tabaquero era un hombre reposado.
En las salas se leían las noticias y novelas y se ensayaban los números de las fiestas.
Las estructuras familiares dieron lugar incluso a organizaciones sindicales, mutualidades
de seguros sociales y beneficencia. La mujer también era trabajadora, y existían
talleres de artesanía y costura donde también se cantaba y leía. Esas estructuras se
utilizaron para poner en marcha la fiesta tal y como la conocemos hoy. De todas formas, la
isla ha sido un crisol de influencias y ha ido evolucionando con el sentir de la
población, conservando y transformando al mismo tiempo.
DIONISIO RODRÍGUEZ - Háblenos un poco de esa centuria
dorada de la ilustración palmera (1820-1920).
LM - Yo la acrecentaría hasta el inicio de la Guerra
Civil (1936). Como te decía antes, las capas populares eran muy participativas y un
autentico vivero de artistas y técnicos necesarios para darle fuste y participación a
las fiestas.
DR - El desarrollo de la energía eléctrica,
condicionó y modificó algunos elementos de la fiesta, entre ellos los enanos. ¿Que nos
puedes decir de ello?
LM - Sta. Cruz de la Palma no era dependiente de ello
en su tejido industrial, pero se optó por el progreso y fue pionera. Por supuesto que
condicionó todo y supone un momento álgido. El ejemplo lo tenemos en el Carro que se va
a reponer y representar este año; es prácticamente una opereta, una zarzuela con muchos
solistas, coros, gran orquesta, sin duda símbolo de una época estupenda para la isla.
DR - ¿Quién hacía la música?
LM - Yo creo que aquí en La Palma nace todo el mundo
con un diapasón (risas).
He de decir que nos acompañaban en la estancia Manuel Barón, de
esta casa y Antonio Abdo y su mujer Pilar Rey, responsables de la parte escénica del
Carro y muy ligados ambos a los actos de la Bajada. Las veinticuatro caretas de los enanos
y algunos mascarones nos contemplaban desde todos los ángulos queriendo participar con
sus grotescas muecas en la sabia broma de su mentor.
Habría que hablar (con aire de chanza) de la influencia de la mujer
palmera en la cultura de nuestra isla, porque vino mucha gente preparada e interesante que
se casaron y establecieron aquí, o bien que pasaban buenas temporadas de estancia.
(Más en serio) La isla siempre a estado abierta a influencias y ha
tenido épocas progresistas que le dieron carácter. Santa Cruz de La Palma ha sido
pionera en la prensa escrita, en la constitución de ayuntamientos democráticos y en
tolerancia y liberalismo. Hoy en día la Bajada depende políticamente del Ayuntamiento, y
las elecciones son cada cuatro años por lo que incide en la preparación y visión de
cada corporación en cuanto a la organización y desarrollo de la misma.
DR - Háblenos de los Enanos y de su más próxima
historia, en la que se inventa la transformación tal y como hoy la conocemos.
LM - Todos estos Juegos y Danzas se producen desde el
conocimiento y el contacto con todos los teatreros y circences que pulularon por aquí de
ida o vuelta de América. De lo que se veía y se adaptaba fueron apareciendo estos
números y evolucionando con los tiempos. Hemos tenido siempre tradición teatral y
musical, la transición ha hecho el resto. Aquí como en otros sitios, las fiestas
religiosas de las comunidades y de los barrios en torno a los ricos conventos fueron el
origen de representaciones, pandorgas, mascarones y danzas, por el camino se fueron
transformando al mismo tiempo que la sociedad palmera. La burguesía ilustrada le dio el
barniz y el tono junto con aquellos que vinieron y se quedaron formando parte importante
de esta sociedad. Eso, transportado a los enanos es un fiel reflejo de lo dicho. Y pueden
seguir evolucionando siempre que esté en manos de gente con conocimiento y contando con
estructuras más técnicas. No se puede manejar una fiesta de esta envergadura, sin cierta
profesionalización de las estructuras. El Ayuntamiento debe delegar en personas y equipos
solventes el entramado técnico, puesto que el cariz de espectáculo que están tomando
nuestros actos, y la presencia de la TV así lo demanda. Estamos al límite de las
posibilidades de la administración municipal y desbordados en lo técnico. Debemos
ajustar los medios a los fines que nos proponemos. De momento, la intercesión de la
Virgen de las Nieves debe ser la causa última de que lleguemos algunas veces a puerto.
Este barrio ha estado ligado a la fiesta, y especialmente a los enanos, porque aquí se
hacían los gorros y también las caretas, que las hizo el Sr. Díaz junto con mi padre,
pues ambos tuvieron una gran afinidad cultural.
