Literatura Poesía

Vaso de tinta, de Liliana Gastelbondo. Poemas

Vaso de tinta

 

GOTAS DE TINTA
Prólogo a Vaso de Tinta.
Por Luis Miguel Madrid

 

El Vaso de tinta que a continuación tienen la oportunidad de beber es de crianza, desde el primer sorbo se puede apreciar el cariño puesto por Liliana Gastelbondo Bernal para trasladar a este recipiente de papel la experiencia vital de diez años, seleccionando sus momentos más auténticos para transformarlos en un líquido poético de tonos diversos, dispersos y altamente emocionados. Sus aromas traen recuerdos de diversas matas con apellido de poeta –Blake, Teillier- ; también esa consistencia que tiene la pasión cuando está largamente razonada.

Durante estos años, Liliana Gastelbondo, ha ejercido como Profesional en Estudios Literarios de la Universidad Javeriana, hizo su trabajo de grado sobre la obra poética de Rosario Castellanos en 2003, ha colaborado con diversas revistas de literatura y con el Festival Internacional de Poesía de Bogotá. De su labor poética, nos ha anticipado algunos de sus versos en El Magazín Dominical del Espectador, en 1999, en la revista Ulrika, en 2003, o en la Antología de poetas jóvenes Verso a Verso, de 2005. La publicación de Vaso de tinta abrocha un ciclo de palabras que abarcan una sucesión de años y vivencias irrepetibles, asumiendo el desastre que significa ser persona y ese riesgo inmenso que es “enfrentarse con el peligro de la poesía” como acto de rebeldía, o arma delatora de tanta evidencia existencial y con la conciencia certera de que se trata de una de las pocas acciones con la que ejercer la libertad asumiendo la esclavitud que implica.

La paradoja, la contradicción y la visión múltiple de los acontecimientos cotidianos forman parte fundamental de los cimientos poéticos de Liliana Gastelbondo, ella observa las cosas con la humildad de quien ha visto pasar fuerzas mayores. Siente la grandeza del destino y las circunstancias capitales. Pero ello no significa dejadez o abatimiento, es precisamente la poesía la respuesta contra la soledad, la melancolía o esas ganas que a veces entran de abandonarlo todo.

El punto de partida mezcla lo social con lo literario, relacionando los conceptos que serán fundamentales: “tinta”, -presente desde el título-, “letras” (palabras, escritura) y “sangre”, con los que marca ya las distancias con su entorno, inconformismo a chorros que irá llenando el vaso del poemario:

Cómo escribir con tinta
si la historia del hombre
se ha escrito con sangre.

La “tinta sangre” es parte fundamental de esta historia de verdades imposibles de ocultar, en la que el entorno y los poderes ocultos (azar, destino… etc.) parecen manejar los hilos de la realidad. Las miserias de la sociedad y las del individuo coinciden en su estado de degradación. Igual que las instituciones sufren de erosión y aparecen desmembradas: “desgastadas iglesias”, “fragmentos de justicia” (La moral), las personas son reconocidas por su fragilidad e insignificancia: quedan identificadas como “material humilde”, “barro”, “polvo” o “lágrimas” (Naturaleza humana). Con ese panorama, la nada se presenta como enemigo público y privado. Frente a ella, la poeta se escuda en la fuerza de un vitalismo tolerante, a veces complaciente. Se trata de un conflicto viejo, que se plasma en la contraposición de luces y sombras, o silencio y voluntad.

Mientras tanto le escribiré a la nada
a la sinrazón o al optimismo
que no permite dejar de hacerlo.

El mundo de Liliana está lleno de verbos y conceptos que conviven sin remedio, y muchas veces sin pesar, con sus contrarios. Los significados bailan al ritmo de los acontecimientos y se agrandan gracias al valor de los sentimientos, siendo por lo que son y por la fuerza de sus opuestos. Regeneración y contradicción actúan a menudo en paralelo: “quiero consumirme, estar viva” (Escalera), por medio de este sencillo proceso, la existencia adquiere un principio de sentido y verdad frente a la evidencia descarnada de la realidad.

Por momentos, la desilusión o la sensación de fracaso parecen triunfar. La presidencia de la Muerte en el Parlamento de la Vida es incontestable, el Tiempo es el juez de su corte suprema y el Futuro ejerce de verdugo:

El ser piensa en el mañana
se escucha a sí mismo pronunciar: muerte

La impotencia de los vivos ante un destino no muy esperanzador, la debilidad de la naturaleza humana ante lo intangible añade inquietud a las flaquezas de esta especie condenada a no ser:

Sustancia intangible como ver nuestro rostro
en los ojos inquietos del azar.

