CERVANTES GANA EL PREMIO NICANOR PARRA DE LAS LETRAS HISPÁNICAS | Babab.com
Literatura Poesía

CERVANTES GANA EL PREMIO NICANOR PARRA DE LAS LETRAS HISPÁNICAS

Nicanor Parra

Madrid. –  LMM

La gloria del premio más importante de las letras hispánicas ha decidido crecer un buen trecho este mediodía del primero de diciembre al elegir al inventor de la antipoesía como ilegítimo propietario.

La obra poética de quien afirma que ”los versos de los poetas no son poesía” vuelve a subirse al carro de un gran premio, ese asunto tan contradictorio del que reniega mientras los galardonadores siguen insistiendo. Apenas le falta ya el Nobel, premio magno que también ha estado en varias ocasiones revoloteando sobre su ausencia de lírica. Nicanor Parra, de San Fabián de Alico, en Chillán, Chile, patrimonio del planeta desde el 14 del siglo pasado, es uno de esos agitadores imprescindibles –tan escasos- que produce el mundo para poner los sentimientos en la cuerda de la ropa y los sentidos directamente en entredicho. Por aquí, en BABAB estamos alegres y satisfechos. No por el premio, que para nada precisa y nada añade, sino por (el) Cervantes y todos los hablantes de esta lengua, que tanto precisamos del coraje de la llanura, de la metáfora del poncho, del valor de lo sencillo o la gracia de la risa. ¡Enhorabuena para nosotros mismos! … los antibeneficiados del grueso premio.

Nicanor Parra - antipoesía


PARRA EN BABAB

Shakespeare, antipoeta (Fragmentos de conversaciones con Nicanor Parra)

por César Cuadra

El gran poeta chileno, en declaraciones inéditas y nunca difundidas, declara en Babab: “La poesía es un mecanismo de auto-regulación del espíritu.”

Las transformaciones acaecidas en las últimas décadas son de tal envergadura que no sólo nos afectan a todos y a todo, sino que lo hacen a una velocidad desconocida en nuestra historia. Más allá de que esta globalización de las transformaciones tengan efectos tan revolucionarios como los nuevos modos de producción de subjetividad, o tan devastadores como el colapso ambiental y social, lo cierto es que desde una perspectiva cultural el nuevo escenario mundial vive, a raíz de la propia lógica cultural de la nueva era tecnológica y económica, lo que se conoce paradigmáticamente como la “homogeneización planetaria”. En este contexto es donde aparece el interés en traer a estas páginas algunas reflexiones de uno de los hombres más lúcidos y lúdicos de nuestro tiempo: el poeta chileno Nicanor Parra. Escuetamente se puede decir que su obra ha sido traducida prácticamente a todos los idiomas, que ha sido galardonado con múltiples premios entre los que destacan el Premio Nacional de Literatura, el Premio Wilbur, el Premio Juan Rulfo, el Premio Prometeo, etc. En fin, a sus 85 años este profesor de física y matemática teórica nos habla precisamente de la necesidad de operar con nuevos criterios, con nuevas herramientas, en pocas palabras, nos habla de la necesidad urgente de tener que pensar todo de nuevo… Y eso es precisamente lo que él ha venido haciendo desde que las emprendió con su revolucionaria propuesta antipoética, la que, como se sabe, tuvo que luchar no poco para ganarse un lugar en un escenario donde reinaban las grandes voces modernistas latinoamericanas y donde parecía no haber más lugar que para ellas…

Quisiera aclarar que el material que aquí se presenta corresponde a notas tomadas hace 10 años en diversas conversaciones con Nicanor Parra cuya naturaleza privada e informal las convierte más bien en fuentes de archivo para el autor de esta nota. Y por supuesto eximen a Nicanor Parra de toda responsabilidad sobre ella.

