Isabel Bono, la poeta que salta encima de los charcos | Babab.com
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Isabel Bono, la poeta que salta encima de los charcos

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Os presentamos una selección de poemas que Isabel Bono ha preparado para Babab de su magnífico libro de poemas Brazos, Piernas, Cielo, publicado por Ediciones Baile del Sol. Se trata de un libro lleno amor, de formas y de nidos, una joyita de la poética hispánica contemporánea que acompañamos con sus otras palabras, comentadas y entrevistadas con gracia y precisión por Inma Luna.

Entrevista publicada previamente en laRepúblicaCultural.es

Por Inma Luna

 

“Sigo haciéndome preguntas y no he hallado muchas respuestas, afortunadamente”. Isabel Bono

Siempre que pienso en Isabel Bono se me viene a la cabeza la imagen de una niña saltando encima de un charco, salpicando, perdiendo el interés por las cosas que parecían importantes antes de descubrir la magia de enredarse en el juego.

Isabel tiene ese punto de genialidad que abruma, esa visión de lo que nadie ve, de la rareza, ese sentido de lo poético a lo grande, aunque siempre se fije en las cosas pequeñas. Aunque no escribe tristezas, sus versos siempre huelen a melancolía, quizá de futuro, como ella dice, como seguramente siente.

Cuando me la encuentro, en piel o en libros, tengo que mirar hacia arriba, sé que ella no anda por aquí, que tiene dimensión propia, lo negará, seguro, pero se le nota a la legua el universo, la diferencia, se le transparenta la poesía. Lo mismo le ocurre cuando escribe correos electrónicos, si su nombre está en el remitente ya notas el olor de los versos, resulta irrelevante que el asunto sea de lo más prosaico.

Dice: “Cuanto más tiempo va pasando más simple y corta se vuelve mi biografía: Me levanto cada mañana, escribo lo que he soñado, me ocupo de la casa, escribo mails, barro la terraza, escribo poemas, leo, escribo”.

Mientras barre las hojas secas mojadas de su terraza le ha dado tiempo a publicar doce poemarios:Señales de vidaLos días felicesLa espuma de las nochesEntre caimanesMi padreDías impares,Poemas reunidos GeyperAhoraMaomegeanAlgo de inviernoPan comido y Brazos piernas cielo, el último de ellos que acaba de ser editado por Baile del Sol.

Ha sido incluida, entre otras antologías, en: 23 pandorasGeneración BloggerY habré vivido: poesía andaluza contemporánea. Colabora en la revista Manual de uso cultural “canonizando a mis santos particulares”, confirma.

Se acerca a mis provocaciones poéticas con la misma ingenua lucidez con la que me maravilla en su poesía.

Dices que la poesía te persigue como una nube sobre tu cabeza…

Sí. Más que la poesía, palabras, frases, conversaciones, de todo un poco. No sé de qué hablan cuando dicen “mente en blanco”. No es que oiga voces (sólo me faltaría eso), pero cualquier cosa que veo, que miro, cualquier conversación que oiga por la calle, me da pena que se pierda y empieza a construirse en mi cabeza en forma de relato o poema. Si no lo escribo, si no lo sacó de ahí, sigue molestándome todo el día. Así que, por un lado, lo escribo para librarme de ello y, por otro, para no olvidar, para retenerlo.

¿Seis blogs? Cuéntamelos.

Soy ordenada. Un estante con las camisetas de verano, otro con los jerséis de invierno. Un álbum con las fotos de la familia, otro con las de los amigos. Pues igual. Podría meter en un mismo blog todo lo que escribo: los sueños, lo que miro, lo que leo, las fotos de mis piedras. Pero me gusta que cada cosa esté en su “cajón”. Por eso seis blogs, cada uno para una cosa.

La espuma de las noches, ¿para qué sirve un sueño?

Los sueños sirven para que el cerebro descanse, no sirven para más. No creo en la interpretación de los sueños (y Freud me cae como un tiro). Comencé apuntando lo que soñaba con nueve años porque me habían regalado un diario, mi vida (contada) no daba para mucho y a escribir mentiras nunca le he visto sentido. ¿Escribir algo que fuera diferente cada día y que no fuera mentira?: los sueños. Escribirlos me ha servido para hacer mano, para cuando llega la hora de escribir otras cosas estar entrenada. Lo de subirlos a un blog fue porque suelo soñar con los amigos y a los amigos les gusta verse hacer cosas raras.

Hojas secas mojadas, ¿te acompañamos a mirar?

Las hojas surgieron en una etapa en la que todos los días eran idénticos y agotadores. Me acordaba de Handke, aquello del día perdido y el día logrado. Los días eran hojas secas. Pero una hoja seca, si se moja, vuelve a brillar. Intenté concentrarme para rescatar algo de brillo de aquellos días idénticos. Así supe que no existen los días idénticos, ni siquiera existen dos días iguales. Concentrarse en lo pequeño, estar mínimamente atentos a lo que nos rodea. Y como siempre llevo la cámara encima, fue fácil.

Algunas cosas que leo, ¿tantas?

Ese blog lo abrí exclusivamente para hacer una reseña a un libro de poemas de F.L. Chivite. Pensé que en ese formato tomarían más serio mis palabras. No pensé que fuera a continuarlo, pero ahí está. Cada cosa que me gusta la comparto. Supongo que es lo mismo que otros hacen en Facebook (Facebook, sin embargo, no me interesa lo más mínimo).

Esa piedra me ha llamado por mi nombre, ¿colección de…?

