| Una jornada muy particular (con Yo-Yo Ma, José Luis
García Asensio, Victor Ambroa y la Orquesta de Cámara "Andrés Segovia") por
Dionisio Rodríguez y Manuel Barón
La jornada comienza poco
antes de las dos de la tarde, en la que BABAB desplaza a su aguerrida hueste musical a la
principal sala sinfónica de Madrid, con motivo del ensayo general del concierto que
nuestros entrevistados celebraron el pasado sábado 5 de febrero de 2000.
Todo ello bajo los auspicios de Juventudes Musicales Españolas
(JJ.MM.) y dentro del notable Ciclo de Conciertos que organiza esta magnífica asociación
con su activa y entusiasta Presidenta Mª Isabel Falabella al frente.
A nuestra llegada, estaban prácticamente todos los actores en
animada charla con ella en un rincón de la cafetería. Nos acercamos y comprobamos que el
avión en este caso había sido puntual, Yo-Yo Ma llegó a tiempo para ensayar.
Las sonrisas aparecieron en todos los rostros con su presencia. Al
Maestro José Luis García Asensio (no confundir con su hermano Enrique, también conocido
director de orquesta) que va a dirigir la sesión se le percibe relajado, pues -nos
cuenta-, el programa se ha preparado a conciencia y "Yo Yo" -como él dice y
terminaremos por llamarle todos- ha llegado bien y con entusiasmo.
Al ser presentados, "Yo Yo" da muestra inmediata de su
simpatía y cordialidad y se presta inmediatamente a ser entrevistado y participar en esta
múltiple "puesta en escena - web" del concierto. Dejamos postergado el
"cuando" al resultado del ensayo y previsible yet-lag del violonchelista,
contemplando también la posibilidad de entrevistarle antes del concierto (estaba
anunciado a las 22.30 horas) como finalmente ocurrió.
Se decide emprender el ensayo por el concierto de violonchelo, en
esta ocasión el bello concierto para violonchelo y orquesta de Elgar, a fin de
facilitarte al famoso virtuoso el necesario descanso. La segunda parte del ensayo se
dedicó a la obra que completaba el programa, la 7ª Sinfonía de Beethoven.
El ensayo va a comenzar. La Orquesta de Cámara "Andrés
Segovia" está ya situada en la Sala Sinfónica del Auditorio Nacional de Música y
Víctor Ambroa, concertino y fundador de la Orquesta, ya ha terminado de organizar la
afinación previa. Yo-Yo Ma hace su entrada acompañado de José Luís García Asensio,
repartiendo apretones de manos entre los primeros atriles de la cuerda y lanzando sonrisas
y muestras de afecto al resto, con una inusual cordialidad que llena de optimismo las
perspectivas del ensayo.
Con claros deseos de tocar le hace un gesto a José Luís de que
acometa sin esperar el "La" preceptivo del oboe. Y ahí empezó la magia, luego
la disfrutaríamos más por la noche, pero no sabríamos decirles cual nos satisfizo más.
"Yo Yo" desde los primeros compases se desentiende
prácticamente de la parte de su instrumento, que domina con una facilidad apabullante,
para intervenir con sus miradas y ostensibles gestos en el acompañamiento orquestal,
buscando la complicidad de las secciones y solistas de la orquesta cual si una sesión de
música de cámara se tratara.
Se suceden los guiños y sonrisas para los violas, muy cómplices
del violoncelo en esta obra, la conjunción con los pasajes en unísono con los
violonchelos, el volver medio cuerpo para que el clarinete sienta que lo está
acompañando y una oportuna subida de cejas para compartir algún "pizzicatti"
de los contrabajos. Todo un show, que nada tiene que ver con el vedettismo y el ansia de
hacerse notorio, sino con el entusiasmo y el respeto más profundo que le desborda en
cuanto pone las manos encima de su bello y valioso instrumento.
La Orquesta se deja arrastrar por esa actitud arrolladora de la
naturaleza artística y personal de Yo-Yo Ma, y poco a poco se va a ir perfilando lo que
en el concierto se convertirá en una gran noche de música. Afortunados quienes estuvimos
allí.
En el descanso el solista dedica un buen tiempo a confraternizar con
los músicos de la orquesta y, sobre todo y claro está, con los violonchelistas que
quieren ver de cerca al artista y ¡muy importante!, el instrumento que lleva y que suena
como los ángeles. No quedarán descontentos, tras charlar un rato les deja el instrumento
en el escenario para que lo puedan probar a gusto mientras que él se va
despreocupadamente al camerino a charlar tanto con Babab como con José Luís y Víctor,
para poder comentar a gusto el ensayo.
Somos testigos francos del momento. Está muy contento del resultado
del ensayo y pide irse a descansar, proponiendo vernos todos una hora antes del concierto
para cerrar esta crónica con una tranquila entrevista a puerta cerrada.
Con un estupendo sabor de boca y buenos augurios se van estos
cronistas a comer a las cuatro y media de la tarde aprovechando entre bocados a dar las
últimas puntadas al cuestionario y temas previstos para la ocasión.
Ya a la hora indicada, decidimos comenzar con José Luis y Víctor,
en tanto Yo-Yo Ma atiende alguna gestión y visitas imprevistas.
Rompemos el fuego con Víctor Ambroa:
V. Ambroa: El concierto se gestó en
un tablao flamenco de la plaza de Las Vistillas

BABAB (DIONISIO RODRÍGUEZ Y MANUEL BARÓN) -
Cuéntenos, Víctor, como fue la gestación de este concierto, porque tenemos entendido
que se "apalabró" en un conocido tablao flamenco de Las Vistillas, ¡de
lo más castizo de Madrid!