CÉSAR CUADRA – Nunca se habla de sus primeros pasos en la literatura. Nunca se dice que aunque usted es conocido como antipoeta, lo cierto es que usted ganó un importante premio con su primer libro cuyo título, Cancionero sin nombre, nos revela ya un tipo de poesía totalmente distinta a lo que será la antipoesía propiamente tal…

NICANOR PARRA – Claro, en la época que escribí Cancionero sin nombre (1937) yo estaba recién en los elementos del surrealismo. Tenía una formación garcíalorquiana… es una época de espontaneidad pura… No sabía que se esperaba una cosmovisión de lo que era un poeta. Es decir, tenía una visión muy limitada de lo que era un poeta…

CC – ¿Cuándo empieza a gestarse su concepción antipoética de la poesía?

NP – Mira, antes de mis estudios de cibernética o de ecología nunca estuve en condiciones de responderme la pregunta acerca de lo que es la poesía…

CC – ¿De sus estudios ecológicos?

NP – Claro, fue a partir de ahí que descubrí que la poesía es un mecanismo de auto-regulación del espíritu… y que el arte de vivir estaba incluido en esa mirada… en realidad yo no entiendo cómo se mantiene cuerda una persona que no haga poesía o no practique ningún tipo de arte.

Nicanor Parra

CC – ¿Al integrar la variable ecológica en la producción del discurso poético entonces se modificaría también el estatuto y la función del poeta?

NP – Por cierto, a partir del nuevo contexto se puede decir que el poeta se encuentra lanzado entre las fieras y su tarea consiste en integrarse a la comunidad que le ha pedido que hable sin permitirse fallar ni permitir que los asistentes le abucheen su discurso… ¿te fijas? si yo parto de la base que la poesía -y el arte en general- son un mecanismo de auto-regulación del espíritu, entonces se escribe para no volverse loco… sin arte no hay posibilidad de recuperar el equilibrio perdido o que se está perdiendo en todo momento. Hay que estar todo el tiempo luchando para no volverse loco. Para no congelarse como dice la cibernética y para no explotar. Estos son dos tipos de muerte que aguardan a cualquier sistema…

CC – De hecho usted ha hablado de las dificultades de llegar a esa integración con la comunidad…

NP – Bueno claro, sin duda que el proceso de integración del individuo a la comunidad es muy lento y difícil. Y esto tiene mucho que ver con lo que se conoce como teoría de la esquizofrenia. Pero aquí hay que tener mucho cuidado cuando se habla de esquizofrenia, porque ésta no tiene nada que ver con la libido, como sostuvieron Freud y Jung, sino con un problema lingüístico. Es decir, al parecer de lo que se trata ahí es de la incapacidad del niño para acceder plenamente al reino del lenguaje.

CC – ¿En qué sentido relaciona la esquizofrenia con la poesía?

NP – Que bueno que me preguntes esto porque yo estuve cuatro años afónico. ¡Fueron cuatro años de esquizofrenia! Fue antes de publicar Poemas y Antipoemas. Y ahora sé que era porque no podía acceder al reino del lenguaje ¿te fijas? Naturalmente ahora puedo ver que no había un lenguaje que valiera la pena abordar, ni el de Huidobro, ni el de Neruda, ni García Lorca me parecían plausibles. Ahí me dí cuenta que el único lenguaje que a mí me parecía digno de consideración era el habla de la comunidad… por eso estaba afónico. Al no poderme desarrollar poéticamente me quedé sin voz.

CC – ¿Cuál fue la salida del atolladero?

NP – Tuve que hacerme un psicoanálisis. Y te puedo decir que fue gracias a él que fueron posibles los Poemas y Antipoemas. Fue en ese momento cuando la crítica empezó a decir que había nacido un “nuevo lenguaje poético”.

CC – ¿Y no ha vuelto la afonía?

NP – Siempre está volviendo, uno se desespera… y es que uno nunca tiene un dominio total de los lenguajes. Uno quisiera valerse de ellos pero es una tarea imposible… por eso yo creo que estamos condenados a la esquizofrenia.

CC – En el proyecto antipoético se aprecia que la lengua hablada está en la base de todo. ¿Qué sucede entonces con el esteticismo?

NP – Yo siempre pensé que la poesía tenía más que ver con el comportamiento humano que con eso que se llama la “belleza tradicional”. En otras palabras, que la poesía tiene más que ver con el ethos que con aisthesis.