Sin embargo, la desesperanza queda en un segundo plano porque la desplaza la escritura. Lo abismos aparentes del vacío son rellenados con letras y sellados con los potentes signos de admiración que marcan los continuos gritos con los que Liliana espanta la sordera de los que no quieren oír, con golpes de voz ahuyenta lo vano, lo anodino, incluso la tristeza.

La palabra escrita de Liliana Gastelbondo puede escucharse, permanentes referencias auditivas se colocan en los poemas como acompañantes imprescindibles en el argumento: “música: palabra del cuerpo”. La dicotomía sonido-silencio tiene presencia permanente, escuchar, callar o gritar se alternan para ejercer de amplificador de sensaciones. Los sonidos de la risa o la carcajada se revuelven o se apilan con los que producen los gritos, las monedas, los trinos, los disparos. La ausencia de sonido es igualmente significativa: los “silencios que ahogan”, “el sabor silencioso”, “las cuerdas del silencio” se concentran en un verso como “ser escuchar, el aliento de hoy”, muestra de esa tendencia contemplativa de Liliana Gastelbondo, remarcada constantemente, incluso para “evitar ser uno mismo” en el refugio doméstico “donde las palabras son cortas y descansan en el silencio”.

En paralelo a estas oposiciones acústicas, circulan otras de carácter visual, enfrentando luces y sombras, y otras muchas más que abarcan sentidos y acciones que terminan configurando la idea de un universo bipolar, repleto de “sinsabores”, “verdades a medias” o deudas que no sabe “si alguna vez/se podrían cobrar o pagar” (Y te amé).

Predomina un tono irónico, llano y transparente. La necesidad de aclarar o zanjar asuntos pendientes, polémicas o viejas reivindicaciones son solucionadas con limpieza, con media sonrisa en ocasiones y determinación siempre.

La agilidad explicativa marca el ritmo de este calendario de tinta roja. La melodía mezcla nostalgia y porvenir con veracidad y carácter, mostrado su fortaleza mayor al tratar las heridas con inflexibilidad:

El perdón:
no es la mayor virtud
es el mayor de los olvidos

La evolución es consecuente, la cadena que va del desastre al desprecio, pasa por el perdón y avanza hasta el olvido, dejando unos puntos suspensivos que cualquier lector/bebedor sabrá rellenar con la presencia implícita de un nuevo comienzo.

Tras la aparente enajenación que marca el discurso de Vaso de Tinta, hay siempre un punto que se aleja de la resignación. Gracias a la poesía, amanece una intención de sobrevivir que pone esperanza donde decía temor y convicción en las posibilidades propias al comprobar que hay una sola vida pero múltiples acontecimientos.

Será quizás la libertad y la fuerza de la poesía la que permitirá discernir, seleccionar y elegir un camino por donde el destino camine de otra forma:

y ocuparme en lo más importante
llegar a tiempo y sin desventaja
al próximo fin de mes…

Definitivamente, este Vaso de tinta que a continuación tienen la oportunidad de beber, resultará realmente sabroso. Sus versos con solera, consecuentes y contradictorios a la vez, esperanzados y resignados simultáneamente, son fiel reflejo de una vida que precisaba ser contada para ser cierta.

Y ahora lo es.

 Vaso de tinta
Poemas del libro Vaso de tinta

ESCALERA

Pronto estaré a salvo de mí misma
de la inconformidad, del hastío
del temor, de mi seguridad
de las diez monedas en el bolsillo.

De las quejas, de las críticas
no habrá calma ni habrá descanso
en el justo lugar donde el precipicio
clama por arder.
Me retiro o más bien me lanzo:
quiero consumirme, estar viva.

 

VIOLENTA Y VIVA

Para que tus ojos vuelvan a mí
y te acuerdes de las memorias
sin escribir sólo pensadas.

Para que tus ojos estallen de risa
al contar cada una de mis faltas
y tonterías.

Para que tus ojos sean aliados de
tus manos y toquen con furia
este pedazo de alma, corazón y cuerpo.

Para que tus ojos, me hablen de lo humano
o de ese sabor silencioso
que tiene lo divino.

Por todo esto…
espero con los brazos abiertos
los ojos cerrados por el viento que me acaricie
de una manera violenta y viva.

 

RITUAL DEL PERDÓN

Palabras más palabras menos
tu disfraz está bien puesto
para la próxima función.

A quién desgarrarás esta noche
a quién le harás el amor
como si fueras el último poseso.
Quién recibirá tu carcajada llena de mentiras
de sucio idólatra.

A quién darás mil bofetadas
sobre la almohada de una pulcra casa
o bajo la almohada sucia de un hotel de diez pesos
a quién regalarás tu sonrisa de lobo arrepentido
y padre ejemplar.