VÍCTOR AMBROA - (Entre sonrisas al verse descubierto).
Pues es verdad. "Yo Yo" tocó un recital aquí en Madrid el año pasado y tras
el concierto hubo una cena y Yo Yo Ma quería ir a un tablao flamenco. ¡Le encanta
el flamenco! Le llevamos al tablao y charlando al calor de la noche y tal (risas) y
hablando con él de lo que hacíamos y ante mi sorpresa, me dijo que porqué no le
invitábamos a tocar con nosotros (con la Orquesta "Andrés Segovia") que lo
haría encantado de la vida.
Y así fue, hablamos brevemente con su agencia de conciertos en España
y con la Presidenta de JJ.MM. que estaban allí en ese momento y así ha sido al final.
La verdad es que la ocasión nos brindaba a la Orquesta cerrar con
broche de oro una década de apoyo decidido de JJ. MM. y de su Presidenta Mª Isabel
Falabella a nuestro proyecto, plasmados en una serie de conciertos en la pasada temporada
y en esta presencia nuestra en el ciclo de este año con un artista de esta talla. Nos
sentimos muy agradecidos con la confianza y el apoyo que nos brindan todos ellos.
Enseguida surgió el nombre de José Luís García como director del
concierto, al ser ambos grandes amigos y colaboradores desde hace mucho tiempo en estas
lides. Además José Luís, aparte de mi maestro ha sido el que dirigió a esta Orquesta
en su programa inaugural y no olvidamos su apoyo, estamos encantados de tenerle y le
querríamos más a menudo todavía.
JOSÉ LUIS GARCÍA ASENSIO - Fue hace diez años
efectivamente, puntualiza, en El Escorial.
BB - Háblenos José Luis de su larga relación con
Víctor.



JGA - (Entre sonrisas) Yo conozco a Víctor
prácticamente desde que nació, por la amistad que existe entre nuestras respectivas
familias, hay músicos en ambas y hemos compartido muchos y buenos momentos juntos.
Víctor es para mí un hijo más. (Dirigiéndose a él) ¿Cuándo viniste a Londres?.
VA - En el 86, y me quedé dos años.
JG - Efectivamente, y luego a tu regreso y ya fundada
la Orquesta, me ofreces dirigir el Concierto de Inauguración, en el que toqué también
como solista.
BB - ¿Cómo ha encontrado la orquesta diez años
después?
JG - ¡Pues muy crecida! (Risas). La primera vez que
vine eran unos veinte, y hoy naturalmente y por exigencias del programa es mucho mayor.
La entrevista tiene lugar en el camerino de Directores Invitados, una
especie de santuario por donde han pasado todas las figuras musicales del orbe. Sentados
en unos enormes sillones, José Luis hizo una pausa para encender uno de sus cigarrillos
ingleses con premeditada parsimonia, una invitación para echar mano a nuestros bolsillos
e imitarlo con fruición, mientras buscábamos mejor acomodo.
V. Ambroa: Creo que diez años son
suficientes para plantearse una renovación (de la Orquesta "Andrés Segovia")

BB - (A Víctor) Volviendo a la Orquesta, en todo
este tiempo han hecho muchas cosas y trabajado con grandes artistas: Rostropovich, Kraus,
Berganza... entre otros. Cuéntenos algo de éstos últimos años de la Orquesta y de sus
miembros. Por lo que vemos hoy y con respecto a los primeros tiempos, es casi una
refundación.
VA - Creo que estos diez años son suficientes como
para plantearse una renovación. Se han producido cambios muy positivos en alguna sección
de la Orquesta, y también el plantearla de una manera más seria. No es que hasta ahora
no lo haya sido, pero estos diez años nos dan perspectiva para ver las cosas con más
experiencia y para plantearlo todo con más cuidado y atención.
Algunos, como yo mismo, hemos crecido con la Orquesta y hemos ido
finalizando nuestras carreras ocupando puestos en la profesión. Queda gente del primer
concierto, otros se han incorporado después, también en los últimos años hemos
"repescado" españoles que estaban como nosotros estudiando fuera e incorporado
a gente que considero muy valiosa para nuestro proyecto.
Somos ahora una Orquesta más versátil en su formación, dependiendo de
los programas que abordamos, y nos van bien así.
J.L. García: El vídeo de "Las
Estaciones" de Vivaldi con Nigel Kenedy es una porquería

BB - Una persona que no pasa desapercibida cada vez
que viene a España, bien sea para tocar Brahms con la Orquesta Nacional de España, o
bien con su grupo eléctrico y composiciones propias es Nigel Kenedy, a quién usted
(José Luís García) conoce bien y con quién filmaron, con la English Chamber, el famoso
y polémico vídeo de "Las Cuatro Estaciones " de Vivaldi, que recorrió el
mundo.
JGA - ¿Quieres que te diga la verdad o que sea
educado? (frunciendo un poco el ceño).
BB - ¡La verdad, la verdad!
JGA - ¡Para mí, eso es una porquería! (caras de
sorpresa y expectación entre los presentes).
Eso no tiene valor musical, ni como show, ni como nada. Si alguien
quiere hacer un show que haga un show, pero que deje a Vivaldi tranquilo, y sobre todo...
que me deje a mí tranquilo (risas).