CC – ¿Y el habla satisfaría entonces ese ethos?

NP – El lenguaje hablado es un producto muy complejo y ahí quien responde de lo que se dice no es un individuo aislado, sino que es la comunidad… así se va articulando la fonética, la sintaxis, la semántica, todos los niveles lingüísticos y de acuerdo a necesidades comunitarias.

CC – Y el lenguaje literario entonces…

NP – El individuo se equivoca, la comunidad no… ¡porque si se equivoca un individuo ahí está el otro que lo corrige y así sucesivamente! De este modo, pues, si alguien dice, por ejemplo, “asomeme a la ventana la” seguramente la comunidad va a rechazar esa proposición, pues la comunidad sabe la mejor manera de decir las cosas. En el habla hay diálogo, en el poema lírico tradicional hay un monólogo… De manera que yo el lenguaje literario lo descarto desde la partida.Nicanor Parra

CC – Usted ha dicho por ahí que la literatura inglesa ya había dado el paso hacia una poesía del habla, una poesía conversacional, en cambio la hispánica seguía en lo que podría llamarse “poesía literaria”…

NP – Los ingleses resolvieron el problema en el siglo XVI. En realidad Shakespeare es un antipoeta. Lo que faltó en el siglo XVI español fue un Shakespeare. Lo más próximo a un Shakespeare tal vez sea Quevedo. Pero Quevedo no se liberó tanto porque Shakespeare escribió ya en verso blanco. El monólogo de Hamlet está en verso blanco…. (recita) no hay rima, no hay estrofa…¡Eso es antipoesía por donde se mire! Bueno, eso pasó en la tradición anglosajona…

CC – ¿De aquí la entrada de la antipoesía en el mundo anglosajón?

NP – Es posible, no lo sé. Ellos estudian la antipoesía porque para ellos está viva…

CC – Volviendo al habla, ¿entonces usted considera que la poesía lírica no toma en cuenta al interlocutor?

NP – Mira mis esfuerzos fundamentalmente se han dirigido a trabajar la voz, de manera que la voz escrita sea la misma que la voz hablada. Y esto es tremendamente importante, porque el tipo que está hablando está en la obligación de resolver los problemas… de lo contrario el interlocutor le deja de poner atención o se ríe o simplemente se va. Si uno no toma en cuenta esto es porque escribe para sí mismo no más, porque el papel aguanta todo. ¡Se pueden llenar toneladas de papel y eso no llega a ninguna parte! En cambio si uno habla la misma lengua del interlocutor tiene que andarse con mucho cuidado, porque el interlocutor lo está brujuleando, evaluando en todo momento. Entonces eso es el juego antipoético, jugar así, cómo te dijera yo, a calzón quitado con el lector…

CC – ¿Y la individualidad?

NP – Una vez que se conquista el habla ya no se la abandona jamás. Con la antipoesía se logró aterrizar de una vez por todas el lenguaje poético, tal como sucedió en la lengua inglesa en el siglo XVI. Pero el que la antipoesía conquistara el habla no significa que todos los poetas vayan a ser idénticos. ¡De ninguna manera! Los poetas se van a distinguir tanto como se distingue un hablante de otro.

CC – Pero el lenguaje antipoético tiende a ser leído por la crítica como un “estilo” y no como una propuesta estética general. ¿A qué adjudicaría usted una lectura así de la antipoesía?

NP – En cuanto a lo primero hay que decir que, naturalmente, el habla de la antipoesía no es cualquier tipo de habla. Tiene que ser un tipo de habla muy eficiente, muy dinámica y sintética, de ahí su singularidad. En cuanto a que la antipoesía no sea leída como una conquista del habla tiene que ver, me parece a mí, con lo que dice Andrew P. Debicki en su libro Poetas Hispanoamericanos Contemporáneos. Ahí este crítico norteamericano afirma que a partir de cierto momento el instrumental de la crítica tradicional no sirve para el estudio de la nueva poesía, de la antipoesía. No sirve. De manera entonces que lo que hay que hacer es crear una nueva crítica. La que existe está bien diría yo, para la poesía modernista, para ese tipo de poesía, pero para la poesía conversacional o para la antipoesía no sirve. No puede servir porque desde la partida ellos declaran que el lenguaje poético es un lenguaje particular, en cambio acá, no, ¿te fijas?