Tal vez te daré mil carcajadas
cargadas de lo que quieras recibir
entre tanto recibe mi perdón.

¡Ríete!
Hasta hacer explotar las fibras de la sencillez
y llora, como un viejo árbol caído
mi perdón; es mi mayor desprecio.

 

BEBÉ DE LA CALLE

Desde que nací escucho el ruido
de las monedas caer junto al regazo
de mi madre.
Una a una inundan mis días…

Desde pequeña estoy acostumbrada
a los pasos y a las monedas.
Los pasos son parecidos a sus dueños
las monedas son todas iguales sin importar
de donde provengan.

Ya me acostumbré a escuchar mis cantos y mis nanas
acompañados por el sonido metálico
que producen las monedas
al caer sobre otras o sobre otros.

Este es el arrullo que cobija mi sueño
moneda tras moneda yo sueño.

 

MARATÓN LABORIOSA

El trabajo los hace libres

Aviso ubicado en la entrada
del campo de concentración de Auschwitz.

Qué haré hoy, cuando ya no quedan más lágrimas
y sólo se desea saltar hasta el sol para amarrarlo
por pasatiempo
o para que el tiempo no pase.

Qué haré hoy, con mi manía de utilizar palabras
sin decir lo que tengo que decir.
Si sólo hoy puedo sujetar una vida palabra
al transitar por donde yo he errado.

Qué haré hoy cuando me creo un náufrago
y sólo puedo velar el paso alto de la única marea
y darme prisa
y ocuparme en lo más importante
llegar a tiempo y sin desventaja
al próximo fin de mes …

 

Y TE AMÉ…

Mis deudos estarán felices
al recordar aquella noche
en que lamí las aceras
por el frío, el hambre o el desagrado.
Tal vez por todo junto.

Al hacerlo
se derritieron mis pasos
entre gritos marcados por tu sombra.

Esa noche pagué mis deudas si alguna vez
se podrían cobrar o pagar…
y te amé como una puta rabiosa.

 

NO HAY SUITE

No responde nadie
los hombres se han cansado de construir jaulas
por eso moran en la locura.
Ya no llaman a los horarios ni a las horas, ni a sus semejantes,
ni a sus mascotas: jornadas, ocupaciones, socios o prisioneros.

¿Quién dormirá a tu lado?
Si el señor del blues está taladrando su canto oscuro
la señora alegría no ha parado de bailar rock and roll
y el gato de la esquina ronronea un ritmo perdido.
Los demás convidados tienen sus narices y codos puestos
sobre el mostrador de la fantasía y navegan ebrios.

No hay sobre quién escribir
pero sí sobre quien hacer comparaciones o desmembrar.
Pero no hay sobre quién escribir en el grito de las voces que simplemente están.

Sólo espera
no hay voces, acordes; llamados; visitas ni sobre quien escribir
no responde nadie,
sin embargo todos llaman.
No mientas
simplemente no hay suite.

 

DESPEDIDA

Cuánto tiempo esperaré
sentada carcomiéndome por dentro
cuánto tiempo durará de esta forma
mi despedida.

Cuánto o cuántos futuros
rayos o relámpagos aparecerán en mi vida.
Para desinfectar
la espuma de alcohol
que aún no se consume.

 

CANTOS COMO DISPAROS


-Deben creerme. Hablo de sones puros,
de pájaros sin pájaros.

Eugenio Montejo

Hoy cantaré al sol como lo hacen la mayoría de los pájaros
y dispararé mi revólver para atraer la suerte.
Saludaré a la Ceiba y bajo la sombra de su raíz
me sentiré una niña.

Escucharé el cuchicheo de las aves
elevaré mis brazos como si esperara la misericordia de Dios.
Contemplaré el amanecer y dormiré hasta que aparezca la luna.

Rezaré en una noche marina y veré mi sombra en el agua
como si no me importara la vida
que hay más allá de mi reflejo.

Escribiré contra la corriente.
Escogeré el camino más difícil hacia la cima más alta
con el único propósito de rodar cuesta abajo.

Sentiré frío y abriré mis piernas para el sexo
y enlazaré mis manos para la oración
así alcanzaré cualquier clase de fuego o de abrigo.

Apretaré mis dientes y tomaré mi Colt
uniré mi canto y mi disparo
en el andar animal de la tierra
o sobre el grito del hombre.

Mi canto será el trinar del pájaro
mi disparo el ruido sordo humano
sobre sones sin mancha.


Poemas © 2011 Liliana Gastelbondo
Presentación © 2011 Luis Miguel Madrid
Todos los derechos reservados.


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