Si yo en ese momento hubiera sido el que decide lo que tiene que hacer
la Orquesta, (English Chamber) no lo hubiéramos hecho. Estando considerados, junto con
"I Musici" y la "Academy of Saint Martin in the Fields" los conjuntos
de cámara más prestigiosos del mundo y con nuestro status hay que cuidar mucho lo
que se hace para no hacer el payaso.
Para mí no tuvo valor artístico alguno, simplemente alguien se metió
mucho dinero en el bolsillo con ello. Desde luego yo en absoluto.
BB - Algo para olvidar.
JGA - Está totalmente olvidado. Me olvidé de ello
desde el momento en el que salí del estudio. Y conste que a mí me gusta la música pop,
¡Me encanta el jazz! (con énfasis). No soy un toffie nouse, como dicen los
ingleses, al que sólo le gusta la música clásica. Es una cuestión de
profesionalización.
Si quieres ser un artista de pop tienes que dedicarte a ello,
especializarte en ello y tratar de ser el mejor; y lo mismo en cualquier ambiente... y que
conste que no es nada personal contra Nigel, al que conozco desde niño, cuando estudiaba
en la escuela de Yehudi Menuhin, y al que aprecio muchísimo personal y artísticamente.
La cuestión es que en el mundo del pop hay muy pocos artistas que
puedan tener una larga carrera, la mayoría no pasan de modas pasajeras.



BB - La verdad es que a Nigel Kenedy se le conocen unas
grabaciones magníficas, como por ejemplo los conciertos con orquesta de Walton para
violín o viola (que también toca estupendamente...).
JGA - ...y muchos de ellos los grabó conmigo, pero
luego ya empezó el circo...
BB - Ahora parece que se ha centrado en sus proyectos
con su grupo eléctrico. Por cierto, ¿qué le parecen los violines eléctricos? Hay unos
modelos muy bonitos ¿Ha probado alguno?
JGA - No, nunca, pero no por que no quiera sino porque
no he tenido la oportunidad. Pero si es cierto que hay algunos modelos que resultan muy
atractivos.
BB - Antes ha mencionado la Escuela "Yehudi
Menuhin", a la que asistía y asiste como profesor invitado. En España sabemos que
lleva varios años formando parte del profesorado de la Escuela Superior de Música
"Reina Sofía", que fundó y dirige Paloma O'Shea. ¿Qué nos puede decir de su
trabajo en esa casa?
JGA - Yo me sentí muy feliz de tener la oportunidad de
venir a España después de muchísimos años de ausencia -no total puesto que venía de
vez en cuando a tocar- pero en los que no había hecho ninguna labor docente con
continuidad. Me hizo mucha ilusión hacerlo.
Durante el primer año vine a la Escuela "Reina Sofía" para
crear la Orquesta de la Escuela y dar unas cuantas Clases Magistrales, luego ya hicimos
audiciones para mi propia Cátedra de Violín, con Víctor como profesor asistente, desde
el año 93.
He podido dar lo mejor de mí porque siempre he tenido un número
limitado de alumnos (ocho) y porque cada año el nivel ha subido ostensiblemente.
BB - ¿Quiere decir que los encuentra mejor preparados
ahora cuando acceden a la Escuela?
JGA - Efectivamente. Cada año van llegando con un
nivel más alto. Y me alegra especialmente que la mayoría de ellos, siete de ocho
concretamente, sean españoles.
Volviendo al tema del concierto de referencia y ciñéndonos
a la obra que van a interpretar con Yo Yo Ma (el concierto para violonchelo y orquesta de
Elgar) es inevitable el recuerdo y la memoria de esa gran violonchelista que fue
Jaquelinne du Pré (fallecida de una penosa, larga y temprana enfermedad que le
incapacitó para tocar) y de su apasionada interpretación de este concierto del que
existe amén de un recomendado disco compacto, un vídeo en directo conmovedor, dirigiendo
la English Chamber, quien entonces y durante toda su vida fue su marido, Daniel Baremboin.
Conociendo la vinculación profesional y personal del maestro
García Asensio con ellos, no nos privamos de preguntarle por todo ello, recordándole la
polémica (en la que él ha intervenido activamente) a raíz de la publicación de un
libro de memorias con alusiones a la eximia artista, escrito por su hermana, amén de una
película basada en las citadas memorias contra las que se han manifestado muchas y
reconocidas voces.
J.L. García: La única persona de
su familia que estuvo con Jaquelinne de Pré cuando murió fue su marido Daniel Baremboin

BB - Incursionando ya en el tema, tenemos entendido
que guardó durante un tiempo el maravilloso violonchelo de Jaquelinne en su casa. ¿Nos
lo podría confirmar?
JGA - Cuando ella dejó de tocar, Daniel (Baremboin) me
pidió que guardara y custodiara el violonchelo en mi casa, ya que yo tengo unas
condiciones especiales para ello (mi mujer en ese tiempo tenía un Montagnana entre otros
instrumentos, yo tengo un Stradivarius, y tenemos un sistema de seguridad apropiado para
ello) El violonchelo estuvo en mi casa dos o tres años hasta que por fin se lo cedieron a
"Yo Yo", que es quién lo toca ahora. No lo ha traído porque le están haciendo
algo en el taller de Charles Bear en Londres. Ha traído un Montagnana, el de Jaquelinne
es el Stradivarius conocido como "Davidoff".
Los grandes instrumentos tienen muchas veces seudónimos por
los que son conocidos, normalmente ligados a alguno de sus famosos propietarios o
intérpretes.