CC – Esto llama muchísimo la atención, pues quien se adentra en el mundo de la antipoesía se da cuenta de inmediato de la potencia y complejidad de su discurso. Esto es lo que se aprecia, por ejemplo, en sus últimos trabajos, donde se llega no sólo a una mayor eficacia en esa búsqueda de naturalidad en el habla, sino además a un cambio completo en el hablante con relación a los textos anteriores. Aquí estamos haciendo alusión específicamente a los llamados “Discursos de Sobremesa”.

NP – En realidad, estos son un tipo de textos que muestran muy bien lo que decíamos antes… son un tipo de textos que, por ejemplo Rimbaud nunca se hubiera interesado, ni Baudelaire tampoco, ¿te fijas? las de ellos son “voladas” individualistas, voladas modernistas. Y en cambio los “Discursos de sobremesa” son todo lo contrario de lo que pretenden esos poetas malditos. Acá, si quieres encontrar algún modelo, ese sería más bien Johan Sebastian Bach, es decir, el artista integrado a la comunidad y no el artista en contradicción con su medio. Al parecer aquí se ha cerrado el círculo y claro, lo importante estaría en darse cuenta que en los “Discursos de sobremesa” ya no se opera con el lenguaje sicótico de los antipoemas, pues se ha llegado a lo que podríamos llamar un discurso conciliador, tolerante, sensato, en último término, un discurso sano…

Entrevista publicada en el nº 2 de Babab, Mayo de 2000. 

Nicanor Parra


 

Nicanor Parra en España: Don Nadie cabalga de nuevo

por Luis Miguel Madrid

El extraordinario poeta chileno se acerca a España para presentar una exposición de sus Artefactos Visuales. Babab.com estuvo allí y tuvo la oportunidad de charlar con una de las voces más lúcidas del pasado siglo.

Después de todos los despueses, volvió Don Nica a pasear por las calles de Madrid mientras se exponen en la capital 300 Artefactos Visuales (1), la primera antológica de su obra visual más o menos completa “sin pretensión artística” que su hija Colombina ha comisariado y pretende convertir en antimuseo en la antigua casa de Parra en las afueras de Santiago de Chile.

Para presentar la exposición, la Fundación Telefónica y el Círculo de Bellas Artes convocaron un encuentro con el nombre de Diálogos con Nicanor Parra (2), en el que el poeta compartió mesa con Javier Ruiz, director cultural del Instituto Cervantes y dos de los más cercanos estudiosos de su obra: César Cuadra (3) y Niall Binns (4). El planteamiento del acto como diálogo fue transformado con el buen criterio de los participantes, en entrevista: ¿qué decir de Parra con Parra al lado? …convinieron que lo que hubiera que decir, fuera dicho por el protagonista.

Así fue, Binns comenzó a proponer temas: la relación entre la tradición popular, la música y la antipoesía; también con la relatividad y la indeterminación e incluso con la literatura anglosajona a través de la generación beat y el humor.

La intervención inicial de Parra resultó dubitativa incluso para él mismo, mirando más que hablando recordó su última estancia en Madrid, en aquella misma sala con la presencia de Alberti, con motivo de la exposición Chile Vive. Habló del “dramatismo difuso” de esta ciudad propiciado por la explosión demográfica, se fue animando, habló con la visión de “galán octogenario” de la diferencia entre la vejez chilena y la española. Se relajó ante las primeras risas bien puestas y su vitalidad inmensa se lanzó por el camino que mejor conoce, el de la ironía y el chiste: “hacer reír a un deportista es un trabajo que merece la pena”. Citó en francés, aunque “en Chile está mal visto pronunciar bien los idiomas extranjeros” y llegó hasta la antipoesía, “que tiene que ver más con el habla que con la escritura”. Se refirió entre líneas a ese tipo de poesía que desprecia y dio la solución: “el habla es uno de los últimos refugios de la gregariedad” y es de la pocas fórmulas “para sobrevivir ante el avance de los deportistas, militares y músicos”.