El "Cura Díaz", Manuel Díaz (1774-1863) Beneficiado de
la parroquia matriz de El Salvador, destacado constitucionalista y amante de las artes y
los regocijos populares. Prócer de la ciudad y motor de las transformaciones con las que
hoy conocemos la fiestas, sufrió destierro y persecución. Su figura, hoy felizmente
rehabilitada preside la Plaza de España.
LM - Un personaje clave en la isla, notable pintor y
músico amen de ilustrado y liberal. A su muerte llevo el bastón en el asunto, mi padre,
(Félix Martín Pérez) y ahora yo las voy manteniendo. Me gustaría que todas estas cosas
estuvieran recogidas en una especie de museo-taller que facilitara la labor y la
transmisión de estas tradiciones nuestras. De todas formas, para hacer las cosas al nivel
en que las estamos haciendo necesitamos, quien lo duda, ayuda exterior, tanto de las islas
como de la península. Eso es una evidencia. Nosotros tenemos que estar representados a la
altura de nuestra realidad. De momento nuestra participación sigue siendo importante e
imprescindible.
DR - ¿Que le parece a Ud. lo de sacar los
espectáculos al recinto ferial, abandonando los sitios más tradicionales?
LM - Eso es parte de la evolución. Los espacios se han
quedado pequeños para la cantidad de gente que quiere verlos. Nosotros necesitamos una
gran sala polivalente en Santa Cruz de la Palma, que complete nuestros dos teatros
tradicionales, Teatro Chico y Circo de Marte, que quedarían para otro tipo de
espectáculos.
DR - ¿Que haría Ud. con los enanos para mejorarlos?
LM - Crear una Asociación que gestione y controle el
asunto con capacidad decisoria. Buenas coreografías, buenos cantantes en La Peña ( grupo
que vestido igual que los enanos antes de su transformación, apoya vocalmente las
intervenciones corales). Poner énfasis en las características de buen cantor y bailarín
con ritmo y chispa que debe poseer un enano, y limitando por tanto la edad de los
danzantes, así como los enanos hereditarios de algunas familias. Son asuntos que se
arrastran de siempre y que deberían afrontarse con decisión. Bailar los enanos es un
gran sacrificio, cuando yo lo hacía llegaba a perder hasta cinco kilos en una noche. Los
materiales ahora son mejores, pero aún así, es duro.
Otro de los números fuertes de la fiesta, y quizá el de mas
acendrada y original tradición es la puesta en escena del espectacular "Carro
Alegórico y Triunfal" que a manera de auto sacramental se creaban y representaban en
cada edición. Se trata de un auto mariano que evolucionando con las modas literarias
pervivió en La Palma, mientras se perdieron en tantos otros lugares. Multitud de autores
han creado la gran cantidad de Carros representados en mas de trescientos años de
tradición. Trabajaron para este número poetas y músicos palmeros, los más, vinculados
a la iglesia y profesiones liberales. Destacan entre los autores tradicionales el ya
mencionado Poggio y mas modernamente Antonio Rodríguez López (1836-1901) animadores de
la vida cultural de sus respectivas épocas.
El que se representa este año es "Renacer", texto de
José Felipe Hidalgo, (1884-1971) dibujante, pintor periodista y docente. La música
corrió a cargo de Elías Santos Rodríguez (1888-1966) heredero de una saga familiar que
marcó toda una época. Se estrenó en 1945 con dirección de los autores y se repuso en
1965. Nuestro Luis Martín corre en esta ocasión a cargo de la escenografía.
DR - Los carros también son un buen ejemplo de la
sociedad palmera, ahí se reunían los intelectuales y el pueblo llano, los niños, que
siempre han intervenido en los carros junto con las mujeres. ¿No es así Luis?


[Carro Alegórico y Triunfal]

LM - Si efectivamente ahí se dan cita el tejido social
de la ciudad.
DR - ¿Tratándose de obras de bastante envergadura,
tanto para el estreno como para la reposición se haría necesaria una ayudita foránea?
LM - El grueso de la gente es siempre de aquí, para
algunas partes solistas, para la orquesta, director musical y cosas así se utilizan
profesionales jóvenes y de talento generalmente de otras islas, aunque de esta isla
también sale gente muy lúcida en la música, como de hecho ocurre en todas las islas, lo
que necesitamos son buenos profesores e instituciones donde desarrollarlos por lo menos en
las primeras etapas, que no se pierdan. Se hace imprescindible también la participación
de los pueblos para que todos salgan beneficiados.