BB - ¿Qué nos dice del libro y la película que trata
sobre Jaquelinne?
JGA - Mi mujer y yo hemos tenido una larga relación
amistosa y profesional con ambos. Yo conocí a Daniel (Baremboin) aquí en España cuando
tenía diez años y hemos seguido siendo amigos toda la vida. Mi mujer era amiga de la
infancia de Jaquelinne, luego vinieron las bodas de ambos. Daniel y yo hemos trabajado
mucho juntos con la English Chamber, haciendo giras por todo el mundo, tocando juntos etc.
Y naturalmente que yo sé muy bien toda la historia, te puedes imaginar
y también conozco a la familia de Jaquelinne y cuando este libro se escribió me pareció
una barbaridad total y cuando hicieron la película una barbaridad doble. En muchos
canales de televisión y prensa he dicho lo que yo pienso de todo eso.
BB - Resúmanos. Dígalo en dos palabras si desea.
JGA - En resumen, no niego que se relaten episodios
auténticos aunque sórdidos de la vida de Jaquelinne, pero en muchos pasajes su hermana
dice algo menos que verdades. La familia de Jaquelinne no se ocupo de ella para nada,
venían a verla una vez al año para cumplir y en el libro se hace pasar por enfermera
casi.¡Por Dios Bendito! si había que anestesiarla para que viniera a verla.Dice que
murió en sus brazos, totalmente mentira, el único que estuvo junto a ella ese día fue
su marido Daniel Baremboin. Todo eso que se cuenta es totalmente incierto y me fastidia
muchísimo que se diga y se exponga públicamente de esa manera.
En este momento hace su entrada Yo Yo Ma, disculpándose con
sonrisas por el retraso mientras estrecha manos afectuosamente. Tras quedar citados para
el descanso a fin de hacer conjuntamente nuestro breve cuestionario común, Víctor y
José Luis a los pocos minutos hacen señas de dejarnos.
Acaban de dar la segunda señal y quedan diez minutos para que
comience la primera parte, ambos han de intervenir y se dirigen hacia el escenario. Yo Yo
Ma les desea buena suerte antes de que salgan del camerino, con gesto afable.
Nuestro gran protagonista no es desde luego una persona común, ni
entre los hombres ni entre los artistas. Su entrega es total cada minuto y se mantiene
todo el tiempo muy cerca físicamente. Erguido en una butaca frente a nosotros, instalados
en el gran sofá y con una leve inclinación hacia adelante que nos recuerda sin querer -
luego lo comentamos- la confesión de confesionario.
Es placidez y concentración al mismo tiempo, desgrana su ingles y/o
buen francés, con elocuencia y uno se da cuenta de que está junto a un hombre sabio, que
es a la vez un hombre bondadoso y un artista genial e irrepetible.
Nos levantamos uno y otro para hacer alternativamente alguna foto
aunque siempre un poco temerosos de turbar la atmósfera que se crea rápidamente en su
entorno. Le ponemos en antecedentes de nuestra conversación y de lo oportuno de su
llegada.
Él dialogo transcurrió así:
Yo Yo Ma: Cuando toqué por primera
vez el Stradivarius de Jaquelinne, comencé a escuchar el mismo sonido que yo de pequeño
había oído en sus discos y que venía del interior del instrumento

BB - ¿Qué nos puede decir de Jaquelinne, de su
violonchelo y de la obra que va a interpretar?
YO-YO MA - La primera vez que toqué el Stradivarius
"Davidoff" tenía mucho miedo. Yo había escuchado de pequeño el disco con la
grabación de Jaquelinne du Pré del Concierto de Elgar. A los diecinueve años iba a
tocar el "Davidoff". Comencé a escuchar mientras tocaba, el mismo sonido que
había escuchado en el disco y que venía del interior de aquel violoncelo.
Es el mejor recuerdo que guardo de Jackie (lo pronuncia con acento
francés, algo así como Yaquííí). No solamente los discos que hizo -son fantásticos-
y donde se manifiesta como una fuerza de la naturaleza. También la he conocido cuando ya
estaba enferma y recuerdo de memoria los "duatés" que me recomendaba
(digitaciones para los dedos de la mano izquierda, la que pulsa las cuerdas). Me decía:
"Mira "YoYo" tienes que hacerlo así o de tal manera". Me quedo "touché"
con esas cosas. Bueno vosotros la conocéis, queda con nosotros y su música nos
acompaña, eso es lo más destacable.
BB - Cuéntenos algo de sus orígenes y de su familia.
Ha nacido en Europa, concretamente en París. Háblenos brevemente de esa época de su
vida.
YYM - Mi padre, originario de China, llega en el 36 a
estudiar violín, composición, etc. Mi madre llega en el 49 para estudiar música y
canto. Yo nací en el 55 y nos mudamos a Nueva York en el 62 (desgrana con fácil
elocuencia las fechas). Mi padre encontró trabajo allí, aunque yo dejé la ciudad pronto
para ir a Boston, a la Universidad, y obtener mi graduación en Harvard en el 70. Aunque
ya antes de mi graduación tenía muchos conciertos.
BB - Entonces, ¿Sus primeros estudios son en París?
YYM - ¡Sí! (se le ilumina la cara) con una profesora
francesa (pone mucho interés en que transcribamos correctamente su nombre). Madamme
Michelle Lepinte.
BB - ¿Y cómo fueron sus estudios en América?