Nicanor Parra

What hour are now?

“Es el momento de mezclar la tragedia y la comedia”. Esa es una de las premisas básicas del discurso de Parra y el magno referente está en Hamlet, su libro de misa: “pronuncio la palabra Shakespeare y ya no sé que decir”. La genial identificación con nuestro tiempo está presente en esa pregunta sin respuesta que pronuncia el propio Hamlet: what hour are now? Las connotaciones de momento, modo e intención adquieren un peso semántico especial al desplazar una pregunta cotidiana, what time is it? hasta lugares metafísicos que exploran en el sentido del futuro inmediato. La utilización de esa desconocida variante habla por si misma de una preocupación que va mucho más allá del interrogante y que se podría identificar con un dramático ¿y ahora qué? tan propio de esta época de callejones sin salida. Parra lo puso de manifiesto al descubrir en esa frase el sinsentido de tantas actitudes que andan acercando al humano a la misma nada.

El origen de los artefactos

La revelación que hizo Nicanor Parra al anunciar que el origen de los artefactos surgió en una clínica, “al escuchar a un médico pedir a la enfermera que le pasara el artefacto” se llevó las mejores risas de la noche. Luego ilustró la invención con algunos de sus mejores resultados. Con ejemplos como el del célebre artefacto: “la izquierda & derecha unidas jamás serán vencidas” la risa se dobló.

Explicó la sencillez del método que convierte lo usual en poético. Es cuestión de “aprovechar las frases hechas”, nada más fácil que encontrar humor y sabiduría a través de lo coloquial. “La antipoesía es una reflexión contra el parnasianismo y el modernismo”. Nada hay más terrible que la “mansedumbre globalizadora”, capaz de acallar protestas e impedir la búsqueda de nuevos parámetros poéticos.

Don Nica reserva grandes barriles de ironía contra las vacas sagradas de la palabra vana:

Contra la poesía de las nubes
Nosotros oponemos
La poesía de la tierra firme
-Cabeza fría, corazón caliente
Somos terrafirmistas decididos-
Contra la poesía de café
La poesía de la naturaleza
Contra la poesía de salón
La poesía de la plaza pública
La poesía de protesta social.

Los poetas bajaron del Olimpo. (5)

La alquimia verbal no es la solución que precisa una sociedad enferma… “tiene que primar la alegría espartana contra la tragicidad de la literatura griega”.

Cuadra intervino para proponer un tema -otro más- que diera juego. Se trataba de algo serio: el ecologismo, que Don Nica trató sin miramientos: “yo llegué al ecologismo como movimiento, no como partido político”. Referencias a lo que no es, ocuparon su respuesta recordando otras respuestas que le dieron años atrás: “el ecologismo pasó de moda” o “hemos sido infiltrados por los ecofascistas”. Nuevas muestras del absurdo de una comunidad que pide a gritos una revolución basada en el humor.

Quedó un hueco para referirse a la poesía popular y hablar de la búsqueda de la raíz. A duras penas tuvo tiempo para recitar unas coplas, aunque sí lo justo para la más esperada del repertorio:

Asómate a la vergüenza,
cara de poca ventana.
Y dame un vaso de sed,
que vengo muerto de agua.

Durante todos los durantes, Don Nica pareció sentirse bien. Habló largo, con la gracia y sabiduría intacta de un chaval de 86 años. Su vitalidad es un milagro de mayor envergadura que aquel que multiplicaba panes y peces. Se acabó antes el tiempo que su lengua.

Las antimemorias de Nicanor Parra

No surgió en el encuentro hablar de sus polémicas memorias -perdón, antimemorias-. No obstante, los pasillos del Círculo son grandes y Babab tiene ciertos privilegios que no queremos ocultar (6): “El Libro de Reclamos” -o de reclamaciones- en su versión hispánica, se encuentra en avanzado estado de gestación aunque el papá editor aun no esté asignado. El genial Parra tiene tiempo para escuchar meneando la perdiz del encuentro editorial. Sobran más que faltan las ofertas y aunque la guerra de Parra es otra, alguna de ellas terminará por llevarse el gato al agua. Que sea para bien –que lo será- porque leer a Parra vale más que una misa en Notre Dame.