Hicimos un alto en nuestra búsqueda de protagonistas, con Francisco
(Fran) Medina, hombre muy vinculado a las fiestas en sus últimas ediciones y responsable
en esta ocasión de la puesta en marcha y coordinación de la parte musical del Carro.
Gran conocedor del folklore canario y sudamericano, timplista virtuoso, arreglista y
compositor, fiel ejemplo de la iconografía palmera. En los días anteriores ya tuvimos
ocasión Manuel Barón y un servidor, de compartir mesa y mantel con los componentes y
familiares del grupo folklórico que dirige, "Tajadre" excelente plantel de
tocadores y cantantes de ambos sexos con los que seguidamente iniciamos la romería de la
Bajada del Trono, entre aires palmeros y del variado acervo canario. Entrañable jornada
que recordamos más si cabe porque camino del Planto abajo hicimos parada en casa de José
E. Gómez (Cuco), veterinario, pero sobre todo estupendo cantante y guitarrista que con su
cordialidad, y la de toda su familia nos hicieron terminar la jornada entre aires cubanos.
Allí se dieron cita interpretados con primor por su grupo "Son Montuno" la
guaracha y el son, la guajira y el guaguancó. No faltaron los boleros e incluso algún
aire de zarzuela. Todos terminamos cantando, tocando y participando en aquella casa cuyo
hermoso patio rodeado de cultivos de plataneras y flores, eran una invitación, al
disfrute de los sentidos.
Tuvimos ocasión de hablar con mas protagonistas, Doña Pepa Lorenzo,
abuela de una de las voces solistas del Carro a representar, la joven palmera Lourdes
Martín Ramos, resultó haber sido una de las solistas del estreno, en 1945.
Hacia su casa nos fuimos. Ella nos corroboró el entusiasmo y el enorme
trabajo que suponía hacer con gente local una obra llena de dificultades, hija fiel de
una época romántica tardía, pero adecuado cuadro de una generación.
Los ensayos, en casa del autor, comenzaban mucho tiempo antes del
estreno, y gracias al entusiasmo de todos, se ponían en pie obras que rozaban el
imposible, dignas de figurar en nuestro panorama cultural en buen lugar y que siguen
estando, como tuvimos ocasión de comprobar, en el acervo cultural y en el recuerdo de los
que lo vivieron.
No faltó la anécdota, eran tiempos de posguerra, y en La Palma hubo
una represión exacerbada por mantenerse las autoridades en la legalidad republicana
durante una semana, lo que tardaron los alzados en enviar tropas afines a la isla. Entre
los represaliados se encontraba el marido de Dña. Pepa, sospechoso por su origen
portugués y capataz en una de las tabaquerías locales. La negativa de nuestra
protagonista a cantar en el estreno del ya ensayado Carro, mientras su marido estuviera
preso, hizo que fuera revisado su expediente y posteriormente puesto en libertad. Tal era
la importancia que para la sociedad palmera tenía la celebración de sus actos
tradicionales.
Pone Dña. Pepa Lorenzo mucho énfasis en glosar la figura de Elías
Santos Rodríguez, el compositor y director musical del Carro "Renacer" y que
nos ocupa, En el bello y amplio salón de su casona del casco histórico, se celebraban
los ensayos con los solistas vocales durante los meses anteriores al evento. La familia
Santos como ya hemos dicho es un ejemplo de las sagas unidas a las fiestas lustrales
durante generaciones. Hemos hablado ya del prócer y recordado Elías Santos Abreu, en su
memoria figura una placa en la fachada de la casa, y de Domingo Santos Rodríguez, la
melodía mas escuchada y tarareada de estos días de Fiesta es su alegre "Polca de
los Enanos". Hoy continua el relevo generacional Mari Nieves Santos, profesora de la
Escuela Insular de Música, miembro del Patronato de la Bajada y ligada a prácticamente
todos los actos musicales de la misma. Los niños de la familia, estudian música, por
supuesto.
Nos recibe en su casa, la hija del compositor Doña Juana Santos Pinto y
su cuñada, Doña Isabel Gómez Salazar. Pasamos a un amplísimo salón donde cohabitan
holgadamente tres pianos, el numeroso mobiliario y numeroso cuadros entre los que no
faltan los retratos de la saga familiar.


[La familia Santos con el autor del reportaje]

La familia se muestra ilusionada con la reposición de la obra y nos
cuenta mil cosas de los días del estreno y de su repetición de 1965, en esta última
ocasión se dieron cita como solistas los entonces jóvenes promesas y hoy grandes y
reconocidos profesionales, la tinerfeña María Oran y el palmero de Tazacorte Tomás
Cabrera.