YYM - Yo era muy joven y participaba en un programa
especial para menores de 18 años en los que íbamos a las clases los sábados. Mi
profesor principal era Leonard Rose. Desde los nueve años he estudiado con él.
BB - Realmente fue un hombre afortunado al tener un
profesor como él. ¿Cómo fue el contacto?
YYM - Cuando aún vivía en París, toque en su taller
para un famoso luthier al que seguro que conocéis, Etienne Vateló. Él me recomendó a
Isaac Stern (famoso violinista norteamericano) que vino a escucharme. Al llegar a los
EE.UU. volví a tocar para él, y fue quien me presentó y recomendó a Leonard Rose.
Yo Yo Ma: Yendo a grabar mi primer
disco, reventé dos neumáticos y me tuve que poner a estudiar en el autopista

BB - Hemos recordado con José Luis su primera
grabación con la English Chamber, dirigiendo él. ¿Qué recuerdos tiene de aquellos
tiempos?
YYM - Vosotros lo sabéis, la vida del músico está
llena de cosas que llegan de forma espontánea. Un día antes de la grabación yo tenía
un concierto en Alemania y decidí ir en coche hasta donde tenía la grabación. Me
explosionaron dos neumáticos en el camino y me quedé tirado en la autopista seis horas,
toda la tarde, así que me puse a estudiar el violonchelo en plena autopista. Tenía la
grabación al día siguiente y tenía que practicar.
Finalmente se resolvió todo y guardo un estupendo recuerdo de mi primer
disco. José Luís tiene un gran corazón y es un magnífico músico, colaboramos
estupendamente.
BB - Yo Yo Ma es un artista que ha cultivado una imagen
diferente en su discografía. Sus portadas y sus diferentes proyectos, también marcan
toda una forma de hacer las cosas. ¿Qué nos puede contar de todo esto?
Yo Yo Ma: Cuando toco la música, lo
que quiero es donar un tesoro

YYM - Son fruto de las ideas de mucha gente que
piensa en esas cosas, pero yo espero que de alguna forma todo ello de pie a la posibilidad
de un contacto con los jóvenes. No creo que la música sea una cosa para los ojos. Cuando
toco la música lo que quiero es donar un tesoro, y pienso en como hacérselo llegar a
nuestra generación tanto como a otras, trato de encontrar los medios para hacer llegar el
mensaje.
BB - Usted es un músico muy inquieto...
José Luis, que ha vuelto, nos ayuda a encontrar el término
en ingles.
"Yo Yo" hace una alto y repara en la estupenda levita que
luce para la ocasión José Luis García y señalándolo cariñosamente suelta un
"¡My God! si pareces sacado de 'Lo que el viento se llevó'". Risas de todos.
Se intercambian unas frases en inglés y retomamos el tema.
...ha trabajado y grabado con músicos de diferentes estilos, se le ve
siempre abierto y creativo, tiene una amplísima discografía...
YYM - Pienso que los músicos y la propia música son
inquietos, también los deseos son inquietos, y el mundo es inquieto, tú eres también
inquieto.
A partir de este momento "Yo Yo" nos tutea
desenfadada y cordialmente y nosotros lo imitamos, contagiando a todos que terminamos la
entrevista en franca camaradería.
La idea principal es la música y la gente unidos. Así podrán ver
y oír cosas diferentes, comenzar a pensar en ello y sensibilizarse sobre lo que es la
propia vida.
BB - ¿Y la próxima idea?
YYM - Hablar con vosotros (risas generalizadas).
BB - El concierto va a comenzar. Antes de irnos a
escuchar a la orquesta (que recordamos intervenía en la primera parte) háblanos de tu
relación con la música de raíz popular y del flamenco, que sabemos que le gusta mucho.
YYM - Desde luego (otro ¡Oh My God!) Me gusta mucho.
Hace poco en Lisboa también he tenido la ocasión de escuchar fados y me encanta sentirme
vibrar con esas músicas.
Las ideas que puede entender la gente inquieta, como decíais, son muy
variadas. Cuando llegas y te acercas a las raíces de los sitios por donde pasas, empiezas
a comprender mejor su historia y su esencia.Por ejemplo, hace varios años que no toco con
José Luis. Cuando llegué y le vi, (hoy) y vi también el sol... -la última vez que nos
vimos fue estupendo, con la familia, etc-. Estar aquí juntos, verme tocando mientras él
está al frente de la Orquesta y todas las buenas vibraciones que siento es muy excitante.
Estar aquí otra vez juntos los dos es algo fantástico.
Yo Yo Ma: Me gusta dar clases. Creo
que después de cada una aprendo yo también algo

BB - ¿Te gusta dar clases? ¿Enseñas en algún
lugar con regularidad?
YYM - Sí, y me gusta mucho. Creo que después de cada
clase yo también he aprendido algo. Me satisface encontrarme con la gente para hacer la
música y hacer funcionar su imaginación. Me gusta cuando entiendo y puedo comunicar a
otro lo que puede o debe hacer. Cuando tengo que decir unas palabras a alguien al respecto
de algo, cada vez las digo mas claras. Pienso siempre en ello, procuro no decir siempre lo
mismo, las repienso cada vez.
BB - Tú eres un músico que hace muchas músicas
diferentes. Con respecto a la educación ¿cree que debe persistir esa separación entre
géneros, o debemos tratar de integrar en los centros de educación una visión culta de
la música popular y de los géneros musicales que se han desarrollado?
