| Ambos Mundos Folletón
por Blas Matamoro
Todo empezó cuando la abuelita Nunzia se quedó casi inválida a causa de
trastornos circulatorios propios de su edad. Medio día era atendida por una
asistenta que dormía en su casa y el otro medio, por los parientes más o
menos desocupados que nos turnábamos con cierto orden. La abuela estaba bien
de la cabeza y su memoria, aunque indiferente a la actualidad, se conservaba
dicharachera y fotográfica en cuanto al pasado. Seguía gustando de la
lectura, si bien ahora reducida a viejas revistas que le servían de guía
para el recuerdo. A mí me hacía leer en voz alta los poemas de Carducci,
cuando estaba en vena patriótica, o de Pascoli y Ada Negri, si le daba por
la sentimental. D´Annunzio sufría una completa prohibición, por indecente. A
medida que yo avanzaba en la lectura, ella aseguraba su memoria y solía
interrumpirme para terminar la recitación sola.
Texto, Copyright © 2003 Blas Matamoro. Todos los derechos reservados.
ISBN: 84-95797-01-1 |