Nicanor Parra

La exposición: Parra, Artefactos Visuales

El cambio de formato que Nicanor Parra muestra a modo de universo paralelo del antipoema, incorporando el soporte físico a la palabra, ha sido bautizado con el nombre de Antiinstalación. A través de ella, asistimos a la recolocación del artefacto, que plantea el agrupamiento de la imagen en su estado sólido y la parafernalia lingüística más representativa y perniciosa –slogan publiciatario, frases hechas- de los últimos cien años de cultura consumista.

Se presentan tres tipos de artefactos: “Trabajos Prácticos”, “Las Bandejitas”, “Las Tablitas de Isla Negra” con el solo fin verdadero del humor con sus ricas variantes de sarcasmo e ironía. A través de los mismos, dice Parra verdades como puños utilizando la confrontación, la contradicción, la asociación aparentemente imposible en un proceso de descontextualización que logra convertir los objetos más inocentes y usuales en arma arrojadiza de potentes megatones al ser ensamblados con frases cotidianas de apariencia igualmente inocente. Como se ha dicho tantas veces, se trata de una relectura en la que el artista inventa nuevos significados para conceptos antiguos. Parra ataca los valores establecidos, por ello su poética se basa en la reinvención del lenguaje, aunque su centro temático esté tan cerca de los conceptos universales, de los hechos históricos más nombrados o los sentimientos padecidos.

Las referencias históricas hablan de la imbecilidad humana, Colón, Hitler, J.C. o la Coca Cola como nombres propios se alternan con las armas nucleares, los negocios o la inutilidad de los avances.

Las Tablitas de Isla Negra son trozos de madera –como los que hay en la cerca que rodea la casa museo de Pablo Neruda en Isla Negra- donde la antipoesía se viste de referencias literarias, dibujos y sarcasmos.

Don Nadie, el sentimental

Don Nadie es un corazón bizco de extremidades afiladas y sentencia imperativa y clara. Su clarividencia le ha otorgado en la exposición un tamaño casi humano, categoría de anfitrión y el derecho a disfrutar de las frases más contundentes:

Y también las más sentimentales. La ternura no es patrimonio de los modernistas y Don Nadie lo acredita a través de su “Dime si te molesto con mis lágrimas” y otros aforismos antipoéticos que aúnan crítica y sonrisa:

La personalidad que Nicanor Parra expone en sus libros sin reeditar, en sus conferencias o en sus antiinslalaciones retrata a un creador único sin miedo a la contracorriente o la cosa clara. Ni la política, la religión o cualquiera de los fantasmas sociales, culturales o literarios le hacen perder el equilibrio. En estos tiempos que corren, donde los artistas se andan apuntando al carro de las nuevas tecnologías, Don Nica ha dado un nuevo salto cualitativo al hacerlo para atrás, donde le aguardaban las tecnologías viejas, que el mismo llama “antiguallas del siglo XX”. El reciclaje que realiza a mano alzada sobrevivirá sin duda a las modernidades y los ismos sin sustancia que apenas dejan ver el bosque.

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(1) “Parra, Artefactos Visuales” se muestra en la sala de exposiciones de la Fundación Telefónica entre el 26 de abril y el 10 de junio de 2001.

(2) Se realizó en la Sala de columnas del Círculo de Bellas Artes el pasado día 24 de abril a las 19.30 de la tarde.

(3) César Cuadra es un acreditado especialista en la obra de Parra, sobre la que realizó su tesis doctoral, publicando posteriormente un libro que se vino a titular “Nicanor Parra, en serio & en broma”.

(4) Niall Binns ha realizado su tesis doctoral sobre la poesía chilena y publicado diversos estudios sobre la antipoesía.

(5) Nicanor Parra, Manifiesto, Editorial Nascimento, Santiago, 1963.