YYM - Pero... (irónico y dando señales de
afirmación), ¿qué es la música española? Una música llena de raíces de otras
músicas, como ocurre en todos los países del mundo. Igual ocurre con la música
clásica, son muchas cosas y muchas raíces diferentes.
Hoy en día hablar de música clásica se ha reducido a una categoría
comercial. Porque lo han hecho así. Pero en realidad todo ha tenido que ver con nuestra
situación geográfica, con los tiempos, con el siglo. La música rusa antes y después de
la revolución bolchevique es muy diferente. Yo espero que la gente llegue a comprender la
diferencia entre Mozart y Haydn. Son muy diferentes, con una imaginación muy diferente
siendo de la misma época. Todos los músicos deben tratar de encontrar la pureza de las
diferentes músicas, es una cuestión relativa porque sería imposible hablar de ello en
términos absolutos. Es la pureza de la imaginación, otra no sería posible.
Esta claro que hay compositores clásicos que han estado en contacto con
las corrientes de su tiempo Ravel, Poulenc, por ejemplo, ellos han mirado a su alrededor y
se han expresado con voz propia, con fuerza y ganas. Son necesarias esas virtudes tanto
para el músico que toca como para el que escribe.
BB - Hemos visitado la página web que te ha instalado
tu discográfica y nos ha llamado la atención las referencias que hace a un
"hiperchello". ¿Nos lo podría explicar?
YYM - Es algo que estoy probando. Un proyecto
desarrollado por el Instituto de Tecnología Masachusset -es una Universidad Técnica- en
el que hay un compositor que se llama Tod Machaver. Él ha creado un instrumento que sobre
la base del violoncelo y conectado a un supercomputador, puede leer todo lo que tú haces
en el instrumento con los dedos, el arco, etc.
Ha creado una pieza que tiene muchas posibilidades en combinación con
el ordenador. Todo puede variar si toco una sección de una manera u otra, también puedo
sonar como doscientos instrumentos haciendo pizzicatto. Es un tipo de composición
compleja. La razón de hacer este trabajo mas allá de hacer una cosa u otra, es ver que
pasa con nuestro futuro, con el futuro de nuestro instrumento.
Están los momentos para disfrutar de los instrumentos italianos hechos
por los grandes maestros de la luthería, pero es aún mejor que exista en todo una
evolución, también en los instrumentos al igual que con el piano, del que existen
versiones electrónicas que pueden hacer otras cosas.
Sin entrar en competición, estamos viendo las cosas que se pueden hacer
con los instrumentos de cuerda y especialmente con los de arco.
Yo Yo Ma está completamente entregado a la conversación que
parece interesarle mucho. La Sinfonía de Beethoven ha acabado y en pleno descanso de la
Orquesta y público, seguimos con nuestro cuestionario general para todos los
entrevistados en la Sección de Música Clásica de BABAB.
Víctor y José Luis contestan primero a las preguntas de nuestros
entrevistadores.
BB - Colaborar en esta Revista, que se precia de su
sección literaria, nos obliga y pone fácil preguntaos por vuestros gustos literarios y
por las obras a las que tenéis especial apego o aprecio.
VA - A mí un libro que me impactó mucho de joven fue El
Lobo estepario de Herman Hesse.
JGA - Tengo que confesar que no leí El Quijote
hasta que llegué a Inglaterra. Ha sido de los libros que me ha causado mas impacto.
Tenía dieciséis años, me interesaba mucho leer todo lo que caía en mis manos. Leí
mucho de lo que había pasado en España durante la Guerra Civil, pues en España no
había una situación objetiva. También filósofos y poetas me han gustado siempre,
recuerdo especialmente a Giovanni Papini.
BB - ¿Un personaje histórico? (mientras nos
ordenamos para una foto).
¿Quitamos el chirimbolo éste? dice Víctor (por una pequeña
escultura que hay sobre la mesa).
JGA - ¿De la historia reciente? (cada uno en lo
suyo).
BB - Puede ser Tintín.
Risas generalizadas.
JGA - Me interesó siempre mucho el personaje de
Churchill. Cuando yo llegué a Inglaterra todavía vivía. Era un gran escritor también.
Dejó una huella en mucha gente.
VA - En mi caso históricamente Juana de Arco y más
recientemente Tierno Galván.
BB - ¿Un compositor?
VA - Brahms.
JGA - Mozart.
BB - ¿Un artista?
VA - Me sería difícil decirte uno.
BB - Pues dos o tres.
VA - Pues hombre, a raíz de actuar grandes artistas
con nuestra orquesta he tenido la oportunidad de conocer a gente especial mas de cerca que
me impresionaron como Alfredo Kraus. Fue una experiencia con otra dimensión del canto que
yo no había conocido.
JGA - Yo lo mencionaría también, junto a María
Callas en roles femeninos. Claro que el que más huella dejó en mi fue Sergiu
Celibidache, mi maestro durante muchos años y luego amigo y colega. Sin olvidar a Daniel
Baremboin, Murray Peraiha, y Yo Yo Ma con los que me une además una gran amistad.
Nos cede Yo Yo Ma los últimos minutos antes de salir a
actuar, ha estado más de una hora con nosotros y gracias a ello nuestros lectores tienen
esta extensa e intensa entrevista.
Yo Yo Ma: La música, como las otras
artes, es un poco la codificación de aquello que hay en el interior de nuestro
pensamiento

BB - ¿Tus libros?
Se levanta raudo y nos muestra libros y apuntes de
arquitectura islámica.
YYM - Estoy ahora muy interesado en esta
arquitectura...