En su casa se guardan aún los meticulosos manuscritos en los que varias
generaciones de Santos han alumbrado las músicas que luego escucharían, como en esta
ocasión, palmeros y visitantes cada cinco años. Ejemplo vivo y renovado de la incidencia
que la burguesía ilustrada de esta capital ha tenido y tiene en el devenir social y
cultural de la ciudad.
Si los Enanos y el Carro son por gracia y tradición respectivamente dos
puntales de estas Fiestas, no se puede obviar la enorme aceptación que representa el
"Minué o Festival del Siglo XVIII", que se celebra desde 1945, con músicas
diferentes cada año compuestas por el palmero y primer Diputado del Común (Defensor del
Pueblo en Canarias), Luis Cobiella Cuevas.
Representación versallesca, con orquesta, solistas, coros y un amplio
cuerpo de baile con el que trenzar los minués y danzas propios de la Corte del Rey Sol.
Este año se repuso con mayor profusión de medios y mayor amplitud escénica el Minué de
1995, con gran éxito de público.
La llegada de la imagen de la virgen a la capital , va precedida de
parada y alojamiento temporal en la ermita de La Encarnación. A la mañana siguiente al
ir a cruzar el barranco de las Nieves, se escenifica el "Diálogo del Castillo y la
Nave" en el que se escenifica desde 1885, de la pluma del ya mencionado Antonio
Rodríguez López la llegada del barco de María, recibido a cañonazos y que se trocan
salvas al arriarse la bandera mariana. Todo ello desde los restos fortificados de las
antiguas defensas, al llamado Barco de María, curiosamente construido de cemento aunque a
primera vista no lo aparente. Su interior contiene un pequeño museo visitable.
Acabado el diálogo y ya aclamada en su llegada la virgen hace su
entrada camino de la que va a ser su temporal morada en la capital, la parroquia matriz de
El Salvador. Arropada por autoridades y representación de los poderes públicos y
eclesiásticos la Virgen de las Nieves es recibida a los sones de una "Loa de
LLegada". Los versos del inefable Rodríguez López y la música de Alejandro
Enríquez (1846-1895) se representan desde entonces. Coro y solistas,
"querubines", (voces masculinas en el original) tradicionalmente ejecutado por
jóvenes cantantes femeninas. Este año se tuvo posteriormente ocasión, durante el
"Festival del Siglo XXI" de escuchar la grabación del dúo de la Loa
excelentemente cantado.
Uno de los últimos actos de la Fiesta es el Festival del Siglo XXI
mencionado, en el que se glosa por un mantenedor, las virtudes de la Isla, la Fiesta, su
Historia y sus personajes. Este año correspondió el honor a D. Jerónimo Saavedra
Acevedo, diputado, ministro y Presidente del Gobierno Canario, senador en la actualidad.
Hombre de cultura, melómano, muy ligado a la isla por lazos familiares y habitual de la
misma sobre todo en tiempos tan señalados. En su alocución, medida y bien documentada,
abordó todos los hitos de esta tradición mariana que ha inspirado tantos momentos
felices de la sociedad palmera y de sus hombres.
El acto se adereza con intervenciones musicales de claro sabor local y
con la intención de una puesta en escena novedosa. Solistas y grupos locales desgranaron
aires preparados para la ocasión. La presencia, en sitio destacado, de la Reina de las
Fiestas y su Corte de Honor dio la oportunidad de apreciar la mítica belleza de las
mujeres palmeras, reconocido en todas las islas y apreciada por los visitantes.
El programa, en general pensado para la televisión y dirigido por el
periodista palmero Luis Ortega Abraham, intercaló imágenes, en un recorrido novedoso y
con alarde técnico, de los puntos álgidos de la Fiesta y de la Isla, de la ciudad y sus
tradiciones religiosas y mundanas.
La ciudad y aún la isla, vuelven a recobrar un poco de sosiego una vez
pasados los actos de la Semana Grande, unos días mas tarde, la Virgen de las Nieves
volverá a su casa, en las montañas de la abrupta isla palmera, y desde su hermosa sede
volverá a alumbrar los deseos de todos los palmeros, que cuentan sus años de cinco en
cinco y que le piden secretamente, devotos o no, volver a verla bajar a la capital y
disfrutar de sus celebraciones.
Nota: Para la elaboración de este reportaje se han usado los excelentes
textos y los numerosos datos que figuran en los programas oficiales de las Fiestas,
elaborados por Luis Ortega Abraham.
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Texto, Copyright © 2000 Dionisio Rodríguez.
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Fotografía, Copyright © 2000 Manuel Barón
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