No, no, yo no colecciono nada, como mucho junto. Junto piedras desde niña. Supongo que mucha de la culpa fue de una serie sueca de los 70, La piedra blanca. Siempre me gustó llevar una en el bolsillo, en la cartera del colegio, en el puño. Las piedras acompañan. Y en casa las tengo en aquí y allá, a la vista, porque las piedras nos detienen. Otros usan mandalas, no sé. Yo miro mis piedras, respiro y listo.

El burrito del parque, ¿cuándo hemos dejado de ser niñas?

Ay, el burrito. Cualquier niño malagueño tiene foto en el burrito. Un día se me ocurrió que si abría un blog, todos los niños malagueños de los 60 me enviarían su foto subidos al burrito. Qué ilusa. Tengo pocas, pero el blog lo he ido llenando con recuerdos y juguetes de esa época. Algunos amigos me envían fotos subidos a otros burritos (incluso tengo la de mi amiga Susi subida a un elefante). Podría decirse que es un blog nostálgico, o retro, que queda más moderno. No sé los demás, pero yo dejé de ser niña cuando dejé de creerme inmortal. Hace poco, vamos.

¿Y bkbono?

Tenía una web oficial, digamos, con la biografía y las publicaciones. Pero las webes me resultan estáticas, así que abrí un blog con mis datos, digamos. Bk es por mi nombre familiar. Bk o Reina Mora. Y reinamorabono no quedaba tan cool como bkbono, ¿no te parece?

…Y doce libros de poemas. No todo el mundo…

Tengo mucha suerte. Tengo amigos que escriben mucho mejor que yo y han publicado mucho menos. Tengo mucha mucha suerte.

¿Vives como viven las poetas?

Creo que no. Mis amigas poetas trabajan fuera de casa y, sobre todo, son madres. Eso debe dar un peso, un tono distinto a la vida y a la escritura. Yo tengo más tiempo para ensimismarse.

¿Para qué nos sirve la poesía?

Los libros, sean de poesía o de prosa, nos sirven para escapar, para salvarnos. Aunque sólo sea por un rato. ¿De qué nos salva? No lo sé, sólo sé que nos salva.

Brazos piernas cielo, el último poemario, ¿qué dice de ti?

Dirá cómo miro y lo que veo. Dirá que me fijo en las cosas pequeñas, en la luz sobre las cosas, en el dolor de la luz sobre las cosas. Dirá, quizá, que todo me duele más de lo que en realidad me duele, porque cualquier cosa escrita parece más grande. Dirá que me gusta estar sola y estar quieta. Creo que, sobre todo, dirá que sigo haciéndome preguntas y que no he hallado muchas respuestas, afortunadamente.

Siempre te oigo hablar de tus amigos, de tus amigas.

Sin mis amigos no estaría aquí. No hubiera publicado jamás si no hubiera sido por ellos. Escribo por y para ellos. Necesito tenerlos a mano, necesito tocarlos, necesito decirles cuánto los quiero continuamente. El poeta José Luis Gallero tiene un poema que dice: “la vida está llena de trampas, pero todos mis amigos son poetas”. A mí las trampas, bah.

¿De verdad quieres dejar la poesía y probar con la prosa?

Nunca quise escribir poemas, llegaron y no me defendí, pero llevo escribiendo prosa toda la vida, aunque nunca daba con el tono que deseaba. Ahora que he dado, sí, quiero dejar la poesía. ¿El problema?, qué los poemas no se van. Así que, me temo, tendré que escribir poemas y prosa.

¿Qué has leído, qué lees y qué quieres leer?

He leído todo lo que tenía a mano. Desde Unamuno al Vogue. No me gusta leer crítica, no me gusta que me dicten un camino, que me digan esto es bueno y esto es malo. Voy leyendo donde me van llevando las lecturas, ya sabes, aquello de la propiedad transitiva: si a Bono le gusta Vonnegut y a Vonnegut le gusta Yates, a Bono seguramente le guste Yates. Es así de fácil. Desde siempre me aburren los libros de aventuras, de misterio, de acción. Me dejan completamente indiferente los poemas rimados, la retórica y los jueguecitos. Me gustan las historias donde aparentemente no pasa nada, como en los cuadros de Balthus. Me gusta Askildsen, Beckett, Bernhard, Camus, Carver, Castillo, Cioran, Duras, Kafka, Kristof, Stamm, Vonnegut. Me gusta Fonollosa y Gamoneda. Y Fernando Luis Chivite. Me gustan mis amigos poetas, porque son mis amigos porque antes me gustaron sus poemas. Me gusta leer a poetas jóvenes, como Alejandro Robles, porque cuando leo sus poemas brillo, y me entran ganas de escribir, como si tuviera sus 20 años. Lo dicho, tengo mucha suerte.

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Poemas del libro Brazos piernas cielo

Ed. Baile del sol (Tenerife, 2012)

salir a la calle
sin otro trabajo
que vagar sin objetivo
entretener el miedo
se convierte en superstición
nos dirán qué hacer
tú y yo parados
en el centro de la muchedumbre
uno piensa en una flecha
de alguna manera
el dolor desaparece
como la luz menguante
de los charcos

 

todo lo que nos mueve
curiosidad hambre miedo
todo lo que nos ocurre
soledad
búsqueda
trincheras
un frío enorme
todas las fases del amor

 

el amor uno
dice y desea
que los amigos vengan
que el pasado sea sólido

 

ya he pasado por esto
ya tuve un deseo irreprimible
por ser otras personas
por tener otra edad y otro domicilio
nunca llegaré a entender por qué
sólo una vida
y por qué precisamente ésta
siempre tan lejos

 


Poemas © Isabel Bono 2013
Fotografía © Isabel Bono 2013
Entrevista © laRepúblicaCultural.es / Inma Luna
Todos los derechos reservados.


 

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