Manuel Barón, cordobés de pro, descubre rápidamente la mezquita de
Córdoba entre las carpetas de fotos y le hace notar su procedencia.
YYM - ¡Ah, qué bien! Estoy también interesado en
la región de la ruta de la Seda. Este interés se despierta porque entiendo que antes del
renacimiento de Europa hubo un resurgimiento del mundo islámico. Me interesa la gente que
entiende el mundo moderno desde la perspectiva del mundo antiguo, bien desde la música,
la arquitectura o desde el pensamiento.
La música, lo mismo para compositores que para intérpretes como para
las otras artes, es un poco una codificación de aquello que hay en el interior de nuestro
pensamiento. Personalmente, trato de encontrar el nexo de los pensadores, filósofos,
economistas, que hablan de una globalización histórica que me parece muy interesante.
BB - ¿Un personaje histórico?
YYM - Tengo muchos. ¿Te refieres a nuestra generación
o a alguien excepcional?
BB - Alguno que le haya impresionado mucho.
YYM - Creo que en el siglo, el último siglo... creo
que Ghandi, por su filosofía de la no violencia y de la justicia. Es una gran cosa. Él,
como Martin Luther King teniendo una capacidad de poder terrible, han cambiado cuestiones
en el mundo sin posible vuelta atrás y nos han hecho comprender muchas cosas.
Yo Yo Ma: J. S. Bach es el padre del
Jazz y la Música Clasica

BB - ¿Un compositor?
YYM - Hay muchos que me gustan pero admiro
especialmente el "Cuarteto para el Fin de los Tiempos" de Oliver Messiaen. Algo
que me parece verdaderamente grande es que haya hecho esta obra cuando era prisionero de
guerra. Adoro su gran expansión humana, al mismo tiempo que el hecho de que lo haya
escrito para los instrumentos que tenía a mano. Para mi es algo increíble.
BB - ¿Un artista excepcional que le haya impresionado?
YYM - Yo creo que Juan Sebastián Bach. Su música,
todo lo que ha hecho en su vida. Tanto las obras que ha escrito para enseñar a sus hijos
como la música religiosa o secular. Objetivamente, desde la improvisación o desde sus
textos, es el gran padre del jazz y también el de la música clásica.
BB - ¿Eres usuario de Internet? ¿Usas el correo
electrónico?
YYM - Mis hijos bastante más, aunque soy una persona
interesada en el tema. No tengo mucho tiempo, pero de vez en cuando saco un rato para
navegar un poco (en su página web tiene la transcripción de un chat en directo).
BB - Sí, ya hemos visto en la página web que tu
agenda de conciertos es terrible. ¿Qué nos cuenta de tus hijos?
YYM - Tengo dos de 14 y 12 años.
BB - ¿Músicos también?
YYM - Sí, mi hija estudia canto y el pequeño toca el
violín.
BB - ¿Te gustaría que fueran músicos en un futuro?
YYM - La música, entre otras, cosas sirve para
"exprimir" los sentimientos. A través de la música pueden manifestar lo que
quieren. La música se quedará con ellos siempre. Como profesión es otra cosa.
BB - ¿Quiere añadir algo más?
YYM - Solamente que me ha encantado hablar con vosotros
y hacer la entrevista.
Quedaban pocos minutos para que comenzara el concierto,
dejamos al joven maestro en su camerino y nos dirigimos a la Sala con una sensación
estupenda en el cuerpo, esa que produce hablar con alguien que posee sabia serenidad y un
espíritu que transmite enorme pasión en todo lo que hace. Los minutos siguientes los
dedicamos casi sin querer a reflexionar e interiorizar las muchos y buenos temas hablados
en esta mágica hora de diálogo con un artista excepcional.
La segunda parte del concierto iba a comenzar con la máxima
expectación. No era para menos, desde sus tempranos tiempos en que actuó con la Orquesta
de Cámara Española que dirigiera Víctor Martín -interpretando un concierto de Haydn si
no nos falla la memoria-, no se le oía en Madrid con una orquesta española.
La apuesta estaba hecha, la Orquesta había interpretado en la
primera parte con notable éxito la 7ª Sinfonía de Beethoven y en el ambiente se palpaba
que estábamos ante una inusitada noche de música.
La aparición de Yo Yo Ma y José Luis García es recibida con
atronadores aplausos, merecidos por ser ambos artistas muy queridos del público
madrileño. "Yo Yo" muy contento, se desvive en saludos y sobre todo sonríe
permanentemente a los miembros de la Orquesta, ya pasados los primeros minutos de
protocolo con el público, buscando, tal y como lo hiciera en el ensayo general, la
cercanía de sus colegas.
Si el citado ensayo fue una clase magistral, el concierto no se
quedó rezagado. Yo Yo Ma, dócil con la batuta del maestro, toca con sus músicos y
reproduce guiños, miradas y complicidad con todos desplegando magníficamente todos sus
recursos que son infinitos.
Su visión del concierto de Elgar, intimista a la vez que tierno y
profundo, nunca banal o superficial encandila a todos los presentes. Al término, las
ovaciones colman el enorme espacio del Auditorio y obligan a solista y director a
repetidas salidas. Se suceden los abrazos de Yo Yo Ma con el maestro y concertino, saluda
personalmente a cada uno de los primeros atriles de cuerda de la orquesta deteniéndose a
intercambiar unas frases con cada uno de ellos. A la bella Eva Martín situada en el
primer atril de violas y ataviada con un elegante vestido de corte oriental y cuello
"mao" no puede reprimirle un "very beatifull dress", al tiempo que
besa ceremoniosamente y fugazmente su mano.