(6) Niall Binns es colaborador de Babab, César Cuadra es miembro del Consejo de Redacción y el mismo Nicanor Parra es socio de honor de la revista.

 

Artículo publicado en el número 8 de Babab, Mayo de 2001

1 Comentario

  • Muy interesantes los comentarios…
    Este poema que incluyo lo escribì unos dias antes del Premio Cervantes…La Nota es sobre el premio, pero pensada hace años…
    A Parra debieron otorgarle el Cervantes hace 20 años y así entenderíamos màs la ecuación de la poesía del siglo XX
    Hay otro premio Cervantes chileno ad portas,inobjetable, Oscar Hahn, su poesía viene de los clásicos españoles, pero es chilena, se renueva nuevamente el idioma. El 2012 serà el Premio Nacional de Chile, es muy tardío esto d elos erconocimientos, e s como buscar un nuevo planeta….
    LA FIESTA DE PARRA
    ROLANDO GABRIELLI
    Oye, se le acabó la cuerda
    a Nicanor Parra, el Pope irreverente
    de La Reina y Las Cruces
    ¿Ni un orgasmo más
    de la antipoesía
    en la noche diluviana
    de la costa chilena?
    Yo estoy fuera del cuadrilátero,
    solo hago sombra con mi sombra
    que ignora mis movimientos
    cuando el sol atraviesa
    toda su oscuridad
    Aún así la palabra
    confía en nosotros
    para designar las cosas
    embelezados por el sonido del mar
    y el color de dos o tres rosas
    No te distraigas Nicanor,
    ni estés lejos de las palabras,
    el primer día de clases
    permanece eterno en la memoria
    Escribe sobre el mar azul
    y desconfía de sus frías aguas,
    lee en la memoria del viento
    tus últimas palabras,
    como en un principio el Verbo
    No creas en las estrellas
    si no iluminan la casa de la antipoesía
    Ninguna distracción,
    todos los relojes de arena
    son un mero pasatiempo
    para viejos y recién nacidos
    El poema respira
    por sus propias agallas
    y aún por la herida
    Es mejor en vida
    llamar a las cosas
    por su nombre
    y dejar que el fondo del pozo
    refleje nuestros rostros
    No tentemos a los dioses
    con más falsas profesías
    Si no hay nada detrás del muro,
    tu jardín lo conocieron mis manos
    El poema no es la rosa,
    sino las manos de la mujer
    que la ha sembrado
    Rolando Gabrielli 2011

    Hace unos días pensaba, qué será de Nicanor Parra y me puse a escribir un poema en mi libreta neoyorkina. Era un 24 de noviembre y después lo publiqué en este Blog, donde se han hecho varios homenajes al antipoeta en los seis años que tiene esta bitácora en funcionamiento. Y por fin, horas más tarde, a los españoles y el jurado internacional, se les ocurriò otorgarle el Premio Cervantes, el mayor lauro de las letras iberoamericana.
    En mi opinión, se prestigia no solo el premio, la poesía sino el idioma español, porque Parra es un renovador de la lengua y es el poeta vivo más importante del mundo hispanohablante, descubierto y reconocido tardíamente en España. Por años he dejado una huella, rastro, señal, sobre estas mismas apreciaciones, palabras, conceptos en el blog del diario El País / El Boomerang, en un monólogo hamleteano como le gusta al antipoeta. El manco de Lepanto debe estar aplaudiendo en este momneto al antipoeta por este reconocimiento.
    El estar sin computadora desde hace más de dos semanas, me impidió escribir esta nota con la debida antelación y mayor reflexión tal vez, aunque Parra ya es un viejo conocido del mundo poético, sobre todo, latinoamericano y anglosajón.
    Este lauro pone en primera línea vista al mar no solo al autor de Poemas y Antipoemas, Versos de salón, Hojas de Parra, sino a la poesía y principalmente a la poesía chilena que vuelve a ser atención internacional y se reconoce una nueva carta de su variado naipe poético, del cual Parra es uno de sus aces. La secuencia y ecuación poética del habla española es Darío-Neruda-Parra. Son los renovadores de la lengua, en el siglo XX.
    Parra y su poesía están contra todo(s)

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