Es un volcán de gratitud y cariño hacia toda la audiencia por su
acogida, está emocionado pero se contiene lo suficiente como para ofrecer un
"bis" de auténtico lujo, la Sarabanda de la 6ª Suite para violoncelo solo de
J. S. Bach, que desgrana y explica con una musicalidad al mismo tiempo conmovedora como
reveladora de la grandeza del intérprete. Movimiento de gran dificultad técnica y
conceptual, nuestro artista lo interpretó con una aparente facilidad y fluidez.
El primer violonchelista de la Orquesta, Jorge Pozas, dando muestra
de su fina e inteligente ironía -y mientras el público ovacionaba con deleite a "Yo
Yo"- comentó con un colega entre sonrisas: "Parece fácil, voy a probar a
tocarla esta noche cuando llegue a casa".
El concierto ha concluido y parte del público atraído sin duda por
la espontaneidad y desenfado de Yo Yo Ma acude en tropel a solicitarle un autógrafo e
intercambiar impresiones con el artista. Nuestro protagonista, todo afabilidad atiende en
la puerta de su camerino uno por uno a la extensa hilera de asistentes ávidos de
conocerle. Con todos tiene palabras, comentarios y parabienes en un alarde de humildad y
paciencia que conmueve a los ya acostumbrados miembros del personal del Auditorio a
desviar hacia el hall de la Sala de Cámara al río de gente que le esperará
pacientemente hasta la salida.
Nuestro hombre apenas ha tenido tiempo de dejar violoncelo y arco
apoyados sobre una silla de su camerino, antes de que los miembros de la orquesta hayan
acudido en tropel para besarlo, abrazarlo... entre una tormenta de flashes que dejarán
cumplido testimonio de la experiencia vivida por los músicos de la Orquesta, con un gran
y único solista.
Cuando éstos se retiran a cambiarse, los primeros aficionados lo
asaltan sin piedad, el personal de la casa y nosotros mismos, ante su mirada de ayuda,
colaboramos en poner orden al predio y pedir a los presentes brevedad y misericordia con
nuestro ya aparentemente agotado artista.
En una esquina del pasillo de camerinos localizamos a un grupo de
estudiantes de música que habiendo sorteado habilidosamente los controles habían logrado
acercarse al camerino. No atreviéndose, a la vista de las circunstancias, a acercarse a
Yo Yo Ma. Localizamos entre ellos a varios alumnos de cuerda del Conservatorio de la
Comunidad Autónoma de Madrid junto con algunos jóvenes alumnos de la Escuela "Reina
Sofía" -muchos de ellos tienen a sus profesores entre los participantes en el
concierto- y haciendo uso de nuestra influencia y conociendo la debilidad de "Yo
Yo" por los jóvenes, interrumpimos la firma de autógrafos para presentarlos y ser
saludados uno a uno. Entre bromas, alguno solicita ver el violonchelo y antes de que
tengan tiempo de reaccionar, "Yo Yo" se vuelve hacia nosotros y nos pide que
organicemos dentro del camerino, donde reposa su "Montagnana", que todos los que
quieran puedan probarlo, "five minuts" nos dice con un guiño dejando a nuestro
cuidado el asunto y provocando junto con los primeros sonidos, la alarma del servicio de
orden que creyendo que se trataba de algún "espontáneo" se dirigían ya hacia
los estudiantes. Los tranquilizamos en su estupor al ver a aquella caterva de chiquillos
pugnando por sentir entre sus piernas el instrumento que acababan de oír y reproduciendo
seguramente en su interior, las sensaciones que nos relataba Yo Yo Ma cuando tuvo en sus
manos por primera vez el "Davidoff" de Jaquelinne du Pré. La historia se repite
y nuestro héroe consciente y generoso como no hemos visto jamas a un artista de su talla,
tuvo un gesto de grandeza que le honra. En toda nuestra vida hemos conocido acto semejante
y seguramente esos chicos no olvidarán jamas esta experiencia.
En tanto, nuestro solista habiendo despachado la cola de
espectadores que le quedaba, se vuelve hacia nosotros y nos pide ayuda para desalojar el
camerino. Aparecen Víctor y José Luis y entre todos logramos hacerlo, no sin percatarnos
de la mirada de tristeza de Helena Poggio violoncelista y alumna del tandem
Helmerson/Quintana en la "Escuela Reina Sofía" y que no ha podido probar el
codiciado instrumento. Intercedemos todos por ella, José Luis hace un gesto y "Yo
Yo" le deja unos minutos más. Nos quedamos unos momentos charlando con nuestros
protagonistas para despedirnos y tomamos la salida del Auditorio, donde multitud de
personas esperan para verlo pasar. En pocos minutos Yo Yo Ma, aún vestido con el frac y
con su violoncelo -a manera de mochila- cargado a la espalda, sale junto a Mª Isabel
Falabella rumbo a...
Pero bueno, esa es otra historia que si es menester contaremos otro
día. En tanto conténtese el respetable con lo que le quede dentro tras leer esta sentida
-al menos por nuestra parte- crónica de una jornada muy, muy particular.
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Texto y fotografías, Copyright © 2000
Dionisio Rodríguez y Manuel Barón. Todos los derechos reservados. |
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Traducción de la entrevista del inglés y el
francés de Dionisio Rodríguez y Manuel Barón. |
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